Entrevista

“Sin el primer Goni no habría IDH”

El postulante afirma que retornó a las arenas de la política de la mano del MNR porque es un partido que tiene vocación de poder y, además, porque comprende al país.
domingo, 14 de julio de 2019 · 00:04

Pablo Peralta M.  / La Paz

Fernando Untoja, candidato a la vicepresidencia del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), afirma que este es el único partido en el país con capacidad para dar respuesta en el momento preciso en que se encuentra   Bolivia, en peligro.  

 En entrevista con Página Siete, el político  diferencia de los dos mandatos del expresidente Gonzalo  Sánchez de Lozada. “El MNR del primer Goni es valioso porque sin eso no hay bonos, no hay renta dignidad asegurada, no habría ni teleférico ni carreteras, nada”, afirma.  

¿Por qué  vuelve a la política de la mano del MNR?

El país está en peligro. Necesita de hombres y mujeres que luchen por la democracia y por la libertad. En ese sentido, el único partido organizado en el país, enraizado, con doctrina política y además con la capacidad para dar respuesta en el momento preciso en que se encuentra en peligro Bolivia es el MNR y por eso estoy con el MNR como candidato.

Y como el país está en peligro de  caer en una dictadura como Venezuela y Cuba, entonces hay que actuar con partidos que tienen vocación de poder, y además que comprenden al país.

¿Usted   estuvo en las arenas de la política, qué subrayaría de esa incursión?

Yo organicé el Katarismo Nacional Democrático (KND), participé el 93, no saqué escaños. El 97 hice un acuerdo con ADN, entonces pude meter algunos escaños al Parlamento.

¿Si tuviera que quedarse con un MNR, con cuál se quedaría?

Me quedo con su capacidad del MNR de dar respuesta en los momentos más difíciles que vive Bolivia.  

¿Cómo “arregla cuentas” con el MNR de Octubre de 2003? 

El MNR tiene una trayectoria desde el 52. Ha vivido con el estatismo hasta el 64. La burocracia gastó el dinero de la Comibol, de las minas. Cayó el 64, el estatismo continuó hasta la época de Banzer hasta Siles. 

Con Paz Estenssoro cambia la política, porque el mundo también cambió. El keynesianismo había terminado ya en Europa con la “bella época”, y viene una ola liberal, pero ésta no se comprende en Bolivia porque aquí en Bolivia, en términos políticos, vivimos dicotomías: una buena,  otra mala. La ola liberal si hubiera sido bien pensada, hubiera dado grandes frutos. 

El MNR da una respuesta política y económica. Estabiliza con el 21060 la economía, da confianza al Estado, da confianza al dinero. De ahí viene todo el proceso de la liberalización de la economía. 

Entonces, ahí llega el primer Goni, que llega con la capitalización, “ley maldita” para muchos que no vieron en el horizonte los frutos que iba a arrojar esta política. La otra política es la participación popular, que el Estado en vez de achicarse se extiende y llega hasta el último rincón del territorio. 

Ese es el primer Goni, que mucha gente no valora, porque sin el primer Goni no habría IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos) hoy.

La capitalización es vista negativamente por los políticos de izquierda... sin capitales, una economía no se desarrolla ni se potencia. 

El segundo Goni -yo he sido muy crítico del MNR en el sentido de incumplimiento de algunas tareas-  esperaba los frutos de la capitalización, pero la economía mundial no arrojaba rápidamente los frutos, pero mostraba la tendencia, estaba en 30, en 40 el precio del gas. 

Ahí es donde aparece todo un complot internacional, porque los analistas, los economistas sabían que venía el alza de precios del gas y eso iba a crear bonanza en algunos países. 

El complot comienza a armarse en el foro de Sao Paulo, con los argentinos, con los venezolanos, comandado por Cuba y se prepara el golpe de Estado de 2003. Es un golpe de Estado. Han participado fuerzas extranjeras.

Entonces, cae Gonzalo Sánchez de Lozada. Cae justamente por no tener una lectura correcta de la realidad. Ese es su gran error. 

Entonces como en toda revuelta siempre se busca el chivo expiatorio, entonces Goni aparece como el malo de la película.

¿Se debe investigar lo que pasó en Octubre?

Tiene que investigarse. Todo proceso político, así pasen 10 años o 30 años, tiene que investigarse y decir lo que fue ese momento político, porque lo peor sería ocultar y archivarlo y que los historiadores especulen lo que les den la gana.  

¿Votó por Evo?

