El delivery da oxígeno a librerías forzadas a reinventarse por virus

Los catálogos online y las entregas a domicilio mantienen a flote a un sector que en estos meses registró una importante reducción de ventas respecto a 2019.
viernes, 26 de junio de 2020 · 00:04

Paz Monasterios  / La Paz

Los delivery de comida y medicamentos no son las únicas entregas a domicilio que copan el mercado durante la pandemia. En un momento en el que la ciudadanía no puede circular con normalidad y en el que se duda sobre el futuro de los libros en formato físico, las librerías del país registraron una inesperada demanda por sus productos.

“Nos ha sorprendido bastante. Hemos multiplicado por ocho o 10 veces lo que vendíamos normalmente en la página web”, admitió Carla María Berdegué, gerente general de Lectura. “Creo que el libro se convierte en un aliado en época de crisis, de pandemia, de estar en encierro. Uno no puede estar todo el día pegado a la tele y el libro es una muy buena opción para despejarse, para relajarse, para aprender nuevas cosas”, agregó. 

Una sorpresa similar experimentó Carlos Ostermann, dueño de Solo Libros - El Pasillo. “La mayoría de la gente podía acceder a otro formato de libro, pero el deseo del libro físico es increíble. No sabe la felicidad y el agradecimiento de la gente por recibir ese bien”, relató. “Nos hemos dado cuenta que el libro tiene un rol importantísimo para brindar esperanza”.

Parte de esta inesperada demanda se debe a la habilidad del sector para reinventarse y volcar sus energías al  formato digital. Si bien ya habían librerías que contaban con catálogos online y con envíos a otros puntos del país, en estas semanas tuvieron que redoblar esa apuesta para afrontar el cierre de sus locales durante la cuarentena. 

“Ha sido un momento muy duro, pero también ha sido un momento de crear nuevas oportunidades, un poco de reinventarnos”, señaló Ostermann. “Nuestras ventas han sufrido y han sufrido muchísimo, pero gracias al delivery hemos comenzado a generar recursos”. 

Para la librería cochabambina Encantalibros, los ingresos generados incluso superaron sus mejores  expectativas.

“A un principio ha sido un golpe bastante fuerte, porque todos estamos viviendo un momento de incertidumbre. Pensando que esto iba a resultar todo un fracaso, no ha sido tanto así. La gente se ha ido acostumbrando a las nuevas formas de venta”, apuntó su propietario  Óscar Guamán. 

Pero si bien el servicio de entregas a domicilio ha supuesto un tanque de oxígeno para estos negocios, aún no es suficiente. 

Comparado con el mismo periodo en años anteriores, la mayor parte de estas librerías redujo sus ventas a cerca de  la mitad. Una reducción que no solo tiene que ver con la imposibilidad de acceso a los locales, sino también con la suspensión de actividades como ferias del libro. 

“Nos hemos adaptado un poco a lo que estaba pasando, pero eso no cubre todos los gastos que tenemos en la librería mes a mes, que se van acumulando. Vemos que va a ser un año complicado para todos”, apuntó Berdegué.  

“Hemos tenido una venta mayor a la que creímos, pero nunca como antes”, agregó Guamán. 

El pasado abril, la Cámara Boliviana del Libro se declaró en emergencia ante la crisis sanitaria y propuso al Gobierno una serie de medidas que hasta el momento no encontraron respuesta.

 “Hay poco apoyo y desinterés total del Gobierno hacia nuestro sector”, subrayó Berdegué. “Hemos estado tratando de comunicarnos con el Ministerio de Educación y antes con el Ministerio de Culturas para ver qué se puede hacer con el sector, y no hemos recibido ninguna respuesta”, lamentó. 
 

 

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