Una joven bailaora boliviana debuta en un show en Madrid

Un artículo de la publicación Flama describe cómo fue la presentación de Día de Mujeres, el espectáculo en el que participó la boliviana Milena Tejada.
sábado, 19 de junio de 2021 · 05:04

Paula Y. Valdez para Flama

 Muy de vez en cuando, el flamenco nos regala la oportunidad de disfrutar de un cuadro conformado solamente por mujeres. En un arte donde la mayoría de los músicos suelen ser varones, armar un cartel donde brillan sólo ellas, es todo un desafío.

Visto así, no podíamos perdernos el espectáculo que el bailaor Pedro Córdoba preparó dentro del Ciclo Flamencos al Sol, este sábado (12 de junio) en la Escuela Amor de Dios de Madrid. El cartel ya era un augurio de que íbamos a disfrutar: Antonia Jiménez a la guitarra, Teresa Hernández y Cristina Soler al cante, y al baile, nada menos que la genial Belén López junto a tres jóvenes bailaoras (bailarinas de flamenco)  con estilos distintos.

La más experimentada de ellas, Carmen Avilés, salió primera al ruedo a ritmo de alegrías. Su gracia acompañaba el palo a la perfección y las tablas que ya tiene se hacen notar. La murciana está presente en los cuadros flamencos de distintos tablaos y su actividad parece haberse acelerado tras de la pandemia, siempre activa y  sonriente. Se llevó los aplausos y elogios a los que está  acostumbrada.

 Milena Tejada  junto a su compañera Belén López.
Foto: Sandra Boulanger

Después, llegó el turno de un debut: para la joven bailaora boliviana Milena Tejada, era la primera vez que subía a un escenario en Madrid. Si bien, los últimos años estuvo bailando en Canadá, donde estuvo residiendo, España era su asignatura pendiente y decidió agarrar al toro por las astas de entrada bailando por soleá. Su elegancia y su técnica se hicieron notar, al igual que la sensibilidad que desbordó. Su estilo tan propio, cautivó al público que aplaudió esta marca personal que Milena dejó ya en Amor de Dios.

Luego le tocó a la más joven, Nerea Carrasco, que eligió una soleá por bulerías para demostrar por qué es una de las más serias promesas del flamenco español. Su fuerza y energía desbordaron el escenario, arrancando aplausos que al mismo tiempo eran dirigido a la impecable guitarra de Antonia, que con sus acordes nos elevaba a todos cada dos por tres.

Finalmente, el momento que esperaban muchos. Un ambiente especial impregnó la sala, las sillas se acomodaron para no perder detalle y hasta el propio Pedro decidía acoplarse al cuadro femenino, acompañado de Choro Molina, para apoyar ambos con las palmas el baile de Belén López. 

Ella entraba a ritmo de alegrías, para hacer y deshacer con su fuerza y estilo. 

Cartel  con el que se anunció el espectáculo.
Foto:  Sandra Boulanger

Su infinita melena, cual corona, parece bailar su propia coreografía, libre y sin códigos marcados, tal como ella misma baila, reflejando el sentimiento a corazón abierto, siempre dándolo todo y haciendo gala de su característica velocidad, que acelera los sentidos.

El público de pie, ninguna novedad para ella. Gratitud y alegría entre los asistentes por haber compartido ese agradable tiempo con duende femenino, si cabe llamarle así.

La sensibilidad arropando ya para terminar, el fin de fiesta en el que el impulsor del espectáculo bailó con sus musas. Armonía y equilibrio, no se podía pedir mucho más.

 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos