Apuntan a fallas en construcción de Planta de Amoniaco y Úrea

Afirman que el problema de montaje no fue detectado por la supervisora ni Samsung, cuando se hacían pruebas. Recomiendan recurrir a dueños de la tecnología.
sábado, 09 de junio de 2018 · 00:04

Lidia Mamani  / La Paz

Errores durante la fase de construcción de la Planta de Amoniaco y Úrea, ubicada en Bulo Bulo, es lo que identifican dos expertos en hidrocarburos, tras la paralización de la nueva factoría debido  a una fuga de amoniaco.

El exgerente Nacional de Industrialización de YPFB, Saúl Escalera, sugirió que el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, obligue a la estatal  petrolera  a recurrir  directamente a los dueños de las tecnologías, en este caso  Kellog  &  Brown (KBR) de Estados Unidos para que evalúe la planta de amoniaco y a Toyo de Japón  para la de úrea. “Deben contratarlos para hacer un análisis a fondo del funcionamiento de cada una de las plantas en Bulo Bulo, construida por Samsung, para que  sugieran las medidas técnicas que se deben tomar para corregir todos los errores de construcción y así garantizar que la Planta de Amoniaco y Úrea funcione apropiadamente por mucho tiempo”, aconsejó.

El miércoles, el ministro  Sánchez admitió que  la paralización de la planta de úrea se debe  a la fuga de amoniaco. En lo que va del año, es el tercer paro que se registra en la empresa.

Para Escalera, que esto ocurra  probablemente se debe a que alguna pieza del equipo industrial utilizado en la construcción de una sección de la infraestructura no está funcionando bien.

“Esto se puede dar por causas de baja calidad del material destinado para la fabricación del equipo  o por infradimensionamiento, es decir usar componentes (bombas, cañerías, ductos, mezcladoras) no acordes con lo requerido, por el flujo de materia y energía a ser utilizadas en la planta. Por lo tanto tienen bajo rendimiento”, explicó.

 En su criterio, esas fallas sólo pueden ser verificadas por los técnicos de la KBR, expertos mundialmente reconocidos en la construcción de plantas de amoniaco, y  propietarios de la tecnología utilizada por Samsung.

 Asimismo, dijo que está  claro que siempre es necesario programar paros anuales de producción para realizar el mantenimiento de la planta.

Para el especialista Hugo del Granado, los problemas que enfrenta la Planta de Amoniaco y Úrea son una señal clara de que los trabajos de precomissioning (procedimientos antes de la puesta en marcha) y commissioning (puesta en marcha) fueron mal ejecutados tanto por Samsung como por la supervisora Bureau Veritas. “Estas empresas  no detectaron los problemas de montaje o  diseño cuando se hacían las pruebas. La fuga de gas en estas plantas es pésima señal de la  calidad de la obra”, dijo.

Agregó que  con la  paralización  por este tipo de problemas no sólo   se deja de producir úrea, sino  que se genera  inseguridad y desconfianza en los mercados.

Los efectos de la fuga

Ambos analistas coincidieron en explicar que tras el escape, el amoniaco es un gas tóxico, corrosivo e inflamable y si éste se encuentra a presión, su fuga y combinación con oxígeno del aire puede ser explosiva en cualquier circunstancia. 

Del Granado advirtió que el gas de amoniaco, en contacto con la humedad o agua produce hidróxido de amonio y por oxidación produce ácido nítrico. Ambos compuestos químicos son  dañinos para el medioambiente, la  flora,  fauna y la salud.

Escalera sostuvo que en condiciones ambientales el amoniaco es un gas incoloro, volátil que pica los ojos y de olor muy penetrante y una fuga  es muy peligrosa para la salud de los operadores  de la planta.

Por  lo tanto, deben existir reglas estrictas de seguridad industrial, que en toda planta de este tipo  se deben seguir.

Sin embargo, el ministro Luis  Sánchez remarcó  que   la planta tiene más de 480 equipos y “es normal y común que haya este tipo de sucesos”.

Inversión   y contrato

  • Producción   En septiembre de 2013 se  inició la  construcción de la Planta de Amoniaco  y Úrea y   fue inaugurada    en  septiembre de 2017 para producir  2.100 toneladas por día. La inversión para la factoría alcanzó $us  953 millones.
  • Negocio  A fines de enero pasado, tras el contrato de compra-venta de úrea con la compañía Keytrade, que comercializa el fertilizante en tres estados de Brasil, YPFB informó que por la venta de 335 mil toneladas de úrea percibirán 200 millones de dólares en los próximos  dos años.
  •   Paros   A inicios de  diciembre de 2017 registró el primer paro, que  duró hasta el 12 de enero de este año. Luego en marzo pasado se conoció de un segundo mantenimiento programado.

Especialistas rusos:  paralizaciones son normales

Los especialistas de la empresa rusa Acron visitaron  la Planta de Amoniaco y Úrea en Cochabamba y aseguraron que los paros son normales. 

Esta es una de las actividades que realizó esta compañía con  el Ministerio de Hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) entre el  31 de mayo y el 7 de junio.  

 “Esos paros imprevistos que ahora sufre la planta de Bulo Bulo,  nosotros lo consideramos algo normal y esto pasará en unos dos o tres años más. Voy a insistir en que operar esa planta es algo muy complejo y hay que tener mucha experiencia en operación y mantenimiento”, afirmó el presidente ejecutivo de la empresa, Vladimir Kunitsky, después de reunirse con el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez.

Acron es una empresa que trabaja en la   producción y comercialización  en la industria de los fertilizantes.  

El ejecutivo de la compañía rusa    agregó que la tarea de producir  úrea es muy difícil. “YPFB se enfrenta a una tarea bastante difícil. Nosotros empezamos la producción de úrea hace 40 años y nos hemos enfrentado con las mismas dificultades por las que atraviesa la empresa estatal boliviana ”, precisó.

Los especialistas de la empresa afirmaron que salieron de la visita con muy buena impresión y destacaron la calidad de la obra, de los equipos y del diseño de la planta de Bulo Bulo.

Además, la empresa rusa acordó con YPFB prestar la ayuda necesaria “a través de especialistas técnicos de reparación y mantenimiento, tomando en cuenta la vasta experiencia de la empresa rusa en plantas fertilizantes”, indicó  Kunitsky.

 Ambas empresas, tanto la rusa como la boliviana,  identificaron oportunidades para establecer mecanismos de cooperación técnica y así mejorar el trabajo.

 

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