“No hubo una nacionalización ortodoxa”

El especialista sostiene que en realidad ese proceso “fue una renegociación de los contratos de exploración y explotación” con los operadores privados que trabajaban en ese momento en el país.
domingo, 8 de mayo de 2016 · 00:00
Pablo Peralta M.  / La Paz

El exministro de Hidrocarburos  Mauricio Medinaceli  afirma que la llamada nacionalización puesta en marcha en 2006 fue en realidad una renegociación de contratos con las empresas petroleras.  
En esta entrevista, Medinaceli se refiere a ese y a otros temas relacionados con esta medida que el pasado 1 de mayo cumplió 10 años de vigencia.

¿Cómo definiría el proceso de nacionalización?

En realidad, el proceso llamado de nacionalización fue una renegociación de los contratos de exploración y explotación con los operadores privados que había en ese momento.

¿Por qué  no se incidió en la exploración?

Porque el sistema tributario en Bolivia, a partir de la Ley de Hidrocarburos, el IDH, más la nacionalización, no genera las condiciones económicas necesarias para inversión en exploración. Entonces, gran parte de las empresas invirtieron en explotación.

Andrés Soliz Rada, exministro de Hidrocarburos, comenta que en aquella oportunidad se optó por trabajar con las empresas que aceptaran el decreto nacionalizador y que se evitó caer en el círculo vicioso: nacionalización, expulsión, indemnización y el eventual retorno de las empresas en mejores condiciones…  ¿Qué opina?

La llamada nacionalización de 2006 no implicó una expulsión de empresas ni expropiación del capital.

Entonces, no hubo una nacionalización ortodoxa. Fue más bien una renegociación de contratos.

¿No había las condiciones para hacer una nacionalización  como la de la Gulf?

En general, lo que pasa en el sector hidrocarburos en los últimos 10 años, desde un punto de vista técnico, es exactamente lo contrario a lo que se menciona en los medios o en la propaganda del Gobierno.

Es decir, ¿hay más una incidencia mediática?

La nacionalización ha tenido un impacto profundo desde un punto de vista mediático; pero desde un punto de vista económico lo que tuvo más impacto es la creación del IDH, con la Ley de Hormando Vaca Díez (2005), y la exportación de gas natural al Brasil, acordada entre 1974 y 1999.

Usted escribió La nacionalización del nuevo milenio, ¿por qué ese título?

Porque no ha sido una nacionalización ortodoxa, justamente. Ha sido una nacionalización que responde quizás a una nueva visión de nuevo milenio, donde se proclama un tipo de socialismo, un tipo de bienestar dentro de la sociedad, pero en los hechos usted ve el libre mercado, en gran parte de la sociedad boliviana, actuar de manera importante. Hay un capitalismo salvaje en Bolivia que va en contra de lo que se plantea usualmente.

¿Este tipo de nacionalización se dio en otros países?

En los países siempre se da una renegociación de contratos en coyunturas de precio a la alza.
Solamente que en nuestro país se le llamó nacionalización.

¿Por qué no se da el valor a la Ley de Hidrocarburos  de 2005 si es tan relevante?

Desde un punto de vista mediático, lo que se ha trabajado desde el Gobierno   engloba dentro de la llamada nacionalización al menos tres factores: 1) el proyecto de exportación a Brasil, sin eso la torta no hubiese sido tan grande; 2) el crecimiento de los precios internacionales; y 3) el Impuesto Directo a los Hidrocarburos. Entonces, a los ojos de la población, la nacionalización habría generado un tremendo bienestar económico, cuando en realidad son los tres factores que yo menciono los que generaron el boom económico en el país.

¿Cómo incidir más en exploración?

Hay que sacar una nueva Ley de Hidrocarburos, que sea amigable con el sector privado internacional y abrir mercados tanto de Brasil como de Argentina.

Se viene una negociación con el Brasil, ¿qué criterios deben guiar a Bolivia?

Es necesario maximizar las ganancias para el país. Sin embargo, es muy difícil recuperar estos 10 años perdidos en materia de exploración. Los periodos de exploración en el mundo duran entre cinco a 10 años.

¿Qué queda ahora por hacer?

Minimizar daños y para ello es necesario levantar subsidios a la gasolina, al diésel. Es necesario un sistema impositivo más progresivo. Es decir, no todos pueden pagar 50%. Es necesaria una nueva ley de hidrocarburos que ordene el sector y es necesario abrir mercados.

 

HOJA DE VIDA

  • Nacimiento   Mauricio Medinaceli  nació el 24 de marzo de 1972.
  • Estudios   Licenciado en Economía. Maestría en Economía.  ILADES – Georgetown University. Santiago – Chile.
  • Cargo  Fue ministro de Hidrocarburos

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