Museo Costumbrista acoge al único Ekeko rubio de 1940

La figura mide siete centímetros, tiene los iris celestes y está acompañado de más de 300 elementos en miniatura. Fue donado por la familia Menacho Mesa.
jueves, 13 de febrero de 2020 · 00:04

Página Siete  / La Paz

Un Ekeko rubio y de ojos celestes, el único de estas características, es el nuevo integrante de la familia de más de 100 figuras que se exponen en el Museo Costumbrista Juan de Vargas.

 Llegó al repositorio municipal  -el 18 de diciembre de 2019- descalzo y arropado por retazos de lana de oveja que aún cuidan su cuerpo de siete centímetros. A pesar de su cabello dorado, los más de 300 elementos en miniatura que lo acompañan denotan su identidad ch’ukuta, se explica en una nota de prensa de la Secretaría Municipal de Culturas. 

La familia Menacho Mesa lo adquirió en 1940 y desde entonces mantiene su rostro pálido y triste que no enseña fisuras. Ahora, el Ekeko que satiriza a los antiguos patrones europeos es el nuevo tesoro del  museo.

David Mendoza, investigador de la Unidad de Patrimonio Cultural de la Alcaldía de La Paz, explicó que durante muchos años se usó el tono amarillo para representar la riqueza del personaje de Alasita. De hecho, Mendoza tiene referencia de Ekekos con dientes de oro que tenían el propósito de “representar no sólo bienes agrícolas, sino también económicos”.

La figura no  enseña su pelo rubio y lo  oculta con un chullu de lana blanco, que fue adquiriendo un tono amarillento y grisáceo por el paso de los años. Eventualmente, si la situación lo amerita, el personaje utiliza un sombrero borsalino pardo, que combina con sus bigotillos negros, para mostrarse más elegante.

A diferencia de sus compañeros, que tienen marcada una sonrisa de oreja a oreja, él es un poco más recatado. Presenta  el ceño fruncido y  una mirada apenada.

Sobre estas particulares características, Mónica Sejas, responsable del repositorio, explicó que no sólo se trata “de una representación de Sebastián Segurola -gobernador y comandante de armas de La Paz durante el cerco a esta ciudad, en 1781-, sino también de las personas criollas de la época”.

El Ekeko de 1940 viste  una camisa blanca con franjas rojas, cafés y moradas, que combina con un pantalón de lana azul casi imperceptible. Además, siempre lleva un poncho rojo que cubre todo su cuerpo. Pegado a su manto están una zampoña, una carterita blanca y una colorida parejita aymara en miniatura que lo acompañan en sus aventuras imaginarias. Sin embargo, tiene un sinfín de indumentarias para elegir: camisitas, pañuelos, pantalones y sombreros de todos los tamaños y colores.

“Mis abuelos Nemesio Menacho y María Mesa de Menacho lo adquirieron en 1940, seguramente en una feria de Alasita. Desde entonces, hasta los años 2000, cada 24 de enero le comprábamos más cositas para su colección”, contó María Cristina del Carmen Alarcón Menacho, la última propietaria de la pieza.

“Es un patrimonio familiar porque siempre estuvo en una esquinita de nuestra casa, en Miraflores. Como ahora hay niños, es más difícil preservarlo y por eso decidimos donarlo al museo”, añadió. Varios de los objetos que le agregaron en más de 50 años dejaron de producirse. Ahora suman 300 entre vehículos, alimentos y accesorios.

Junto al ejemplar de 1940, el  11 de febrero se sumaron otros cuatro diosecillos a la colección que posee el Museo Costumbrista Juan de Vargas (plaza Riosinho). En total, el espacio municipal contará con 120 figuras de Alasita convirtiéndolo en el repositorio con la mayor cantidad de Ekekos del país. Las recientes cuatro figuras fueron donadas por Alejandro Paz y tienen desde 18 hasta 40 centímetros de alto.

 

 

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