La autora de 82 años consideró el galardón como una “gran responsabilidad”

Annie Ernaux, la voz de la memoria de Francia, es la Nobel de Literatura 2022

La escritora plasmó en sus obras un retrato de la generación de la posguerra, de sus cambios y problemas. Lo hizo narrando a través del prisma de su propia vida. Escribe, dijo, por las mujeres y por los pobres.

Cultura
La Paz - viernes, 07 de octubre de 2022 - 0:00

La escritora francesa Annie Ernaux, galardonada este jueves con el Premio Nobel de Literatura, es autora de una obra esencialmente autobiográfica. Su trabajo es un retrato sensible de la intimidad de una mujer a lo largo de los cambios que sufre su país en el siglo XX.

Recibir el Nobel “es recibir la responsabilidad de atestiguar una forma de justicia respecto al mundo”, reaccionó la autora.

Profesora de literatura de la universidad de Cergy-Pontoise (París), Ernaux ha escrito una veintena de libros. En ellos analiza la lucha de clases y la pasión amorosa, temas que marcaron su vida de humildes orígenes.

El premio Nobel “representa algo inmenso teniendo en cuenta mis orígenes”, afirmó. También señaló que piensa “en las personas oscuras, en mi familia. He escrito para los que han luchado mucho”.

Escritora que se reivindica de izquierda, Ernaux nace en 1940. Hasta sus 10 años vive en el café y colmado que regentan sus padres, un lugar “sucio, feo, vomitivo” en un pequeño pueblo sin historia en Normandía, llamado Yvetot. Ernaux deja ese ambiente humilde y popular gracias a sus estudios y a un diploma de Literatura Moderna.

Esta mujer alta y de cabellera rubia se inicia en la literatura con Los armarios vacíos (1974), una novela de tono áspero y violento, uno de los pocos títulos que llegarán rápidamente a la librería Lectura de La Paz.

En ella, la protagonista describe con rabia los dos mundos incompatibles en los que se desenvolvió cuando era adolescente. Por un lado la ignorancia, la zafiedad de los clientes ebrios del café, la estrechez mental de sus padres y, por otro lado, “la facilidad, la ligereza de las chicas” de clases más acomodadas que conoce en la escuela.

Por eso Ernaux considera que escribir es el acto político más importante y ha hecho de su literatura un compromiso con la defensa de los derechos de los más desfavorecidos y de las mujeres. “Mi trabajo es político, aunque no participe en movimientos”, explicó.

Sus obras irán girando en torno a ese pasado familiar. Ernaux repara lo que considera una traición respecto a sus padres con El lugar y Una mujer (1988).

Destaca también El acontecimiento (2000), sobre el drama de un aborto clandestino que sufrió en 1964. Fue llevada al cine con éxito el año pasado.

De este título, que narra de forma autobiográfica su lucha por abortar cuando era joven, destacó que ha ganado nueva actualidad con el “retroceso” al derecho a la interrupción del embarazo en algunos países. “No imaginaba que 22 años más tarde el derecho al aborto estaría en entredicho”.

“Las mujeres deben tener el derecho a elegir si son madres, es la principal libertad de las mujeres”, afirmó, y lamentó que eso está cada vez más en cuestión en el continente americano.

Su estilo seco y sin lirismo ha sido objeto de estudio. Los expertos lo denominaron como “autobiografía impersonal”.

Es con Los años (2008) que consigue evocar el destino de toda su generación: hijos de la guerra mundial marcados por el existencialismo y luego, en los años 1960, por la liberación sexual.

A través de la evocación de objetos, palabras, canciones, hasta emisiones de televisión, logra reencarnar esos años accidentados.

En el último Festival de Cannes, en mayo de 2022, Ernaux retomó ese mismo itinerario pero con formato audiovisual, con decenas de pequeñas grabaciones familiares en súper 8, filmadas por su exmarido entre 1972 y 1981. El resultado fue Les années super 8, presentado en la Quincena de Realizadores.

Annie Ernaux es “una mujer que escribe, eso es todo”, declaraba a AFP durante el festival.

Una de sus modelos es la feminista Simone de Beauvoir, de la que toma prestada esa atención cuidada a los detalles que jalonan su vida: La vergüenza (1997), sobre su pérdida de virginidad, el aborto clandestino de El acontecimiento, el fracaso de su matrimonio en La mujer helada (1981) o la experiencia de un cáncer de seno en L’usage de la photo (2005).

En España, la mayoría de sus libros han sido publicados por Tusquets y Cabaret Voltaire. Por el momento sus títulos aún no están en las librerías bolivianas y hay muy pocos ejemplares en las de países vecinos, como reportó Clarín, de Argentina.

Ernaux ha ganado, entre otros reconocimientos internacionales, el premio Renaudot en 1984 y fue finalista del Booker International en 2019.

“Ser leída por las generaciones jóvenes demuestra que lo que escribo sigue vivo, que encuentran un eco, lo que es importante”.
Annie Ernaux

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