Startups en Bolivia, sin acceso a la banca y acosadas por tributos

Estos emprendimientos están orientados principalmente a las áreas financieras, al desarrollo de software empresarial y la creación de mercados digitales.
domingo, 04 de agosto de 2019 · 00:04

Manuel Filomeno /  La Paz

Las oficinas son modestas, pero amplias, ocupadas por trabajadores ocultos detrás de monitores y computadoras. En las pantallas, las líneas de código avanzan sin control.

“Nuestro principal insumo es nuestra imaginación, no transformamos materia, no prestamos servicios, nuestro producto es nuestra creatividad, pero eso es algo para lo que la normativa tributaria no está preparada”, contó con algo de resignación César Bernal, socio fundador de VReality, una startup paceña dedicada al desarrollo de aplicaciones y realidad virtual.

De acuerdo con el reporte Línea de Base del Mapeo del Ecosistema de Tecnología Digital en Bolivia, elaborado por Funda Pró, Solydes y Emprender Bolivia, en el país están registradas 152 startups, que luchan por progresar, a pesar del acoso del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) y la falta de acceso a créditos de la banca.

¿Qué es una startup?

Una startup es una empresa emergente, por lo general con un alto componente tecnológico, con grandes posibilidades de crecimiento y que  en la mayoría de los casos  respalda una idea innovadora que sobresale de la línea general del mercado.

“Es decir, son empresas tecnológicas pequeñas en sus primeras etapas de desarrollo, pero con gran potencial y  que requieren de ciertos tipos de apoyo y financiamiento para crecer”, explicó Willmar Pimentel, uno de los fundadores de Bolivia Tech Hub, institución de formación en temas tecnológicos.

Pero más allá de la definición, el Mapeo del Ecosistema de Tecnología Digital reconoce ciertos rasgos comunes en las startups bolivianas. Por ejemplo, los fundadores de estas empresas tienen entre 26 y 35 años, en promedio; el 74% de los fundadores de las startups estudiaron carreras tecnológicas; el 48% siguió carreras comerciales  y el 39% son profesionales en financieras.

Por otra parte, estos emprendimientos están orientados con énfasis a las áreas financieras, desarrollo de software empresarial y creación y mantenimiento de mercados digitales.

En el caso de VReality, sus mayores clientes son empresas de publicidad, bancos y algunas instituciones del Estado.

“Normalmente trabajamos en ferias o haciendo activaciones, el 90% de nuestros clientes son agencias de publicidad, pero cada vez con más frecuencia las empresas nos buscan directamente, sin intermediarios”.

Impuestos y financiamiento

De acuerdo con Bernal, el pago de impuestos se lleva el 40% de sus ingresos brutos, lo que hizo que sus productos sean más caros para el consumidor final.

Al respecto, Pimentel indicó que esto se debe a que la norma tributaria del país no incorpora a estos emprendimientos.

“La tributación es uno de los temas álgidos que deben ser tratados en el futuro. Apenas uno inicia una startup, las empresas deben inscribirse en el régimen general, ya debe declarar sus ingresos, pagar impuestos; pero no se están considerando las características especiales de estos emprendimientos y la norma no se ajusta a estas características”.

Una situación similar se presenta a la hora de obtener financiamiento, ya que la mayor parte de las startups comienzan con capitales pequeños y sin grandes bienes, lo que hace muy difícil el acceso a créditos bancarios.

“Los bancos no tienen planes de financiamiento para estas empresas, nuestros activos no pueden ser utilizados como contraparte para obtener créditos y existen muchas trabas para otras formas de obtener recursos, como sería el apoyo comunitario o la entrega de capitales semilla o a fondo perdido”, señaló Bernal.

Pimentel, por su parte, indicó que si bien hay iniciativas estatales y privadas para financiar proyectos, éstos están abiertos a muchas áreas  que deben competir por los recursos.

 “Hay fondos  como el del Programa de Intervenciones Urbanas  que está abierto a las startups, pero éstas deben competir con otros proyectos de carácter social y cultural; no es un fondo específico”, apuntó Pimentel.

Necesitan de incentivos para crecer

De acuerdo con la directora de la Fundación Emprender Bolivia, Allisón Silva, las startups de base tecnológica necesitan incentivos del Estado para crecer y desarrollarse.

“Los incentivos que requieren las startups van a depender del estado de las mismas, por ejemplo, una startup que recién inicia va a necesitar algún mecanismo para no morir en el camino, o en el caso de una startup que ya está en camino de consolidarse y realiza un aporte significativo al conjunto de la sociedad, va a requerir otro incentivo”.

Por su parte, el fundador de Bolivia Tech Hub, Willmar Pimentel, comentó que estos incentivos también pueden ser aplicados al aspecto tributario, al establecer ciertas facilidades para los emprendimientos del sector.

“Por ejemplo, se podría liberar por cierto periodo de tiempo de algún porcentaje de tributación a las startups que nacen, dándoles aire para que crezcan”, explicó.

El Estado y los involucrados trabajan en una ley

En mayo, el Senado,  la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic) y el Programa Intervenciones Urbanas, del Ministerio de Planificación, anunciaron el inicio de la elaboración de la Ley de Startups.

Hasta el momento  se organizaron al menos cuatro talleres con actores para recoger sus propuestas, las cuales serán plasmadas en el proyecto de ley que será presentado a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para su análisis y aprobación.

De acuerdo con Willmar Pimentel, fundador de Bolivia Tech Hub, los principales ejes discutidos en la primera reunión, que se llevó a cabo en La Paz, fueron las condiciones de establecimiento de las startups, brindar facilidades de financiamiento y establecer ajustes a la normativa tributaria específica del sector.

“La primera reunión inició con la premisa de que todos debemos pagar impuestos, sin embargo, conforme avanzó el proceso de construcción, el Gobierno se abrió a la posibilidad de flexibilizar algunas normas para solucionar no sólo el tema de impuestos, sino también reducir la burocracia al inscribir estos emprendimientos”, dijo Pimentel.

Desde el miércoles pasado, Página Siete buscó comunicarse con el director de la Agetic, Nicolás Laguna, y la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, para conocer sobre los avances del proyecto de ley, pero luego de varios intentos  el área de comunicación de la agencia dejó de contestar las solicitudes de entrevista y la presidenta del Senado no contestó su teléfono.

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