Nueces y lentejas de “oro”, las claves para la ch’alla

martes, 25 de febrero de 2020 · 00:02

Anahí Cazas  / La Paz

“Los recados” -que son lentejas,  arroz, granos de quinua y  trigo pintados en color plateado y dorado- son las ofrendas claves para atraer la buena suerte, según las comerciantes.   Las   nueces -que deben colocarse en las esquinas de  una casa para garantizar fortuna-  son también los elementos infaltables  para el tradicional  Martes de Ch’alla.    

Desde ayer, decenas de  yatiris y chifleras   preparan   mesas de ofrenda especializadas, las más demandadas por los clientes. En los puestos se observan mesas para policías, músicos, militares, peluqueros e  informáticos, entre otras profesiones.

“Entre el lunes y martes de Carnaval, la gente busca mesas  para el trabajo y el negocio.  Hay  ofrendas  para  todas las profesiones, ellos  quieren darle  ofrenda a la Pachamama para que les vaya bien y para pedir protección”, dijo una de las comerciantes,   mientras atendía a sus clientes en su puesto entre la Illampu y Santa Cruz.

Otros clientes  aprovechan el  Martes de Ch’alla para  pedirle a  la Pachamama éxitos  en  sus futuros acontecimientos sociales. Para este ritual, las  expertas colocan una pieza con la imagen de la puerta de un local de fiestas. “Muchas veces  la gente quiere  que todo salga bien en su fiesta y evitar las peleas”, dijo otra de las comerciantes. 

Además de las figuras hechas de dulce,  una  mesa está compuesta, entre otros elementos, por la plata y k’oa, para la “protección contra las energías negativas”; luego está el incienso para la “paz, tranquilidad”; también están el pan de oro y plata (láminas) para atraer el dinero y el trabajo.

El precio  de las mesas oscila entre 20 y 700 bolivianos. Las más costosas son adquiridas por  empresas, mineros y cocaleros, e incluyen los fetos de llama.

Para  el Martes de  Ch’alla en los negocios la gente  compra serpentinas, globos,  alcohol y vino.  En las casas  se agregan los confites, los banderines,  los cohetillos,   los globos  de colores, la mixtura, las frutas y  pétalos de flores.

Las bolsas  de confites se venden entre los 10,  ocho y cinco  bolivianos, de acuerdo al tamaño. La serpentina se comercializa  en uno  y cinco bolivianos.