Saphi y otras momias de Bolivia, reliquias que dejan ver el pasado

Los señoríos aymaras y el imperio inca dejaron en lo que ahora es Bolivia varias tumbas con restos embalsamados. Sin embargo, no hay investigadores ni espacios especializados en el tema.
domingo, 22 de agosto de 2021 · 05:00

Jorge Soruco  / La Paz

Saphi es una niña muy especial. Pese a su corta edad biológica, ocho años, ofrece una ayuda invaluable. Gracias a ella se puede descubrir secretos de la vida de su familia, algo importante,  porque ellos murieron hace  más de 500 años, pues Saphi es, en realidad, una momia descubierta en territorio boliviano.

 Es la momia más famosa del país, pero no es la única. De hecho,  los arqueólogos rechazan dar un número de cuántos de estos restos se han encontrado en   territorio boliviano.

“Es difícil determinar cuántas momias se encontraron en el país. Se tiene que tener en cuenta que muchos de los descubrimientos son accidentales y no es raro que las piezas terminen en colecciones privadas o, como Saphi, salgan del país”, explicó el arqueólogo Richard Alcázar.

El especialista  Jedu Sagárnaga advirtió que muchas de las tumbas de los pueblos originarios han sufrido siglos de saqueos y ataques. “Las tumbas fueron objeto de saqueos constantes. Los restos humanos no les interesaban tanto a los ladrones, por lo que simplemente los destruían. Muchos viajeros se llevaron a sus países decenas de momias, quedando muy poco en nuestras colecciones”, indicó.

Sagárnaga  realiza una tomografía a una  momia. 
 Foto: Cortesía Jedu Sagárnaga

La causa de los robos es la misma naturaleza de las chullpas: los restos humanos se acompañaban con ajuares. Éstos variaban de acuerdo con el trabajo y estatus del fallecido. Y si éste era importante, pues existe la posibilidad de la existencia de objetos valiosos.

En el territorio que ocupa Bolivia muchas culturas practicaron la momificación. Sagárnaga destaca que principalmente fueron los señoríos de habla aymara “que fueron formaciones sociales tardías y que fueron conquistados, más tarde, por los incas”. Este imperio continuó con la práctica, como registraron los cronistas españoles durante la conquista de América.

Momia  descubierta por Jedu Sagárnaga y Risto Kesseli. 
Foto: Cortesía Jedu Sagárnaga

Según el registro del Museo Nacional de Arqueología (Munarq) Saphi  pertenece al señorío de Pacajes, pero ya influenciado por los incas. Esto se dedujo por los textiles que llevaba.

Momia de Achiri  conservada  en una vitrina del Munarq. 
Foto: Cortesía Jedu Sagárnaga

Los expertos indicaron que las momias descubiertas enseñan que los pueblos  daban  gran importancia a la vida después de la muerte. “A la caída de Tiwanaku, los pueblos que invadieron el espacio altiplánico  cambiaron su paradigma religioso. Su cosmogonía se centró en los ancestros. A ellos había que rendir culto, y por tanto la conservación de sus restos se tornó en una tarea primordial”, expuso Sagárnaga.

Alcázar recalca que culturalmente la momificación no es accidental, aunque la práctica pudiera iniciarse así, en parte por el clima. “Cuando descubres el embalsamamiento siempre tienes una cultura muy compleja. Algunas técnicas son más avanzadas  que otras, como las egipcias, por ejemplo, pero todas pertenecen a pueblos adelantados”.

Conservarlas no es sencillo. Se tienen que acondicionar los espacios y depósitos para que mantengan humedad y temperatura óptimas. “Dado que se trata de restos de origen orgánico, éstos tienden a degradarse y desaparecer”, advirtió Sagárnaga.

Los arqueólogos consultados reconocen que en el país no hay   investigadores ni espacios especializados en este tipo de patrimonio, como sucede en países vecinos como Argentina.

 Una señal es que no hay momias bolivianas que se puedan denominar como “famosas”. La más conocida es Saphi, porque el rito andino del que fue protagonista el 9 de agosto se viralizó.

Asimismo Alcázar lamentó que no hay proyectos de investigación específicos. La mayor parte de los hallazgos se dan en el contexto de trabajos de tipo civil, como edificios o carreteras en zonas arqueológicas. “Aún nos falta trabajar en esto”, agregó el experto.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos