Rodríguez e Infante se encuentran en el escenario

sábado, 23 de octubre de 2021 · 05:00

Jorge Soruco  / La Paz

En 1827 el primer canciller de Bolivia, Facundo Infante, entra en un galpón abandonado. Allí se reune con Simón Rodríguez, a quien encargó una adaptación de una obra de Moliere. Ambos se enfrentan en un duelo verbal en El encanto de Moliere, pieza de Cinco Palmas Teatro.

“Estos son dos personalidades muy importantes de la Bolivia fundacional. Infante no solo fue el primer ministro de relaciones exteriores, sino también el impulsor del teatro en el país. Y Simón Rodríguez fue un verdadero revolucionario de la educación”, explicó el autor y director de la obra, Carlos H. Cordero.

La puesta en escena se presentará hoy y mañana en Casa Grito (calle José María Zalles 939). Las funciones comienzan a las 18:00 y 20:00. La entrada cuesta 50 bolivianos. El aforro máximo es de 25 personas.

La obra fue estrenada en 2017. Es la primera de una pentalogía de trabajos que repasan la historia nacional y personajes importantes, pero que por una razón u otra fueron olvidados.

“Por ejemplo no hay ni una sola calle que recuerde a Facundo Infante, pese a su importancia en el gobierno de Antonio José de Sucre (1826-1828) y su aporte al teatro y a la comunicación al ser director del primer matutino nacional”, agregó Cordero.

Infante escribía críticas teatrales en el Cóndor de Bolivia, el cual dirigía e incentivaba la producción de puestas en escenas. Fue, además, un hombre de confianza de Sucre.

Tras El Encanto de Moliere viene Chillan, la silla del sol, que narra el encierro del mreiscal Andrés de Santa Cruz. Le sigue Nazaria entre dos guerras, que cuenta los esfuerzos de Santa Nazaria Ignacia durante la Guerra del Chaco. La cuerat puesta en escena es El pintor de la revolución, en la cual se ve un encuentro entre Miguel Alandia Pantoja y Víctor Paz Estenssoro. La última es Buscando a Francisco, relacionada con la guerrilla de Teoponte.

En la puesta en escena Infante es interpretado por Luis Caballero. El ministro visita a Simón Rodríguez (Fernando Botello) con la excusa de ver el estado de un trabajo encargado: la revisión de la obra El Huésped.

El maestro de Simón Bolívar descubre que la pieza es, en realidad,  una adaptación de El Tartufo de Moliere y que el encargo es un ardid de Infante y Sucre para darle dinero y garantizar su escape de la convulsa Bolivia.

“Es una pieza bastante actual. Nos muestra que incluso en los inicios del país la inestabilidad era cosa de cada día. También nos muestra como la política afecta a la cultura y la educación y el olvido de personas que aportaron mucho”, indicó Cordero.

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