Salomón quiere una casa de ladrillo y Denny ser ingeniero

El padre trabaja en ese país hace nueve años, pero no descuidó a su familia. Su hijo lo siguió para reunir dinero y continuar sus estudios.
sábado, 15 de junio de 2019 · 01:54

Marcelo Blanco  / La Paz

El jueves,  un derrumbe en la Mina Directorio 8 de la ciudad de Tocopilla, en el norte de Chile,  dejó atrapados a tres mineros bolivianos. El  Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) confirmó que las operaciones de rescate continúan, mientras se reportó que desde el interior ellos dan señales de vida con golpes.

Los bolivianos fueron identificados como  Leonardo Condori Huarina, de 57 años; Salomón Veizaga Delgadillo, de 45 años;  y su hijo Denny Veizaga Soto, de 22 años. Mientras ellos continúan  a 70 metros de profundidad, sus familiares llegaron a la zona.

  “Mi papá (Salomón) siempre está ahí cuando uno lo necesita. Él decía ‘aquí estoy, aquí no les va a  faltar nada’. Denny, en cambio, es juguetón, como un bebé recién nacido haciendo sus berrinches”, relató vía contacto telefónico a Página Siete  la hija mayor del minero, Cony Veizaga. 

 La joven de 24 años da esos  detalles mientras espera el bus que debía llevarla de Santiago  -a donde se fue a trabajar- a Tocopilla.

Cony narró que su padre dejó  Santa Rosita,  Montero (Santa Cruz), hace nueve años y se fue a  Chile porque ya no le alcanzaba el dinero para seguir  manteniendo a su hogar. La familia  vivía en Santa Rosita  en una pequeña casa de madera y tejas.

“Estaban construyendo una casa de ladrillos en el pueblo, pero lo dejaron, porque no les alcanzó la plata. Mi papá quiere terminar de construirla para que la familia ya no se separe”, contó Cony.

En Santa Rosita, Salomón, casado  hace 20 años con Celia Soto, se dedicaba a construir potreros y alambradas. Cony asegura que cuando su padre  se fue a  Chile no  descuidó a su familia. “Él siempre venía para nuestros cumpleaños, Navidad; trataba siempre  de que nada nos falte (…) en vacaciones íbamos nosotros allá”, recordó.

El minero tiene dos hijas, Karina de 20 años y Cony de 24.  Denny es el menor. El 24 de febrero cumplió 22 años, dice.

Sobre Denny, la joven relató que él tiene una pareja con la que ya enamora dos años. Terminó de estudiar en Santa Rosita y siguió sus estudios en Montero, en el instituto Sudamericana, pasando clases de mecánica automotriz, pero  congeló sus estudios  por el tema económico. 

Se fue para Tocopilla junto a su enamorada, su  hermana Cony, el esposo de ésta y sus dos sobrinos el mes de abril de este año.

El objetivo del joven era ganar dinero para poder terminar sus estudios. Quería entrar a la universidad y estudiar  ingeniería petrolera.

Ambos mineros son fanáticos  del fútbol, hinchas del club Bolívar. Pero lo que lo que más les apasiona es pasar tiempo con su familia.

Por otro lado, Fernando Condori, hermano de Leonardo, el otro minero atrapado, afirmó que por los golpes que escuchan en la mina mantiene la esperanza de que saldrán con vida e ilesos.

En diálogo con el portal chileno Ahora Noticias, Condori indicó: “Oí que ellos respondían a los golpes y eso me dio esperanza, entonces estoy tranquilo por todos, porque al final son mis amigos (...) Nosotros golpeamos y ellos también responden, pero de muy lejos. Ojalá estén los tres bien porque ni eso se sabe”, relató Fernando.

Ayer, continuaban los trabajos de rescate y autoridades bolivianas se presentaron en la zona para brindar su apoyo.

 

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