El oficialismo se sumió en el silencio, la oposición hizo bulla

Una semana opacada por Evo, su hijo, su ex y CAMC

El escándalo revelado el jueves puso en apuros al Ejecutivo. La oposición quiso hacer alboroto, pero la campaña por el Sí y el No quedó en segundo plano.
domingo, 7 de febrero de 2016 · 00:00
Alcides Flores  / La Paz

Pasa con mucha frecuencia. En tiempos de campaña siempre surgen sacudones informativos, y los políticos siempre intentan aprovecharse de esos vaivenes para llevar a su cauce la mayor cantidad de agua posible, aun ellas sean turbias. Esta vez, la "víctima” fue el presidente del Estado, Evo Morales.

Y lo del pasado jueves se parece mucho a otro acontecimiento que ocurrió hace casi dos años: escándalos similares, hechos distintos y respuestas gemelas. ¿Y el desenlace? En el primer caso -ocurrido en marzo de 2014-, no pasó nada. En el segundo, no lo sabemos aún.

Hace 23 meses fue el turno del vicepresidente Álvaro García Linera. En aquel entonces se hizo pública la información de que Silvana del Castillo Tejada, cuñada de García Linera, se adjudicó el servicio de catering de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA).

Cuando estalló la noticia, el vicepresidente Álvaro García Linera no apareció (estaba en el exterior). Sí, lo hizo a los dos días y llamó a una conferencia de prensa. Allí dijo que no conocía tal contrato.

Admitió que la empresa Air Catering, de propiedad de la esposa de su hermano, firmó un contrato con BoA, pero negó que haya habido tráfico de influencias. De alguna manera justificó ese contrato. "Es un contrato legal, no hay tráfico de influencias, ni hay nepotismo, pero es un contrato de un familiar en segundo grado mío que no acompaña mi comportamiento ni discurso ético, de que ningún familiar cercano al Presidente a Vicepresidente debe tener algún tipo de contrato, acuerdo o trabajo con el Estado y por ello he solicitado que en las siguientes horas se rompa, se rescinda ese contrato para que no haya ningún tipo más de especulación”, dijo García Linera.

El principal ejecutivo de BoA anunció la rescisión del contrato, lo que finalmente no ocurrió. Lo que sí pasó es que Silvana del Castillo Tejada decidió vender la totalidad de su empresa, la que había sido creada sólo meses antes de adjudicarse ese servicio.

Este hecho dejó algunas preguntas al aire. ¿No sabían los ejecutivos que Silvana del Castillo Tejada era cuñada del Vicepresidente? ¿Por qué contrataron a una empresa creada apenas meses antes de adjudicarse el servicio? Todo quedó en nada y, después de 23 meses, de vez en cuando la oposición le echa en cara ese "incidente” al Vicepresidente.

El Presidente, la empresaria

Que una denuncia surja en cualquier momento, pasa. Pero cuando ocurre en tiempos electorales, eso sí duele, y hay que reaccionar a la altura de las circunstancias.

Y enfrente de la vereda se puso al hombre de choque del Gobierno: Juan Ramón Quintana, el siempre duro, lapidario y despiadado hombre del Ejecutivo que rebate casi siempre las mayores arremetidas de la endeble oposición.

Aunque esta vez el que encendió la mecha no fue un hombre de la oposición, sino un hombre de prensa, un periodista que tras una larga investigación lanzó una bomba: Gabriela Zapata Montaño es madre del hijo (nacido en 2007) de Evo Morales y que ella además es gerente comercial de la empresa china CAMC, la que tiene negocios con el Gobierno por más de 560 millones de dólares.

Juan Ramón Quitana convocó a dos conferencias de prensa. Primero, para descalificar al periodista Carlos Valverde. No negó ni confirmó el fondo de la denuncia, sólo se estrelló contra la oposición y contra Estados Unidos.

Lo afirmado por Quitana no sirvió para calmar las turbulentas aguas, porque las evidencias (certificado de nacimiento y vínculos de Zapata con CAMC) eran irrefutables.

Entonces, en ese momento, las salas de redacción se sacudieron con la convocatoria a las 17:00 del jueves a una conferencia prensa que iba a dar la mismísima Gabriela Zapata. Los periodistas se arremolinaron puntualmente en el hotel Presidente. A las 18:30 la conferencia de prensa se suspendió. Minutos después los periodistas fueron llamados a otra conferencia de prensa, que la dio nuevamente Quintana. Esta vez admitió la relación sentimental de  Morales con Zapata y la relación de trabajo de la mujer con CAMC. Los ataques a la oposición y a Valverde quedaron en segundo plano.

Cabe preguntarse. ¿Por qué Juan Ramón Quintana nunca se refirió al fallecimiento del hijo del Presidente? Ese dato era una veta para él.

Pero esa misma noche, el Ministro de Defensa centró su indignación contra Valverde porque no respetó la identidad de un menor de 8 años.

García Linera  está casi libre de ese peso que significó para él lidiar con el caso de su cuñada que tenía un contrato millonario con una empresa del Estado.

Ahora resta saber el desenlace del caso Evo y "esa señora” (como él se refirió), la madre de su hijo, de quien dijo que no sabía que trabajaba en CAMC.

Entretanto, la campaña espera los próximos golpes y contragolpes camino al referendo.

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