No, porque aprendí muchas cosas en la cárcel y conozco a la izquierda. La izquierda boliviana es impostora. El mejor modo de hacerse rico en Bolivia es ser socialista e izquierdista, es el medio más cómodo y más fácil.

 Ahora tenemos la “oligarquía azul”. En 13 años están forrados con dinero sin trabajar. Esa es la oligarquía. Yo quisiera burgueses en Bolivia, que produzcan, que mantengan la relación capital-trabajo, generen empleo y paguen impuestos.    

No voté nunca, a pesar de que hemos estado con Morales en el Parlamento juntos, algunas cosas conversamos. Él me decía “quiero que los pobres lleguen al poder”, no hay tal cosa hoy. Ni en 2005 voté por él, porque conozco el proyecto político: es camino a la dictadura. 

¿Votó por Goni?

No, tampoco. 

Del katarismo que lidera, ¿cuál es la propuesta “estrella” que usted está introduciendo en el plan del MNR?

El katarismo nuestro, desde las fundaciones, es un pensamiento político y filosófico. Yo diría hay un continente político y un continente económico en el pensamiento katarista. 

En el continente económico, el aymara actúa por rivalidad, no quiere decir que son enemigos. Gracias a la rivalidad, los aymaras son grandes c’amiris en la Uyustus, en El Alto, en la Eloy Salmón, en Santa Cruz, en Yacuiba. 

¿Qué es? Que cada aymara se ve en el otro como si fuera su espejo y quiere ser mejor que su espejo. Eso estoy llevando en el programa del MNR.  Queremos burguesía aymara fuerte, burguesía quechua fuerte.  

¿Incentivar el inglés o las lenguas originarias?

Necesitamos, para el mundo, inglés, francés, alemán, chino, porque nuestros intelectuales  tienen que saber eso, incluso para piratear ideas y tecnología, lo que hizo Japón y Corea del Sur. 

Hay que dar inglés desde  nido y que la gente salga de la universidad ya hablando inglés fluidamente. Eso no quiere decir que la gente se olvide del aymara. Yo hablo aymara, voy a seguir hablando aymara, mucha gente habla aymara en la calle. 

En este momento el sistema educativo es folklórico, el nivel bajó mucho. Hay que orientar desde primaria qué disciplina va a escoger el futuro bachiller.

Llama la atención de que decía   que el ayllu “es anticuado”. Sobre aquello y pensando en el MAS que reinvindica lo “originario” ¿También el MAS tiene un programa anticuado?

El MAS me copió las ideas mías del retorno al ayllu. Yo dije en qué consiste el retorno al ayllu: el retorno consiste en retornar a la lógica económica y de pensamiento del ayllu, pero nunca he dicho retornar al ayllu de hace 500 años.

 Ni siquiera he reivindicado rearmar las comunidades económicas. Yo fui el primero en 93 en plantear la introducción de  internet, de la computadora  en los ayllus. Está escrito en el periódico Última Hora.

El MAS no quiere hablar del ayllu, habla de economía comunitaria, bajo el paraguas de economía plural, pero no existe economía comunitaria. Dónde existe, en ningún lado. Reté al ministro Arce, al ministro Aguilar, y reto también al señor Linera que me demuestre cuál es la lógica de la economía  comunitaria. No hay economía comunitaria. 

Entonces son manejos demagógicos de términos como economía comunitaria, haciendo creer que lo comunitario es bueno, cuando el aymara no es comunitario, para nada. He dicho: el aymara se rige por la lógica de la rivalidad y bajo esa lógica es ultraliberal  y por eso planteamos un proyecto liberal con el MNR para octubre.  

Usted plantea un debate con García Linera.  ¿Por qué no con Evo?

Porque me van a decir que los vicepresidenciables debaten entre vices, pero también con Evo Morales. Para mí da igual. 

Uno que se cree muy originario, no sale de indumentaria en todas las canchas, en todas las cosas. El aymara no necesita ponerse poncho ni mascar coca ni tomar alcohol... mientras que Evo y García  Linera andan disfrazados como payasos todos los días para decir que están cerca de sus indígenas, no de los aymaras.

Cuando hablamos de aymaras Evo y García Linera se asustan, porque es una contestación de carácter nacional, cultural, de valores. Valor primero:  rotación en la función de poder, una vez de cinco años, debería irse, si realmente se apoya en valores aymaras y quechuas.

Fernando Untoja  junto a varias de sus publicaciones.

