Adiós al “Bárbaro” Soriano, el último poeta del siglo

El poeta falleció ayer, a los 96 años, y con él se fue el último aliento de la segunda generación de Gesta Bárbara, el movimiento literario paceño de los años 40 y 50.
sábado, 29 de febrero de 2020 · 00:24

Página Siete  / La Paz

 El poeta y escritor boliviano  Armando Soriano Badani falleció ayer, a sus 96 años, tras una larga trayectoria dedicada a  la literatura.

  “Flota una tristeza inconsolable por su partida. (...) Nos queda toda su alegría, su humor y su amor a la vida”, publicó la familia del poeta, al confirmar la noticia del deceso.

Y es que Soriano fue mucho más que el último miembro  de la segunda generación de Gesta Bárbara -el movimiento literario de las décadas de  los años 40 y 50 en La Paz en el que también estaban  Julio de la Vega, Gustavo Medinacelli, Óscar Alfaro y otros-. Fue un periodista que se lució con su columna en Última Hora, fue un diplomático que representó a su país con la cabeza en alto  y,  sobre todo, fue parte de una familia que, de una forma u otra, se vio influenciada por su personalidad  y talento.

    “Es un ejemplo de vida. En su tremenda capacidad intelectual y en su tremendo legado ha sido capaz de mantener la humildad, el humor y la capacidad de enseñar”, señaló  Isabel Ugarteche, nieta del escritor, durante el reconocimiento que recibió el poeta por parte de la Cámara de Senadores el pasado 5 de febrero.  

“En su vitalidad más grande, todos los días se levanta a enseñarte algo nuevo, y él trata de aprender algo nuevo o entender la vida de otra manera a través de la pluma de los ojos de muchos artistas y muchos escritores. (...) Es un honor tremendo ser nieta de un escritor tan prolífico”, afirmó entonces.

Algo que destacaron muchos de los miembros de su familia fue su inagotable humor. Y es que sin importar su edad, Soriano no perdió nunca su habilidad de ver el lado gracioso a la vida. 
 
 
“Mi padre es un hombre que hace todas las cosas en serio, pero al mismo tiempo es un hombre que siempre está  en la broma, en la sonrisa y en el humor”, rescató en dicha ocasión el músico Ramiro Soriano, uno de los cuatro hijos del escritor. 

Ramiro recordó entonces que en cada cumpleaños y en cada Navidad, el autor solía escribir poemas sobre los miembros de su familia, pero en tono jocoso. “Es algo invalorable. Nadie te va a regalar eso”, sostuvo. 

Quizás siguiendo ese ejemplo, aunque apartando la hilaridad, Rosalba Guzmán Soriano, sobrina del escritor, decidió dedicarle ayer un  poema de despedida. 

  “El mundo se conduele sin saberlo / porque sin armas y sin armaduras / Armando se ha ido / Se ha ido armando redes luminosas / que atrapen el olvido / armando puentes para habitarnos siempre / Se ha ido dejando la sinfonía perfecta / para cantar su nombre / eternamente”.

Hoy, a las 15:00, se realizará una misa  en honor al poeta en la Funeraria Santa María (avenida Mario Mercado, 403 de Bajo Llojeta). Posteriormente, se realizará el traslado  de sus restos al sector Álamos del Cementerio Jardín.

 Una trayectoria de 70 años

Armando Soriano Badani nació en Cochabamba, el 2 de septiembre de 1923, pero vivió gran parte de su vida  en la ciudad de La Paz.  Al graduarse del colegio estudió paralelamente filosofía y letras, y derecho y ciencias políticas, en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), a lo cual sumó más tarde  Altos Estudios Sociales en París (Francia).

 Entre sus obras literarias más destacadas se encuentran la novela Escondida en mis sueños (2004), las obras de poesía Alba rota (1969),  Perfil del atardecer (1976), Agonía de las viñas (1985), Perennidad de los ensueños (1991), La huella transparente (1997), Rebelión de los anhelos (1997), Caleidoscopio (2000), Fuego incesante (2002), Lumbre de invierno (2005), Antología del cuento boliviano (1975), El Illimani en la literatura (1976), Poesía boliviana (1977), los ensayos Pintores bolivianos contemporáneos (1994) y  Ensayos sobre cultura boliviana (2007). Entre los cuentos destacan Rumbo a la fatalidad (1989),  Visiones de vida (1998) y Unos pasos por el cielo (2003).

En el área periodística, fue director del suplemento literario del periódico Hoy y redactor columnista de Última Hora.

 Como profesional ocupó varios cargos, entre los que destacan: embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), encargado de Negocios de Bolivia en París (Francia), director de la Fundación del Museo Marina Núñez del Prado, director de la Caja Petrolera de Seguridad Social, asesor de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y asesor de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Senadores, entre otros.

 

Elegía al Poeta 
 

(A Armando Soriano 
Badani)
Se ha conmovido el 
mundo con su partida,
las flores derraman su 
rocío
porque hoy no ha de 
cantarles
odas a su belleza 
indescifrable.
No saben las mujeres
 que han perdido al poeta
que nombraba su esencia,
no sabe el alba que nadie más
sabrá cuán rota está.
Nadie quiere saber que el poeta ha muerto,
porque si él muere y muere la poesía
la piedra es piedra y el amor nostalgia.
Autora: Rosalba Guzmán Soriano

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