Costos y mala organización reducen asistencia al Carnaval

La cantidad de espectadores en la Entrada del Carnaval de Oruro fue 3,3% menos que el año pasado; en Santa Cruz participaron 100 mil personas menos.
jueves, 27 de febrero de 2020 · 00:04

Página Siete  / La Paz

El precio de la estadía y viaje a los carnavales de Oruro y Santa Cruz, además de la crisis social y política que vivió el país en los últimos meses del año pasado, y la aparición de opciones como festivales de música electrónica para los jóvenes, han afectado  la cantidad de asistentes a los corsos de ambas ciudades.

Según datos que dio el Ministerio de Culturas y Turismo,   este año a Santa Cruz asistieron 50% menos gente que en   2018 y en Oruro participaron en este Carnaval 250 mil personas, cuando hace dos años fueron aproximadamente 400 mil.

  En el informe de 2020 de esa cartera de Estado se indica que en  la entrada folklórica de Oruro participaron 257.093 espectadores. El año pasado (2019) fueron 265.888, un 3,3% menos.

En 2018,  la entonces ministra Wilma Alanoca afirmó que 400 mil personas habían presenciado la tradicional entrada orureña. Fue ese año que sucedió  la explosión de una garrafa que quitó la vida a ocho personas y causó  decenas de heridos. Para 2019,  el exgobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez,    anunció que se esperaba la llegada de 300 mil espectadores  y que sería una versión exitosa  debido a mejoras en la organización y seguridad. Sin embargo, la asistencia fue menor.

Para la secretaria municipal de Culturas de Oruro, Zobeida Ledo, uno de los motivos fue la falta de coordinación con el Gobierno   y los conflictos en el país tras el fraude electoral.

“Nos afectó mucho el cambio político. Ha estado vacío el Carnaval y no es por falta de promoción, sino por los problemas internos del país. No pueden llegar turistas a un país todavía inestable. Hay molestia en la población”, comentó la funcionaria.

Durante  la entrada del sábado, se observaron asientos vacíos en varias calles del recorrido de las fraternidades. 

 “Los precios de las graderías se  incrementaron sin mejorar las condiciones, además que la inseguridad es mayor que la que se experimenta en otras ciudades” dijo Ricardo Valda, quien participa como bailarín hace 10 años. 

Así, el costo de un paquete turístico para visitar  la capital del folklore boliviano desde  La Paz era de entre 300 y 500 bolivianos por el fin de semana. Además, había graderías y butacas que costaban  500  bolivianos por dos días.

También disminuyó la demanda de viajes aéreos. En esta gestión hubo  ocho vuelos que llegaron al Aeropuerto Internacional de Oruro  Juan Mendoza, entre el viernes y sábado, desde Cochabamba y Santa Cruz, según informó   el jefe del aeropuerto  René Cortez al periódico La Patria. En  2019   se atendieron  14 vuelos.

En el caso de Santa Cruz, el Ministerio de Culturas registró a 107.598 espectadores en el corso. En 2018, el municipio anunció que se esperaban 250 mil. También se redujo la cantidad de bailarines;  este 2020 participaron 87 comparsas y 11 grupos folklóricos; el año pasado fueron 105 comparsas y 10 conjuntos folklóricos.

Opciones para los jóvenes

La oferta de festivales de música electrónica durante el Carnaval para jóvenes, y con menos costos, comenzó a crecer  con fiestas como Non Stop the Madness en Cochabamba y Lit en Tarija, según un estudio de la agencia Rodríguez & Baudoin. Non Stop the Madness (con invitados internacionales como Karol G, Sebastián Yatra y Bad Bunny)  recibió a 12.000 jóvenes en cada uno de sus tres días en 2019. 

“Ir a una de estas fiestas sale más barato, los artistas son los que me gustan, asisten todos mis amigos, el ambiente es muy bueno. Lo prefiero sobre la desorganización que hay en Oruro, aunque el folklore sea muy valioso”, señaló Kattia Illanes, sobre los motivos por los que pasó el Carnaval en el festival.

En este caso, el costo de la entrada fue de 450 bolivianos. Para Lit de Tarija  era   140 bolivianos.

Suspenden el Corso de Cochabamba

La Alcaldía de Cochabamba y representantes de  fraternidades de esa ciudad decidieron suspender el Corso de Corsos, que estaba programado para el sábado 29 de febrero, hasta el 14 de marzo por la emergencia en Tiquipaya.

 “Se les ha explicado (a las fraternidades) la gravedad de la situación de lo que se está viviendo en Tiquipaya y han entendido. Ellos de manera unánime están de acuerdo con que se suspenda de manera temporal el Corso de Corsos”, explicó el alcalde José María Leyes.

La autoridad explicó que se planteará la festividad con un fin solidario y que será el “Corso de la solidaridad”, que consistirá en un aporte voluntario de víveres de cada fraternidad para los damnificados de Tiquipaya, indicó la  secretaria municipal de Culturas, Cinthia Rodríguez.

“Las fraternidades también piden que el recorrido del Corso vuelva a la ruta anterior (que era por la calle San Martín) y no la nueva, que es en  la  avenida Beijing. Esa solicitud se trasladó al Concejo Municipal”, agregó Leyes.

 

49
9