Untoja, el ajedrecista que vivió casi 15 años en Francia 

Fernando Untoja nació en Oruro. Vivió en Chile y casi 15 años en Francia. Relata que fue detenido cuando Hugo Banzer era dictador, en la década de los años  70, y que hasta pasó tres años en el penal de Chonchocoro. En esa experiencia carcelaria dice que conoció a los hombres de izquierda del país, “hasta lo que respiran”.   

El vicepresidenciable del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) relata que luego fue expulsado y que plantó bandera en París, donde estudió economía y filosofía. No obstante, la tierra lo llamó y retornó.  

“Volví con mis estudios y constaté de que el Estado boliviano no estaba concluido -ahora tampoco, sigue siendo un Estado de carácter colonial, un Estado de tipo feudal en su funcionamiento-. Eso me llevó a fundar el Katarismo Nacional Democrático (KND). Con esas banderas peleamos para destrozar los mitos ideológicos en Bolivia”, afirma. 

El candidato explica que en el país había la idea de que “la izquierda es buena y la derecha era mala”. “Pero ésa era una cosa de comodidad política de los políticos bolivianos, que estaban habituados a reproducir el esquema político tradicional, sólo tenían bandera de izquierda y de derecha. Todos sus dirigentes eran racistas, discriminadores, no leían al país no entendían ni aymara ni quechua, menos entendían a la nación aymara y quechua”, asegura. 

Untoja asegura que eso le motivó a fundar el KND, “pero un katarismo que no tiene nada que ver con Víctor Hugo Cárdenas, un katarismo de las fundaciones de la sociedad aymara”. 

Le gusta jugar ajedrez, afición que cultivó mucho en la cárcel. También hace un poco de tenis. No le gusta bailar, pero le gusta observar cómo las personas bailan. “Me gusta ver bailar a la gente, me encanta ver cómo la gente mueve su esqueleto, pero no bailo”, comenta. 

Cuando era adolescente fundó un grupo de música aymara. En la banda, era el encargado de tocar la guitarra. El grupo, no obstante, perdió en un festival. Ahora, de vez en cuando agarra una guitarra. “Ya no estoy practicando”, afirma.  

El grupo se llamaba Los chuspas (en referencia a las bolsitas de coca). Comenta que optó por la guitarra, porque era el instrumento que estaba a su alcance. “Era más fácil comprarse una guitarra”, asegura. 

Es de San José. Su padre era minero. Untoja dice que  es de Nor Carangas y también que pertenece a un ayllu. Afirma que conoce el mundo obrero y el rural. 

Entre los libros que publicó están Katarismo vs. marxismo, Filosofar aymara desde la rivalidad, Ensayos para una rebelión, Katarismo, crítica al indianismo e indigenismo y Pacha, el pensamiento simultáneo.  

Untoja afirma que escribe un libro que se titulará  El arte de pijchar. “En el mundo aymara sólo existen dos términos precisos: pijchar, acullicar. Pijchar es solito, acullicar es entre varios”, precisa.  

El político comenta que pijcha cuando trabaja su chacra o cuando debe terminar y avanzar en un texto. “Hay un arte de pijchear, no solamente es taquear coca y tener bolas”, expresa.  

Estudió economía, filosofía e hizo su doctorado en Ciencias económicas y una maestría en Filosofía. Es docente en la Universidad Mayor de San Andrés. “Y ahora doy clases de pensamiento económico, me gusta cómo los autores manejan las teorías como si fueran edificios”, expresa. 

Vive en Ovejuyo y no usa auto. “Para qué, tanto auto hay, hay  tanta contaminación. No quiero depender de una máquina”, manifiesta.   Se levanta a las 5:00. “Aparentemente soy agitado, pero en el   fondo soy el nombre más tranquilo”, comenta.

En 1997 ganó un curul en el Legislativo, cargo que ocupó hasta 2002.  Acaba de retornar a la política de la mano del MNR, un partido que –asegura- tiene vocación de poder y que comprende al país. 

En una  palabra

  • Bolivia:  Un país lindo, pero tiene una sociedad racista discriminante y prejuiciosa.
  • Tupac Katari:  Un rebelde contra la colonización y contra el abuso de poder de los criollos.  
  • Paz Estenssoro: El único estadista que tuvo Bolivia después de Andrés de Santa Cruz.
  • Virginio Lema:  Es un novato en política. 
  • Evo Morales:  Es un resentido. 
  • Carlos Mesa:  Es un jailón. 
  • Goni: Ajeno al país, pero que trató de acercarse al país.
  • García Linera: Es un impostor. 
  • Cárdenas: Un hombre que  vive del pasado y del “yo”.
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