Guillermo Achá, el escogido por Villegas, en su mala hora

El otrora hombre fuerte de Yacimientos, luego de ser sustituido en el mando de la principal empresa del país, fue imputado por 3 delitos y aprehendido por el caso taladros.
miércoles, 21 de junio de 2017 · 01:00
Lidia Mamani/ La Paz

"En una reunión que tuve con los hijos del compañero Carlos Villegas, en sus últimas palabras había dejado el  encargo   de que el compañero Guillermo Achá debe continuar con el trabajo.
 
Soy muy respetuoso de este pedido de Carlos y como justo homenaje quiero que sepan que es un reconocimiento al compañero Carlos que Guillermo Achá sea presidente interino de YPFB”,  esas fueron las palabras del presidente Evo Morales  el 5 de febrero de 2015,  cuando posesionó al joven escogido y   hombre de confianza del mandatario y del Vicepresidente.

El 25 de diciembre de 2014, Villegas anunció su viaje a Chile para tratarse de un  cáncer pero falleció el 24 de enero de 2015.

Al posesionarlo en el mando de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el presidente Morales pidió a Achá que trabaje en equipo y a base de una planificación. "Con Guillermo hemos empezado a conocernos, hay confianza, es de confianza del Presidente y del Vicepresidente. Felicidades compañero Guillermo, trabajemos pensando en Bolivia, ya con las experiencias que tuvimos antes siempre ser transparente, que es lo más importante, siempre trabajar en equipo pensado en Bolivia”, afirmó  en ese entonces.

Fue designado en el cargo  con la misión de dar continuidad a los proyectos estratégicos planificados por su antecesor, Carlos Villegas, relacionados a las actividades de exploración, explotación e industrialización. 

Achá nació el 20 de julio de 1981 en la ciudad de La Paz y ocupó el cargo de presidente de la estatal  desde el 5 de febrero de 2015 hasta el 14 de junio de este año.


La  presunta adquisición irregular de tres taladros de perforación petrolera a la empresa italiana Drillmec  lo puso contra la pared. En las últimas horas fue aprehendido  e imputado por el Ministerio Público por los delitos de conducta antieconómica, incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias. 

Hoy se prevé que se realice su audiencia de medidas cautelares, que ayer fue suspendida  por falta de notificación al Ministerio de Justicia, informó su abogado Héctor Castellón.

El exhombre fuerte de YPFB es un profesional con  licenciatura en Administración de Empresas y una maestría en petróleo y gas. Llegó a la estatal en 2006  y desempeñó diferentes cargos, desde encargado de programación y distribución de combustibles, jefe de abastecimiento, director nacional de comercialización de hidrocarburos líquidos, gerente nacional de comercialización de casa matriz YPFB  hasta vicepresidente nacional de operaciones de la estatal.

 Asimismo, desempeñó funciones como gerente general de YPFB Refinación.

Funcionarios de la compañía petrolera cuentan que   la exautoridad   era muy "cerrada y reservada” y que los temas, según el área que correspondía, los trataba directamente con los gerentes o directores.  En los contactos con la prensa también era muy escueto en sus repuestas.

 El fin de semana, cuando su suerte ya estaba echada, se lo observó en un aeropuerto raspando una tarjeta para cargar crédito a su celular.

Durante su permanencia en la estatal petrolera hubo algunos hechos que llamaron la atención.
 
 Cuando Achá era gerente de YPFB Refinación (2012) se denunció que  la subsidiaria compró petróleo condensado en un valor de  27 dólares, el precio del mercado interno, más el IVA por barril, lo que sumaba 31 dólares.

Sin embargo,   lo exportó a Argentina a un precio promedio superior a 95 dólares, pese a que conocía  que con esta operación las regiones percibirían menores ingresos por regalías e IDH. 

Además la venta la ejercía directamente YPFB Refinación, cuando esa es una facultad   exclusiva de YPFB Corporación. De esa manera los ingresos sólo beneficiaban a la subsidiaria y no a las regiones productoras,

En agosto de 2015, el gerente nacional de comercialización de YPFB, Mauricio Marañón, renunció a su cargo tras haber sido involucrado presuntamente en transporte de estupefacientes en cisternas contratistas de YPFB retenidas en Argentina. 
 
En octubre de 2016, con Achá al frente de la estatal petrolera,   Bolivia fue sancionada con una multa de 2,1 millones de dólares por  Argentina  debido al incumplimiento en las entregas de gas en  julio 2016. 
 
El mes pasado también se cuestionó que la empresa italiana Tecnimont se haya adjudicado  tres contratos del proyecto de construcción de la planta de propileno y polipropileno,  en Tarija, y las dudas   no fueron absueltas hasta la fecha.
 
Santa Cruz exige auditoría a contratos

Con el objetivo de transparentar, valorar las normas, reglamentaciones y darle certidumbre al país ante los últimos hechos de corrupción, la Gobernación de Santa Cruz pide  que  se realice una auditoría a todos los procesos de contratación realizados por YPFB  en los últimos años. 

"La Gobernación hará una solicitud ante el directorio para que se realice una auditoría a todos los procesos de contratación, se ha invertido mucho dinero”, dijo Víctor Hugo Áñez, representante de la Gobernación ante el directorio de YPFB.

 Se busca verificar el cumplimiento de   normas y reglamentaciones que amerita un proceso público, siendo fundamental la  transparencia.

Según Áñez hasta ahora no han tenido ninguna comunicación oficial de los cambios y políticas que anunció el nuevo presidente de la estatal petrolera, Óscar Barriga. 

"Esperemos que por responsabilidad  el directorio sea informado como corresponde.  Ojalá también se convoque a una reunión para informar la evolución del caso de los taladros  y qué acciones va a seguir en este tema”, demandó.
 
Las dudas que dejó la venta de condensado a Argentina
 
Cuando Guillermo Achá  era gerente de YPFB Refinación, la subsidiaria  suscribió el 27 de abril de 2012 un contrato de asociación accidental con su casa matriz para la exportación de condensado y la posterior importación de diésel, gas licuado de petróleo e insumos y aditivos, con vigencia a diciembre de 2013.

En diciembre de ese año, el entonces  presidente de YPFB, Carlos Villegas, dijo que no era una exportación, sino un acuerdo con Refinor para que transformara el condensado en diésel y otros derivados. 

Pero un  informe del entonces ministro de Hidrocarburos, Juan José Sosa,  como  el remitido el 27 de abril de 2012 (GGL-001/2012) a Villegas por el gerente general de YPFB, Guillermo Achá, y otros funcionarios, mediante Roberto Cuadros, gerente general de YPFB Refinación,  confirmaban  la  exportación.

 Se asumió un precio de compra de 31,1 dólares y un precio de venta a Refinor de 98 dólares. La exportación de 3.734.530 barriles generaría 248,03 millones de dólares y la importación de productos refinados costaría 175,5 millones de dólares. La diferencia o ingreso adicional de 72,5 millones de dólares debía favorecer a YPFB Refinación y no a las regiones productoras.

"Es importante explicar que el ingreso adicional que podría recibir YPFB-R por la exportación de condensado corresponde a la reducción de ingresos (regalías, IDH, retribución al titular y participación de YPFB)”, reconocía  el informe de esa subsidiaria gerentada por Achá. 

La venta  se inició el 23 de mayo a un precio de 82,9 dólares y hasta el 10 de diciembre de 2012 se enviaron 1,7 millones de barriles que reportaron 150 millones de dólares. 

 


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