Fitch ve perspectiva “negativa” e “incierta" de economía boliviana

La firma señala que hay una “erosión acelerada” de las reservas internacionales, generada en parte por el mal rendimiento del sector de hidrocarburos.
miércoles, 26 de junio de 2019 · 00:46

Página Siete /  La Paz

La calificadora de riesgo Fitch Ratings ratificó la calificación crediticia de Bolivia en BB-, pero revisó la perspectiva de la economía, que pasó de “estable” a “negativa” y resulta “incierta” más allá de 2019, según su más reciente reporte.

“Las políticas expansivas guiadas por un ambicioso plan de inversión liderado por el Estado respaldaron un crecimiento del PIB real firme de 4,2% en 2018. Fitch proyecta un crecimiento de 3,8% en 2019, pero cree que la perspectiva posterior es incierta”, dice el documento.

De acuerdo con el informe, la revisión de la perspectiva refleja la vulnerabilidad macroeconómica del país a causa de la “erosión acelerada” de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y de las reservas fiscales, generada por “un desarrollo adverso y un futuro incierto en el  sector de los hidrocarburos”.

Fitch observó los “altos déficits de gemelos” (comercial y fiscal) que no disminuyeron como la calificadora proyectó, a pesar de la mejora de los términos de intercambio, “debido a un impacto en los volúmenes de exportación de gas que pueden no ser de naturaleza transitoria”.

La calificadora cree que estos factores ocasionaron que la estabilización de las reservas financieras erosionadas “sea más difícil y dependiente” de los ajustes de políticas después de las elecciones de octubre de 2019.

Sobre el año electoral y el escenario que se avecina, Fitch cree que estos cambios son difíciles de predecir, porque hasta el momento no se conocen las propuestas de los candidatos.

“Si bien Fitch Ratings espera que se realicen ajustes en cualquier resultado de las elecciones, su magnitud, ritmo y composición son difíciles de predecir, dada la falta de planes detallados entre los candidatos, lo que plantea incertidumbre sobre la perspectiva macroeconómica posterior a las elecciones”.

Por otro lado, la calificadora reporta el perfil de deuda como una “fortaleza importante para mantener la calificación crediticia del país”, ya que las obligaciones contraídas implican bajo riesgo para el Estado, por vencimientos a largo plazo y una gran proporción que será cubierta por la liquidez con la que se cuenta.

Para el economista Alberto Bonadona, si bien existen ciertos indicadores económicos en deterioro, la economía boliviana es estable gracias a las RIN acumuladas en los años de bonanza; sin embargo, cree que de no adoptarse “medidas agresivas” para frenar la caída de las reservas, la situación podría empeorar.

“La economía boliviana tiene cierta estabilidad gracias a la gran acumulación de reservas y esto   permitirá que la economía se mantenga estable por unos años. Más allá de eso,  existe la posibilidad de que si no se toman acciones agresivas para incentivar actividades como el turismo, que puede atraer divisas al país, las situaciones que ahora ve Fitch podrían agravarse”.

La respuesta de Economía

En un comunicado, el Ministerio de Economía indicó que Fitch Ratings ratificó la nota de BB- para Bolivia “en un entorno económico internacional complejo, en el que países como Ecuador, Nicaragua, Costa Rica y Brasil redujeron su calificación”.

Sobre las reservas internacionales, esa cartera de Estado apuntó que su nivel es alto y ofrece un “amplio margen para absorber los choques externos (de la economía mundial)”.

Sobre la existencia de déficit fiscal y de cuenta corriente, respondió que “estos están previstos en el marco de la implementación del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES), que buscan desarrollar el aparato productivo y  consolidar la diversificación económica del país”.

Punto de vista
Jaime Dunn,economista y analista financiero

El reporte refleja lo que alertamos

Debo empezar diciendo que una calificación de riesgo país “BB-” no significa Bueno y Bonito.  En la lexicología de la calificación de riesgo internacional significa que el emisor está sujeto a riesgo crediticio sustancial, tiene una calidad crediticia cuestionable, por lo que se considera una inversión especulativa.

El reporte refleja lo que muchos analistas advertimos: los déficit gemelos, fiscal y comercial, están generando el debilitamiento cada vez más acentuado de la macroeconomía.

La bonanza de las materias primas terminó. Y mientras el ritmo de la inversión pública subió, la inversión en empresas estatales no genera las rentabilidades esperadas, y los bonos se pagan puntualmente; el déficit fiscal empieza a crecer de manera alarmante.

La calificadora Fitch ha detectado que el debilitamiento de los aspectos externos que alguna vez subieron de calificación de riesgo al país (de B a BB), ahora están en contra y advierte una tendencia negativa.

Fitch espera que después de las elecciones se tomen medidas de política económica para revertir los déficits gemelos, apuntando a una devaluación que, en mi opinión, agravaría la situación en vez de mejorarla.

 

 

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