Subsidiaria de Glencore inicia arbitraje por Vinto y Colquiri

La demanda es por una supuesta controversia por la reversión de plantas de fundición de estaño, antimonio en Vinto y del yacimiento minero Colquiri en 2012.
jueves, 04 de agosto de 2016 · 00:00
Página Siete / La Paz

Una subsidiaria de la compañía suiza Glencore International Plc inició una demanda de arbitraje contra el Estado y la Procuraduría General del Estado calificó de infundado el proceso  y anunció que iniciará la defensa de los intereses del país.

 La reclamación es por la supuesta existencia de una controversia relativa a la reversión de las plantas de fundición de estaño y antimonio del complejo metalúrgico Vinto,  además de la recuperación del control del centro minero de Colquiri, por parte del Estado, informó la Procuraduría ayer.

La reversión de las plantas de fundición de estaño y antimonio fue  efectuada  por parte del Gobierno, mediante la emisión de los decretos supremos  29026, de 7 de febrero de 2007, que traspasó  al dominio boliviano la fundición de estaño  Complejo Metalúrgico Vinto.

Además del  0499, de 1 de mayo de 2010, que revirtió al Estado la planta de antimonio Vinto.

 Asimismo, mediante Decreto Supremo  1264, de 20 de junio de 2012, se dispuso que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol)   asuma el control del centro minero Colquiri.

En 2012 mediante un comunicado Glencore indicó que esa mina, en manos de la filial Sinchi Wayra desde 2005, entregó al Estado  más de  70 millones de dólares  en impuestos y otros.

La compañía suiza preveía invertir más de  160 millones de dólares  en los próximos cinco años en Bolivia, de los que al menos el 56% habrían ido a parar a Colquiri, agregó el comunicado.

Para la Procuraduría resulta inverosímil la presentación de esta demanda arbitral ya que el Estado boliviano ha llevado durante varios años negociaciones con la empresa, las cuales fueron abruptamente interrumpidas por la solicitud de arbitraje.

"En el presente caso, la Procuraduría  asumirá la defensa y representación jurídica del Estado, desnudando una serie de posibles irregularidades en la subasta, venta y posterior transferencia de los activos del Estado”, remarcó.

 Añadió que por lo general, los tribunales arbitrales son reacios a conocer las demandas de empresas subsidiarias, cuyas inversiones son de propiedad de una compañía matriz que tiene una nacionalidad distinta de la del Tratado Bilateral de protección de Inversiones que invocan.

De acuerdo con la Procuraduría,   las licitaciones de las plantas de fundición de estaño/antimonio y el arrendamiento de la mina de Colquiri fueron realizadas en circunstancias sumamente dudosas.

 Por ejemplo, la fundición de estaño que Glencore describe como "la planta de fundición más grande de Bolivia”, fue vendida en al menos un 90% por debajo de su costo real. 

A su vez, en la planta de Vinto Antimonio  no se efectuaron las inversiones comprometidas y se la desmanteló. 
Sumado a esto, en el caso de Colquiri se produjo un conflicto social por responsabilidad de la empresa que terminó cobrando una vida humana.

 

La  defensa
  • Demora Según la Procuraduría, Glencore ha esperado por casi 10 años para el inicio del arbitraje a través de una de sus subsidiarias.
  •  Operaciones No obstante las supuestas controversias, Glencore ha continuado trabajando en Bolivia, bajo un marco de absoluta certeza y seguridad jurídica.  Con la Ley 386, se aprobó el contrato de asociación suscrito entre Comibol y Sinchi Wayra SA, para operar las minas de Bolívar y Porco.
  •   Respuesta El Estado boliviano debe presentar su respuesta a la Notificación de Arbitraje hasta el 18 de agosto. Glencore optó por la manipulación del sistema de protección de inversiones, a objeto de ampararse en un TBI suscrito por Bolivia con el Reino Unido.

Comentarios

Otras Noticias