La cineasta Obaid-Chinoy: Las paquistaníes se rebelan contra el machismo

La dos veces ganadora del Óscar podría recibir su octavo Emmy la próxima semana por un corto sobre la lucha de las mujeres paquistaníes por la igualdad.
sábado, 12 de septiembre de 2020 · 00:04

EFE  / Islamabad

Ganadora de dos Óscar, la directora paquistaní Sharmeen Obaid-Chinoy considera que las mujeres se están rebelando contra la cultura machista y misógina en Pakistán, una convicción que retrató en su último corto documental 'Freedom Fighters' (Luchadoras por la libertad), nominado a un premio Emmy.

“Las mujeres tienen más educación ahora, muchas de ellas trabajan, y quieren tener más capacidad de decisión en cómo viven, con quién se casan, cómo son tratadas”, dijo en un entrevista telefónica.

Esta directora “accidental” —estudió Economía— estimó que el hecho de que las mujeres quieran decidir sobre sus vidas supone un cambio en este conservador país islámico de 207 millones de habitantes, considerado el cuarto peor del mundo para las mujeres, según el Índice Mujer, Paz y Seguridad del Instituto de Georgetown.

"Las normas para las mujeres las escriben los hombres en Pakistán, pero ahora las mujeres han decidido hacerse cargo de sus vidas. Y así es como llega el cambio, cuando las mujeres se levantan. Esta película trata sobre mujeres corrientes que se rebelan", afirma.

El corto documental 'Freedom Fighters', de 33 minutos de duración, comienza con la frase "en Pakistán la mujer es completamente oprimida" y se centra en tres mujeres que desafían las normas impuestas por los varones y eligen su propio camino.

La primera en aparecer en pantalla es Tabassum Adnan. Casada a los 13 años, "sin saber qué ocurría", decidió divorciarse de su marido 20 años después por malos tratos. En 2003 puso en marcha una jirga de mujeres —asamblea formada normalmente por varones mayores en pueblos— desafiando la tradición del conservador noroeste paquistaní.

Adnan es hoy una prominente activista por los derechos de la mujer en un país donde el 21% de niñas son casadas por sus familias antes de los 18 años, según datos de Unicef.

Saima Sharif, la segunda protagonista del filme, se unió a la policía y más tarde a la exigente Fuerza de Elite, un duro cuerpo de comandos policiales, que no suele contar con mujeres.

Syed Ghulam Fatima es la tercera luchadora del documental, una activista que pelea por los derechos de trabajadores en condiciones de semiesclavitud, situación en la que viven unas 3,2 millones de personas en Pakistán, especialmente en fábricas de ladrillos.

Para la directora estas tres mujeres muestran los cambios que atraviesa el país.

"Creo que Pakistán cambiará. Cuando el 50% de la población son mujeres, más mujeres van al colegio y a universidades, con internet para conversar con otras mujeres para crear redes seguras, las mujeres están abriéndose paso", dice Obaid-Chinoy.

Esa actitud está provocando "represalias" de los hombres ante mujeres que reclaman sus derechos, según la cineasta, algo que certifica la ONG Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, que remarcó en su informe de 2019 que en los últimos años "la violencia contra las mujeres está aumentando".

Ganadora de dos Óscars

La directora se convirtió en la primera paquistaní en ganar un Oscar en 2012 con el corto documental 'Saving Face' (Salvando el rostro), que retrataba la lucha de supervivientes de ataques de ácido.

Un logro que repitió en 2016 cuando obtuvo su segunda estatuilla por 'A Girl in the River: The Price of Forgiveness' (Una chica en el río: el precio del perdón), centrado en los llamados crímenes de honor, asesinatos cometidos por familiares por una afrenta moral.

'A Girl in the River' no solo ganó premios, además ayudó a cambiar leyes en su país.

Tras ver el documental, el entonces primer ministro Nawaz Sharif cambio la legislación para prohibir una práctica islámica que permitía a los miembros de la familia perdonar al asesino, un agujero legal con el que muchos hombres quedaban libres tras matar a una mujer, en muchos casos una hermana o una esposa.

"Siempre he pensado que el cine es una manera de crear cambios sociales. Yo uso las películas para educar a la gente, para empoderar a la gente, y hacer que los legisladores estudien problemas (sociales)", afirma la directora acerca del impacto de su anterior documental. De hecho, Obaid-Chinoy se considera "una directora, una contadora de historias y definitivamente una activista".

Ataques machistas

Dedicada al cine a pesar de haber estudiado Economía y tras pasar por el periodismo, Obaid-Chinoy cuenta con una brillante carrera con, además de los dos Oscar, siete Emmy, a los que podría sumar uno más el próximo 20 de septiembre.

Ese éxito no la ha protegido del machismo en su país, y como le ha ocurrido a la Premio Nobel de la Paz de 2014 por su lucha a favor de la educación femenina en Pakistán, Malala Yousafzai, ha sido insultada y acusada en redes sociales y publicaciones conservadoras por mostrar a su país de forma negativa o de "venderse" a Occidente.

"Cuando una mujer es exitosa, no tiene miedo de decir lo que piensa, por supuesto que va a enfadar a los hombres. Enfada a los hombres porque no pueden controlar a mujeres como yo, no pueden controlar a mujeres como Malala", sentencia la activista. 

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