Recomiendan ya no recurrir a la deuda externa para cubrir gasto

En los 13 años anteriores, el dinero financiado fue usado para pagar los sueldos del aparato público y sostener empresas estatales que no generaron retorno.
miércoles, 04 de diciembre de 2019 · 00:04

Página Siete / La Paz

 Expertos recomiendan ya no recurrir a la deuda externa para cubrir el gasto corriente o de las empresas deficitarias. Hasta agosto, el país acumuló una deuda de 10.747 millones de dólares, una de las más altas de la década anterior.

El economista Alejandro Arana explicó que en el transcurso de los 10 años pasados, se produjo un incremento sostenido en el gasto corriente,  principalmente destinado al pago de sueldos, debido a que se incrementó el tamaño del aparato estatal.

 “Se debe evitar un incremento en los sueldos que esté por encima de la inflación, para limitar el crecimiento del gasto corriente. Hay que ser cautos en las inversiones públicas que se ejecuten, velando que éstas sean productivas y evaluadas con carácter técnico y no político, dejando de subsidiar empresas deficitarias”, sugirió, para ya no recurrir al financiamiento externo.

Arana manifestó que se debe volver a plantear los proyectos que todavía no fueron ejecutados y hacer un análisis para ver si son o no socialmente rentables.

Apuntó que el pensamiento de financiar un déficit estructural es algo que comenzó a cambiar con el actual gobierno y que ahora se apuesta a que el crecimiento económico esté marcado por el sector privado y no el público.

“El endeudamiento externo no es malo, todo depende del nivel de la deuda y de la rentabilidad de los proyectos. Si hay proyectos que son rentables, no es malo. Pero  hay que ser muy cautos y analizar en qué proyectos se invertirán y qué nivel de endeudamiento se va a adquirir”, dijo.
 
El experto Mauricio Ríos García consideró que  para lo único que puede servir una deuda es para migrar de un modelo económico a otro, pero no para sostener ningún modelo de Gobierno, ni de Evo  Morales, ni de Jeanine  Añez  ni de ningún otro.

“La migración de un modelo a otro puede tener un costo muy alto, sólo servirá para acumular más deuda. Además, hay que tomar en cuenta que las exportaciones están cayendo, tanto  en valor y volumen. Aparentemente, YPFB y BOA están quebradas. Tengo el temor que la misma economía esté quebrada”, analizó.

En su criterio, lo que tiene que hacer el actual gobierno,  en particular el Ministerio de Economía, es mostrar la realidad financiera del país y  cuanto antes hacer un diagnóstico en general de las empresas públicas, porque los informes relativos a éstas pueden luego ya no ser creíbles.

 

“El control de las expectativas de la población sobre la economía es fundamental y el Gobierno actual, por mucho que sea de transición, no puede equivocarse en ese sentido”, sugirió Ríos.

Este medio publicó ayer que el Presupuesto General del Estado (PGE) 2020 prevé la autorización al Ministerio de Economía de emitir bonos soberanos por  1.500 millones de dólares, monto que puede subir la deuda externa del país, que hasta agosto pasado sumaba 10.747 millones. 

Al respecto, el economista Jaime Dunn acotó que desde  2014 se evidencia un punto de inflexión en los precios de las materias primas, con las que se financiaba el gasto y el consumo interno del país. Para mantener ese nivel, los faltantes de ingresos del país se reemplazaron por la deuda.

Sobre la propuesta de emitir 1.500 millones de dólares en bonos, recordó que Bolivia  realizó la misma operación en  2012, 2013 y 2017, con  tasas de endeudamiento de entre  4,5% y 4,95%.

 Pero eso sucedió  cuando la calificación de riesgo de Bolivia era de “BB” y las tasas de interés eran más bajas. Ahora, como la calificación de Bolivia bajó   a “BB-” y con perspectiva negativa debido a que la posición externa del país se debilitó por los   sostenidos déficits de cuenta corriente,  una nueva emisión supondrá un crédito con tasa de interés  elevada.

“El Gobierno deberá evaluar si conviene entrar a los mercados internacionales con las perspectivas de riesgo negativas. En el caso que se decida emitir (bonos) con tasas altas, lo esperado es que los fondos vayan a financiar proyectos estatales de alta rentabilidad, los cuales hoy en día no existen”, indicó Dunn.

 En su opinión, hay que evitar recurrir a la deuda externa por las circunstancias mencionadas antes, no obstante, si no hay otra opción, al menos  ésta debe destinarse a proyectos rentables.

Página Siete se contactó con el Ministerio de Economía para conocer su posición sobre la deuda externa y la emisión de los bonos soberanos, pero en la institución respondieron que el ministro José Luis Parada está  ocupado con el proyecto del presupuesto 2020.

 Sobre la deuda

  • Evaluación En septiembre pasado, el exministro de Economía, Luis Arce, afirmó que la deuda externa del país era sostenible porque no supera  el 25% del Producto Interno Bruto (PIB), un porcentaje fijado por organismos internacionales de economía. En criterio de la Comunidad Andina (CAN), se puede llegar hasta el 50%.  
  •  Comparación En ese entonces, Arce comparó que mientras la deuda externa pública subió de $us 4.942 millones, en 2005, a $us 10.605 millones a julio de 2019, el PIB se cuadruplicó al pasar de $us 9.574 millones en 2005, a $us 40.581 millones en 2018, lo que refleja una brecha cada vez mayor entre ambas variables.
  •   En el caso de la  deuda externa per cápita , subió de $us 536 en 2005, a $us 900 en 2018. El PIB per cápita se incrementó de 1.037 dólares (2005),   a 3.589 dólares el año pasado.
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