Empresa española deja dos millonarias obras

Presidenta de ABC indicó que se dio un plazo de 15 días desde el martes a la empresa para que retome las obras, de lo contrario se ejecutarán las boletas de garantía.
viernes, 7 de abril de 2017 · 03:14
Manuel Filomeno  /  La Paz

El Gobierno confirmó ayer el  abandono de obras  de la carretera Ixiamas-San Buenaventura por parte de la empresa española Corsán Corviam el pasado 31 de marzo, luego de haber recibido 49,9 millones de dólares de un total de 136,9 millones de dólares,  informó la presidenta de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Noemí Villegas.

"Se ha verificado que la empresa dejó de trabajar a partir del día viernes 31 de marzo, ya que no se encontró personal, ni maquinaria trabajando en estos días. De la misma manera, sus oficinas en La Paz fueron cerradas”, dijo la autoridad.

La ejecutiva de la ABC indicó que debido a que la contratista no informó de manera oficial el abandono de la obra, se procedió al envío de una carta.

 En la misiva se da un plazo de 15 días a la empresa española Corsán Corviam para justificar el abandono y retomar las obras de la carretera Ixiamas-San Buenaventura, de lo contrario, se resolverá el contrato y se ejecutarán las boletas de garantía, dijo.

  "El martes enviamos una carta a la empresa en la cual le pedimos explicaciones por el abandono injustificado de la obra. Si no recibimos respuesta hasta ese plazo y se retoman las obras,  vamos a evaluar si resolvemos el contrato y ejecutamos las boletas de garantía y se iniciarán las acciones legales”, explicó la autoridad.
    
Villegas indicó que se pagaron 49,9  millones de dólares a Corsán Corviam por este proyecto, monto que representa  un 37% del costo total, no obstante, manifestó que en la ABC aún tiene vigentes las boletas de garantía por este proyecto, que suman 235 millones de bolivianos.

"Se trata de un contrato con el Banco Mundial, no es una normativa boliviana; por lo tanto, el pago de la obra es por hitos verificables o avance de obra. Había un cierto retraso posiblemente por las lluvias, pero no era causal de abandono”, aseguró, y precisó que sólo hubo un avance del 25% de la obra.

Respecto a las deudas de Corsán Corviam con las empresas subcontratistas, que ascenderían a al menos 60 millones de bolivianos, Villegas sostuvo que se pidió a los acreedores que se comuniquen con la ABC para dar a conocer su situación.

Por otra parte, indicó que una de estas empresas inició un proceso legal  contra  Corsán Corviam, y que por mandato de un juez la  ABC ha congelado cualquier pago a la firma española.

Además de la carretera Ixiamas - San Buenaventura, la empresa española también está a cargo de la construcción del proyecto  hidroeléctrico de Miguillas, por el cual también ha sido amenazado con la resolución de contrato.
 
ENDE estudia la   resolución del contrato

Migullas El ministro de Energía, Rafael Alarcón, dijo en pasados días  que la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) tenía intención de rescindir el contrato con la  firma española por "deficiencias en el proyecto” de la construcción de la hidroeléctrica Miguillas. Este  contrato tenía un valor de 397,9 millones de dólares.

Boletas Alarcón agregó que la compañía tiene hasta el 16 de abril para confirmar si va a retomar la obra para concretarla en los plazos establecidos y advirtió también con cobrar las boletas de  garantía de la empresa, mismas que ascienden a  más de 117 millones de dólares si Corsán Corviam no responde.

La casa matriz, Isolux Corsán,  enfrenta problemas económicos

 

Isolux Corsán, la casa matriz de Corsán Corviam, acordó el pasado viernes  acogerse al "preconcurso de acreedores” para contar con un margen de cuatro meses más para negociar con los bancos una inyección de capital de unos   400 millones de dólares que garantice la viabilidad de la compañía y, así, evite su concurso.

La compañía de construcción e ingeniería tomó esta decisión después de no lograr  fructificar la negociación que mantiene desde finales de 2016 con sus tres principales bancos acreedores y accionistas: Santander, Bankia y CaixaBank. 

Según se ha podido saber, estos dos últimos ayudarían a la empresa en los próximos cuatro meses. 

Por ello, el consejo de Isolux acordó acogerse al artículo 5 bis de la Ley Concursal,   que da a una empresa un margen de cuatro meses para ultimar un acuerdo que garantice su viabilidad bajo el paraguas de la ley, esto es, sin que un acreedor pueda instar su concurso.

Asimismo, el máximo órgano de gestión de la compañía ha convenido en volver a aplazar la formulación de sus cuentas de 2016, dada la "importancia” que la negociación sobre la inyección de capital tiene sobre los resultados.

La compañía que preside Nemesio Fernández-Cuesta necesita una aportación de 400 millones de euros (425,6 millones de dólares) para garantizar la liquidez y el funcionamiento de la empresa y, por ende, su viabilidad.

Isolux negocia con la banca este nuevo rescate sin que se haya cumplido un año del primero, el pactado en julio de 2016, con el que reestructuró la deuda de 2.200 millones que soportaba la compañía. En virtud de este rescate, una veintena de bancos, liderados por Santander, Bankia y CaixaBank, se convirtieron en socios de control del grupo, al convertir el grueso del pasivo en acciones.

Estos pasivos preocupan en el Gobierno español, como también el hecho de que una empresa histórica como Isolux, que cuenta con 5.000 empleados en todo el mundo (alrededor de 1.000 en España) pueda acabar en liquidación, informó el portal eleconomista.es.

 

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