Muere a los 95 años el cura y poeta nicaragüense Cardenal

El autor de obras como Hora Cero y El Evangelio de Solentiname, había cumplido 95 años en enero. Era cercano a Evo y visitó Bolivia en 2014.
lunes, 2 de marzo de 2020 · 00:57

Página Siete y AFP /Managua

El sacerdote trapense y multipremiado poeta nicaragüense, Ernesto Cardenal, murió ayer  a los 95 años, como producto de padecimientos relacionados con su edad, informó la escritora Gioconda Belli.

“Murió hoy, se nos fue en paz absoluta, no sufrió dolor”, confirmó Luz Marina Acosta, asistente desde hace más de 40 años de Cardenal, reconocido representante de la teología de la liberación y protagonista de la revolución sandinista.

Cardenal había sido ingresado hace dos días al hospital con dificultades para respirar, y el sábado sus órganos comenzaron a fallar poco a poco, dijo su asistente. El célebre escritor de obras como Hora Cero, El Evangelio de Solentiname y Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965) había celebrado 95 años el 25 de enero, rodeado de su familia, con buena salud e inmerso en la escritura. 

“Murió como un pajarito, se apagó poco a poco”, comentó Acosta, quien confió en que el poeta dijo estar “listo” a las personas que estuvieron junto a él el sábado, antes de quedar inconsciente.

Cardenal se dedicó casi por entero a la literatura sus últimos tiempos, y justo hace un año celebraba la edición de su más reciente libro, Hijos de las estrellas.

Cercano al expresidente Evo Morales, Cardenal visitó Bolivia en mayo de 2014 en un encuentro internacional de poetas en Santa Cruz. Fue uno de los 26 invitados que participaron en el “Primer Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos”.

El 20 de enero de 2019, Evo Morales escribió sobre él en Twitter: “Como hoy, 1925, nació el hermano Ernesto Cardenal, sacerdote y poeta nicaragüense, pero sobre todo un incansable luchador social y defensor de los más humildes. Siempre seguimos sus sabias palabras llenas de fe y pensamientos revolucionarios”.

Pese a estar comprometido con esa revolución, en junio de 2018, Cardenal exigió a al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que cese la represión hacia los compatriotas que protestaban. 

“Exijo que pare  esta represión que está sufriendo nuestro pueblo. Desde hace ya varios meses hemos tenido masacres en todo el país, y secuestros, prisioneros, torturas”, dijo el vate en ese entonces. Cardenal se distanció del líder sandinista por diferencias sobre la conducción política.

Hace  un año Cardenal  dirigió una misa en su casa, una de las primeras desde 1985, luego de que el papa Francisco lo absolvió “de todas las censuras canónicas” que le impuso  Juan Pablo II, cuando lo suspendió A divinis, por mezclar la religión con la revolución sandinista.

Cardenal era uno de los poetas vivos de Latinoamérica más reconocidos a nivel mundial, y en 2010 fue propuesto al Premio Nobel de Literatura por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

También fue distinguido con el  Premio Reina Sofía de Poesía en 2012, el más importante de Iberoamérica. Además obtuvo  el Premio Internacional Mario Benedetti, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2009, y la orden Legión de Honor del Gobierno de Francia.