Una cueca triste para Cayo, alma del “Boca”y mentor de músicos

Director del mítico grupo Khanata, fundador del Bocaisapo y maestro de artistas como Willy Claure, Salamanca congregó a poetas, pintores y músicos.
sábado, 9 de mayo de 2020 · 00:04

Liliana Carrillo V.  / La Paz

Cuando el Cayito hacía sonar al “gusano” -así  bautizó a su concertina- cantaba  cuecas y nos hacía bailar; esas eran noches buenas. Cuando, coctelito en mano, te contaba historias de sus años en Khanata, de sus viajes por toda Bolivia, de sus amigos poetas y artesanos… esas eran noches mejores. Cayo Salamanca, mentor de músicos y fundador del Bocaisapo, ha fallecido a los 72 años en La Paz. La música y la bohemia lo lloran.

“Cayo es mi padre musical, yo empecé mi carrera cuando tenía 15 años con él en el grupo Khanata”, dice el guitarrista Willy Claure. “Cayo fue un mentor de varias generaciones de músicos, hombres y mujeres; era también un poeta, no del papel, sino de la vida, de la noche”, define el cantautor Alejandro Canedo.

Cayo Lucio Salamanca falleció la noche del miércoles en su casa de la zona de Ovejuyo. Su salud, deteriorada en los últimos meses, sufrió en último estacazo de un ataque cardiaco. Sus exequias se llevarán a cabo en las próximas horas, en cuanto llegué su hijo Manuel desde Santa Cruz.

Khanata, el referente

Autodidacta, Salamanca fundó en los años 70 la Comunidad Cultura Popular Khanata en su natal Cochabamba. La agrupación fue  pionera en el rescate y la difusión de la música popular;  por sus  filas pasaron decenas de artistas hoy exitosos. 

Willy Claure llegó a la agrupación cuando tenía  15 años y  una guitarra. “Cayo me acogió, incluso en su casa. Es mi padre musical”, dice  el guitarrista. 

Cayo era entonces el director y quenista de Khanata. “Viajábamos a los pueblos y recolectábamos temas para interpretarlos. Cayo en el escenario brillaba, era un intérprete excepcional de la quena como de la concertina”. 

El creador de las Cuecas para no bailar se enteró de la muerte de su mentor en su casa en Cochabamba. “Lo quería mucho, nos queríamos mucho”, comenta Claure. Recuerda que el 2004 Cayo lo visitó en el Teatro. “Me había visto en la TV tocando, como lo hacia entonces, sin zapatos. Te traje estas abarcas, me dijo, para que no te resfries”.

   En el tema Salamanca, Claure le rindió homenaje a su amigo. Hoy le dedicará  el concierto virtual que brindará a las 19.00.

Salamanca  junto a Ale Canedo en el Boca.  
Freddy Barragán / Página Siete

Bocaisapo, el refugio

En los años 90, Cayo Salamanca fundó junto a la escritora Marcela Gutiérrez el Bocaisapo Coca Arte Cultura. El boliche, ubicado en el ombligo del casco viejo -la calle Jaén- se convirtió  durante dos décadas en refugio de poetas, pintores, músicos y bohemios. Desde Jorge Campero, Humberto Quino y Édgar Arandia hasta Diego Morales o Víctor Hugo Viscarra, a todos los convocaba con su ajayu.

 

“Están los cuatro elementos -decía Cayo-  el agua que ha convertido a la tierra en ladrillo, para lo cual necesito  aire y para hacer cocer el material se recurrió al fuego. Entonces esto hace que sea como una cavidad maternal, por eso nos sentimos bien”. Así lo recuerda el pintor Edgar Arandia.

Y allí, en el centro de todo está el sapo, más bien la sapa, que Salamanca encontró  en una tienda de la calle Sagárnaga, y que inspiró una cofradía que aún saca a pasear a la illa de negra piedra cada enero, llueva o truene.

A la sapa,Cayo le invitaba un trago y no le hacía faltar cigarro, recuerda  el músico Alejandro Canedo, su amigo cercano. “Él me enseñó a rasgar la guitarra, a explorar la noche, a conocer la vida. Lo vamos a extrañar”, comenta agradecido.

Cayo  con el guitarrista Willy Claure  en los años 80. 
Foto: Gentileza  Willy Claure

“Lo considero un poeta de la vida, de la noche, del alcohol. Siempre lúdico, de humor ácido e inteligente. Era también gran artesano, lleno de ideas, y nada se comparaba con escucharle tocar al gusano”, añade.

El Bocaisapo se cerró en 2017 y con él se fue una época.  Cayo quería reabrirlo pero sus planes se frustraron por la muerte. Salamanca no se ha ido. Quedan sus cuecas, su charlas y su ajayu de esas noches buenas.

 

  

En tiempos de cuarentena y restricciones usted necesita estar bien informado. Por eso, Página Siete pone temporalmente a su disposición de forma gratuita, nuestra edición de papel en versión digital. Para verla haga clic aquí.

Este servicio, con contenidos especiales y enfoques propios de las principales noticias del día, será parte de la App que lanzaremos próximamente. 

15

Otras Noticias