2022 y Adecine aún no logra fondos para el cine nacional

En 2021 se trabajó en el reglamento de la Ley del Cine y se “sanea” la entidad. La agencia hace devolver dinero a trabajadores y arrastra deudas con Ibermedia.
domingo, 9 de enero de 2022 · 05:00

Erick Ortega  / La Paz

La Agencia del Desarrollo del Cine y Audiovisual Bolivianos (Adecine) se gesta en marzo de 2019. Al principio existió la promesa gubernamental de gestionar siete millones de bolivianos para el sector. En octubre de aquel año estalló una crisis social en el país, meses después llegó la pandemia y el Ministerio de Culturas se cerró. En 2020, en medio de la pandemia y con la incertidumbre política, la agencia estatal peregrinó para recuperar aquel fondo que nunca llegó a liberarse. Este 2021 la entidad se dedicó principalmente a elaborar el reglamento de la Ley del Cine, que la tiene de manos atadas. La institución se encuentra en un proceso de “saneamiento”.

Lo de Adecine es una película de drama para los cineastas. La precuela fue el Consejo Nacional del Cine (Conacine), que estaba a cargo del séptimo arte en el país y en determinado momento ayudó a conseguir dinero para el sector cual si fuera una entidad financiera. El Conacine nació en 1991 y cerró en 2019.

Un nuevo inicio

En enero de 2021, Germán Monje fue elegido director de Adecine. Explica qué se hizo en este tiempo por conseguir fondos para el sector. “Nos hemos dedicado a trabajar en el reglamento de la Ley del Cine y Audiovisual Bolivianos 1134, promulgada en diciembre de 2018 y que fue interrumpida en 2019. Este reglamento quedó archivado todo el 2020 en la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape). Lamentablemente en este reglamento no quedaron cosas claras, hubo recomendaciones para proseguir con el reglamento y había otras observaciones que impedían la viabilidad de este reglamento”.

Para Monje, es importante ajustar la ley para implementarla. “Mientras no exista reglamento a la ley no podemos recaudar recursos para habilitar fondos concursables, la gestión debe ser ordenada y no podemos saltarnos procedimientos. Tenemos una ley pero no reglamento, es como que no tengamos certificado de nacimiento”, sentencia. El director acota que se fortalece la institución a través de varios pilares. Enumera lo que se hace: “Contar con personal capacitado que pueda sostener las necesidades del sector, tener activos y recursos para el funcionamiento institucional y presencia a nivel nacional, que es primordial, por ejemplo, sólo existen salas de cine en el eje troncal, Tarija y Sucre, pero ciudades como Oruro, Potosí, Trinidad y Cobija no cuentan con salas para poder exhibir obras cinematográficas y ni hablar de ciudades intermedias. Otro de los pilares es la implementación de una plataforma de empadronamiento que nos permita tener un panorama del sector y así generar políticas públicas. También estamos trabajando en la capacitación de profesionales, el 2021 se hicieron una serie de talleres para la especialización de profesionales en el Latin American Training Center, con una convocatoria totalmente abierta”.

Página Siete recibió denuncias de que trabajadores de la entidad cumplieron sus labores entre abril y noviembre de 2020 y se les pagaron refrigerios; pero ahora se les hizo devolver ese dinero. Monje explica: “Adecine dejó de funcionar administrativamente en mayo por falta de recursos y por falta de voluntad de las autoridades de entonces, además del cierre del exministerio de Culturas y Turismo. La entidad quedó huérfana, eliminaron el Programa de Intervenciones Urbanas, no había reglamento, no había ministerio. Lo que hacemos  es sanear institucionalmente la agencia, los procesos de contratación de 2020 sólo alcanzan hasta abril, a partir de mayo no existen procesos de contratación, certificaciones presupuestarias POA, respaldos de asistencia los trabajadores, ni ningún procedimiento regular para proceder con contratación de personal. Se realizaron pagos de refrigerio a personal que no tenía vínculo laboral con la institución debidamente ejecutado. Según recomendaciones de auditoría interna se ha procedido a realizar el cobro de estos pagos irregulares de refrigerio”.

La cineasta Viviana Saavedra dice que es vital tener  a una entidad como Adecine. Y, coincide que es importante la reglamentación de la Ley del Cine. Pide no dejar de lado los acuerdos internacionales. “Es necesario y urgente que el Estado pague las cuotas del programa de Ibermedia, porque si no la paga estamos realmente muy limitados, se deben las cuotas 2021 y 2020”.

Con todo, Saavedra valora que la producción nacional no haya parado. Monje dice que se gestiona el pago de esta deuda, es otra de las tareas pendientes.

Cine nacional
  • Kiro Russo  La película El gran movimiento es un filme que cosechó una decena de  premios. Se trata de una película hecha en la ciudad de La Paz. El filme se estrenó fuera del país y se prevé que en el primer trimestre esté en salas nacionales.
  • Juan Pablo Richter  La cinta 98 segundos sin sombra, basada en la novela del mismo nombre de Giovanna Rivero, conquistó especialmente a la crítica nacional y también fue reconocida en España.
  • Daniela Cajías  La boliviana hizo historia al conseguir el Goya a la Mejor Dirección de Fotografía. Por su trabajo también obtuvo galardones en el festival de Málaga y en los premios Gaudí. Ella fue parte de la película Las niñas.

 

Un comienzo con conflictos sociales y pandemia

A fines de marzo de 2019, el presidente Evo Morales indicó que su gobierno inyectaría dinero para Adecine. “No es sencillo empezar una actividad, por ello vamos a dar siete millones de bolivianos para que arranque”, expresó el mandatario en la Casa Grande del Pueblo.

Entre abril y julio de aquel año, según información de prensa, se efectuó una auditoría al Conacine y comienza el traspaso de una entidad a otra. La agencia organiza dos ampliados con el sector del cine para tratar el reglamento de la ley.

En septiembre el Programa de Intervenciones Urbanas, dependiente del Ministerio de Planificación del Desarrollo, coordina con Adecine el fondo cinematográfico (los siete millones de bolivianos comprometidos por el presidente Morales).

En octubre estalla la crisis social tras las presidenciales de 2019. La ministra Wilma Alanoca renuncia y el 14 de noviembre asume Martha Yujra. La pandemia comienza a azotar el país en marzo de 2020 y el Ministerio de Culturas cierra en junio.

Adecine queda en el limbo y en el Ministerio de Educación (que tiene una oficina de cultura) se desentienden de la agencia.

Según el director Germán Monje no hubo voluntad política del “régimen de Añez” para liberar los siete millones para los cineastas. Esto ocurrió tras el cierre del Programa de Intervenciones Urbanas, que apoyaba a los artistas del país.

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