Los eventos pueden reunir millares de visitantes de diferentes edades

De danza a dibujos animados, armas de la “Invasión asiática” de Bolivia

Desde hace unos 30 años los productos culturales de Corea y Japón han ganado adeptos constantemente. Los bolivianos no solo bailan K-Pop también cantan, organizan convenciones y aprenden idiomas.

Cultura
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La Paz - domingo, 02 de octubre de 2022 - 5:00

Salas de proyección totalmente llenas; centenares de personas bailando al ritmo de Gangnan Style. Cerca de 2.000 personas en una convención dedicada al animé en Cochabamba y un concurso que congregó a más de un centenar de bailarines bolivianos de pop coreano. Todas son señales de que la cultura asiática llegó para quedarse en el país.

“Es algo que me sorprende, pese a que me gano la vida vendiendo productos de todo tipo de Corea y Japón. La gente ama y pide desde las golosinas como las galletas poki hasta los doramas (dramas o telenovelas) coreanas. Y cada vez es más intensa”, opinó Johnathan, responsable de una de las sucursales de AnimeFashion, tienda especializada en diversos productos asiáticos.

Los pasados días se celebró en La Paz y Santa Cruz la Semana Cultural Coreana. Esta fue una celebración organizada por la Embajada de la República de Corea para festejar el día nacional de esa nación.

Durante tres días una feria ofreció a los visitantes la oportunidad de vestir con trajes típicos coreanos, conocer más de ese país para becas y viajes, bailar y ver películas. Según informó la embajada, la respuesta del público fue positiva, con las salas de cine llenas y la gente sumándose con entusiasmo a las actividades de la feria.

No es la primera vez que se da este fenómeno. A finales de julio en el auditorio Illimani del Campo Ferial Chuquiago Marka un centenar de bailarines, en solitario o en grupos, participaron en el concurso K-Pop World Festival, certamen en el que los bolivianos replican y crean coreografías basadas en la de los grupos de pop coreano.

Es el octavo año que se celebra en el país, exceptuando por 2020 por la pandemia. Y según datos de la misión diplomática, en cada nueva gestión la participación creció.

Paralelamente, los amantes de las culturas coreanas y japonesa organizan sus propios eventos. Solo en La Paz se realizan al menos una convención de cultura asiática al mes.

Van desde encuentros pequeños, en los que participan 400 personas, hasta masivos de más de 2.000 visitantes, como el Overload de Cochabamba.

La característica de estos eventos es que ambas culturas asiáticas comparten espacio. Entre los cosplayers (personas que se disfrazan de sus personajes favoritos de animé) caminan las Army, las seguidoras de los grupos de pop coreanos.

Los concursos de danzas alternan el K-Pop con el J-Pop (pop japonés), mientras que los concursos de karaoke se llenan con versos en los dos idiomas o con sus versiones traducidas.

Paralelamente las y los seguidores de los grupos de Corea, como las Army, de BTS, organizan reuniones para celebrar nuevos lanzamientos, seguir sus presentaciones especiales por las redes sociales o planificar otras actividades relacionadas.

Este formato es una de las formas que se masificó el acceso boliviano a estas culturas. Y no es algo reciente.

Una historia de décadas

Johnny Patzi tiene 38 años. Actualmente tiene una tienda de figuras de acción y series y películas japonesas, coreanas y chinas. El recuerda que, desde que era niño, se realizaban eventos de esta naturaleza.

Roberto Quispe, de 36, concuerda. “No me acuerdo bien que año, pero recuerdo un evento organizado por un club se presentó la película de Ruroini Kenshin. Me fascinó y comencé a conocer más de la cultura e historia de ese continente”.

Los primeros pasos se dieron en la década de 1980, cuando los canales nacionales trasmitían programas de esa región. Eran animados como Capitán Futuro, La brujita Sally o Jet Marte. También de acción real: Oshin, Lobo solitario y cachorro.

Los niños que crecieron viendo esos programas llegaron a finales de los 90 buscando ese material o nuevos productos. Se reunieron en grupos como Radicales, Hombres del Futuro o Club del Cómic, que comenzaron con las proyecciones.

Con el tiempo aparecieron más grupos y, con el nuevo siglo, llegó la oferta coreana. Primero lo hizo con telenovelas históricas, comedias románticas y dramas lacrimógenos.

