Centro estatal bovino: empresa denuncia a Desarrollo Rural y Tierras por sabotaje

La propietaria de la adjudicada indicó que el ministerio se adeuda dos millones de bolivianos y que le estafó en trabajos extras unos 600 mil dólares. Las investigaciones todavía están en curso.
domingo, 08 de septiembre de 2019 · 12:19

Leny Chuquimia /  La Paz 

La empresa encargada de la implementación de la Planta Procesadora de Alimento Balanceado para el Centro estatal de Confinamiento Bovino, demandó por sabotaje al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras. La semana pasada la Fiscalía llegó hasta el lugar para precintar la maquinaria y realizar una investigación.

“Hay un daño al Estado. La planta por la que dicen que no arranca el Centro de Confinamiento ya  fue terminada, pero hubo un sabotaje. Me revirtieron el dinero, no me dejaron avanzar,  me rescindieron el contrato  y ahora quieren entregar   el contrato a otra empresa por favoritismo.  Ya tenemos varios proceso penales. Antes no podía denunciar públicamente porque podía entorpecer las investigaciones pero ya fue la audiencia y la verificación de las máquinas”, manifestó en contacto con Página Siete, Scarlett Ortiz, propietaria de El Santafecino Importaciones y Servicios. 

La planta  el centro ganadero

“El año pasado estuvimos varias veces en el centro de confinamiento El Tinto en Santa Cruz. Nos dimos cuenta de que todo era una farsa porque no había un solo animal y sigue igual. El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, dijo que no funcionaba porque faltaba una planta de alimentos que debía estar lista hasta diciembre pasado. Pero hasta ahora nada”, indicó  el senador Carlos Klinsky.

La planta a la que hace referencia es la que Ortiz asegura concluyó, pese a que no pudo ponerla en marcha por motivos atribuibles al contratante. Sin embargo un informe del ministerio al que Página Siete tuvo acceso señala que la obra llegó solo al 88% de avance y que la empresa adjudicada fue la que incumplió los plazos de entrega.

 “Tengo un acta de entrega provisional y todos mis descargos que demuestran los avances de la obra. Hubo irregularidades desde el principio. Agarré el contrato el 6 de diciembre de 2017 y durante todo ese mes no me dejaron trabajar”, indicó. 

Sostuvo que otros de los factores para no avanzar con los trabajos es que  el lugar estaba cubierto de maíz podrido y el centro de confinamiento estaba inundado por las lluvias. Para poder continuar obras tuvo que    hacer una remoción del terreno que tampoco le fue cancelado.

“Hice muchos trabajos extras que no me han querido pagar. En marzo de 2018 se falsificó el informe para rescindirme el contrato cuando yo quería anularlo. Para junio, conscientes de su error me hacen un contrato modificatorio y continué con las labores. En julio tenía  avance que quería entregar pero me pusieron obstáculos”, afirmó Ortiz. 

   Aseveró  que ya una vez terminada  la planta ya no pudo hacer la entrega  final debido a que  la  Institución Pública Desconcentrada de Seguridad Alimentaria (Ipdsa), dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras,   sustrajo las herramientas de los obreros”. 

Ortiz denunció que dentro del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras hay un clan que “a cambio de coimas”  da contratos  por invitación directa. Página Siete solicitó la contraparte del ministerio pero no tuvo respuesta.

Los  antecedentes 

  • Ganadería  El Centro estatal de Confinamiento Bovino forma parte del “Programa de Desarrollo Sostenible de la Ganadería Bovina en Bolivia”, que entre 2015 y  2018 ejecutó 143,1 millones de bolivianos, aunque dos de sus tres componentes no están en marcha.
  • Observaciones  La infraestructura fue concluida, según el acta de recepción definitiva, en 2016. Tiene varias observaciones, por ejemplo fue construida en un lugar de frecuente inundación.
  • Contratos  Pese a que el centro fue equipado con maquinaria para la siembra de soya, sorgo y maíz. La  Institución Pública Desconcentrada de Seguridad Alimentaria es la   encargada de la ejecución.

Klinsky: Es un elefante blanco que debe ser auditado

El 19 de agosto pasado, el senador Carlos Klinsky realizó una inspección al Centro de Confinamiento Bovino El Tinto del Programa de Desarrollo Sostenible de Ganado Bovino que implementa el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras. El legislador evidenció que el centro no funciona pese a que fue entregado en 2016. Afirma que es un elefante blanco que debe ser auditado. 

“El centro de confinamiento y de mejoramiento genético hasta ahora no  funciona. Nosotros venimos haciendo una investigación seria desde hace más de dos años   porque hay una serie de adjudicaciones  directas, contradicciones  y los  precios son exorbitantes. La excusa es la falta de la planta procesadora de alimentos”, dijo Klinsky a Página Siete.

 Señaló que hay varias contradicciones en las contrataciones. Anunció que  se hará una nueva petición de informe para que el ministro César Cocarico explique, ante la Cámara de Senadores, la situación por la que el centro no entra en marcha.

“Dependerá de los resultados  para solicitar  una auditoría con la Contraloría y  dar   inicio a los   procesos judiciales correspondientes”, añadió Klinsky.

Recordó que la denuncia viene desde el 2018, cuando invitó a Cocarico a una inspección  conjunta del Centro de Confinamiento. La autoridad se negó argumentando que la visita al lugar era usada políticamente por Klinsky.  

 

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.