Pero ¿qué las hacen tan atractivas? Hay muchas respuestas. Patzi considera que una de las causas es la misma naturaleza multicultural de Bolivia.

“Sabemos asimilar muy bien las diferentes propuestas artísticas. Mira no más una fiesta común en la que se toca para bailar desde el folklore de todo el país -morenadas, taquiraris y cuecas- al rock y la cumbias villera. Cuando tuvimos contacto con lo asiático, algo resonó con nosotros y lo aceptamos”.

El historietista Joaquín Cuevas considera que lo atractivo es que la narrativa japonesa y coreana es más amable con el consumidor que la occidental. “Tienes, para comenzar, oferta para todo gusto y, lo mejor, no son esclavos de la historia continua. Tienen principio y final y no se hacen eternas”, dijo.

Johnatan opina que el éxito se debe a la gran oferta. “Hay comedias románticas, terror, acción, rock, pop y rap. Si buscas are que te llene, o simple entretenimiento, lo vas a encontrar con facilidad en Corea y Japón”.

La estética también juega un papel importante. “Los BTS son chicos muy atractivos, con grandes movimientos. No es lo más importante, pero es un gancho poderoso”, mencionó Maya Monrroy de BTS-Army Bolivia Project, una de las asociaciones de fans del grupo más grandes.

Asimismo, el mensaje es variado. “Los grupos coreanos trabajan mucho en su propuesta musical. No tiene mensajes genéricos, sino que hablan de las dificultades de ser adolescentes y joven en la actualidad”, manifestó Solista Jhey, fan de BTS.

A eso se suma el apoyo de las embajadas. Los gobierno de los dos países han trabajado en la última década y media en promocionar con fuerza su cultura.

Tal es el interés que las empresas que organizan espectáculos internacionales en el país están trabajando desde hace un lustro en conseguir que los artistas coreanos visiten con mayor regularidad Bolivia.

De hecho este mes esta programado el concierto de Kim Hyun Joong, una de las estrellas más conocidas en el país. El recital, organizado por Esuesa, está programado para el jueves en el Coliseo Don Bosco, quizá uno de los espacios más utilizados para las convenciones sobre el arte y cultura asiáticos.

Mientras que en los cines nacionales se estrenan cintas de animé y en la plataformas series coreanas, garantizando una completa conquista del público.

“Tienes oferta para todo gusto y, lo mejor, no son esclavos de la historia continua. Tienen principio y final y no son eternas”.
Joaquín Cuevas
2.000
personas
participaron de la convención de animé y curlura asiática
Overload

Siguiendo el ejemplo de los idolos

Hace dos semanas los y las seguidoras del grupo coreano BTS prepararon un recorrido por los diferentes museos de la ciudad. La razón de la iniciativa es seguir el ejemplo planteado por el cantante surcoreano Kim Namjoon, un declarado amante de los repositorios del mundo.

El denominado Namjooneando llevó a los seguidores al Museo de Etnografía y Folklore, Museo Nacional de Arte, Centro de la Revolución Cultural (CRC), los museos de la calle Jaén, el Centro Cultural San Francisco, y la Academia Boliviana de la Escuela Militar.

Así, las organizadoras buscaron promocionar estos espacios y difundir el patrimonio nacional, tal y como lo hace Namjoon. En los últimos años, el cantante ha realizado donaciones para impulsar el arte en su país.

No es la única vez que este fandom coordina actividades públicas en beneficio de la sociedad. Regularmente BTS-Army Bolivia organiza actividades como proyección de conciertos o fiestas para recaudar dinero y apoyar distintas causas.

“Muchos pueden pensar que el segur a un grupo o cantante coreano es una simple afición. Pero lo que ellos no saben es que los chicos (como se refieren a los integrantes de la banda) nos enseñan como ayudar a los demás y lo hacen sentando ejemplo”, aseguró Maya Monrroy.

De hecho esta es una de las formas mediante las cuales la misión diplomática coreana promociona el concurso de K-Pop. “El K-Pop es diversión, el K-Pop consuela, el K-Pop hermana e incentiva a la solidaridad”, aseguró el embajador Kim Ki-Hong en 2021 al anunciar el certamen de ese año.

La pasión por la ofertas culturales de Corea y Japón también se tradujo en un mayor interés en aprender dichos idiomas. Cada vez más adolescentes bolivianos se inscriben para poder comunicarse y entender a sus favoritos sin necesidad de intermediarios.


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