En 20 días, el conflicto minero causó pérdidas por $us 56 MM

Los trabajadores exigían el pago retroactivo a 2007 de percepciones dobles por domingos, feriados y horas nocturnas. La minera aseguraba que el fallo estaba nulo.
domingo, 08 de septiembre de 2019 · 01:00

Fernando García T. / La Paz

 En 20 días de huelga con el consecuente paro de actividades en la Minera San Cristóbal (MSC), el conflicto entre las partes patronal y obrera causó pérdidas a la economía nacional calculadas en al menos 56 millones de dólares.

Las medidas de presión ejecutadas por los trabajadores comenzaron el domingo 18 de agosto, cuando decidieron paralizar las operaciones en el complejo minero potosino, en reclamo del cumplimiento del laudo arbitral, por el cual se dispone que la MSC desembolse -en retroactivo desde 2007- pagos dobles por domingos, feriados y horas extras nocturnas trabajadas.

Desde la paralización de las labores en la mina a cielo abierto, San Cristóbal dejó de producir por día 1.590 toneladas de concentrado de zinc, plata y plomo, lo que representa un valor bruto de 2,8 millones de dólares diarios, que en suma dan 56 millones de dólares de pérdida en la producción bruta del país.

En lo que respecta a los ingresos percibidos por la actividad de la minera de San Cristóbal, el Gobierno Autónomo Departamental de Potosí recibe cada día 130 mil dólares, en tanto que el municipio de Colcha K, al menos 20.000 dólares diarios.

Con esas cifras, se calcula que en los 20 días de conflicto, el departamento de Potosí dejó de percibir algo más de 2,7 millones de dólares, en tanto que el municipio productor, por lo menos 420 mil de la divisa extranjera.

El conflicto

La paralización de actividades en la mina es consecuencia de la decisión del sindicato de obreros, de no trabajar hasta que la empresa de la que dependen cumpla el laudo arbitral por el cual se le exige pagar a los mineros una serie de beneficios retroactivos al año de inicio de operaciones de la EMS (2007).

En la actualidad, San Cristóbal tiene una planta de 1.400 “colaboradores directos”, de los que 834 trabajadores están afiliados a su sindicato. En conjunto y con base en información obtenida de fuentes allegadas a la minera, se calcula que la demanda del sector asciende a un monto global de 200 millones de dólares.

El abogado de la parte obrera, Marco Antonio Dick, afirmó a Página Siete que este es un monto que se “habría estimado” por la empresa, aunque aclaró que en un principio de acuerdo los mineros estaban dispuestos a recibir, cada uno, 25.000 bolivianos para llegar a un consenso, pero que la compañía sólo estaba dispuesta a pagar 24.000 por cada trabajador, razón por la cual persistieron en su medida.

Consultado sobre el promedio del salario percibido por los trabajadores dedicados a la minería, Dick sostuvo que desconoce ese dato, aunque la información obtenida de la empresa da cuenta de que “los sueldos básicos van desde los 3.500 a 18.000 bolivianos al mes, llegando a un total ganado de entre 6.000 y 38.000 bolivianos, incluidos dominicales y otros, precisamente los ítems por los que se acusa a la empresa de no haber pagado”.

La controversia del laudo

El conflicto obrero-patronal se inició en agosto del año pasado, cuando la directiva sindical recurrió al Ministerio de Trabajo para entablar un proceso de conciliación y arbitraje en la controversia sobre los supuestos sueldos adeudados por la empresa a los mineros, desde 2007.

Al cabo de un año de acciones legales ante la autoridad laboral y habiéndose conformado un tribunal para dirimir el caso, el 8 de agosto se emitió un fallo que dicta a la parte patronal pagar los beneficios demandados por los trabajadores. La decisión fue observada por la MSC, en virtud de que el fallo sólo incluía las firmas de dos árbitros, cuando la Ley General del Trabajo establece que, sin la firma de tres, es nulo.

Sobre este punto, el abogado de los trabajadores negó que el laudo sea nulo, porque un Tribunal de Garantías Constitucionales no lo revisó, para luego informar a la parte afectada y recién declarar la nulidad del fallo.

A lo largo del proceso, la empresa aseguró que los beneficios que reclaman los mineros fueron cubiertos y figuran en sus contratos de trabajo. No obstante, Dick acotó que lo que reclaman los obreros “no son bonos extraordinarios (...), son derechos laborales mínimos que hasta las empresas pequeñas pagan”, por lo que exigen la totalidad.

Condiciones de trabajo en San Cristóbal

La Minera San Cristóbal es una compañía subsidiaria de la japonesa Sumitomo Corporation. Las operaciones de extracción de los concentrados de zinc, plata y plomo se realiza a cielo abierto.

La empresa dispone de dos sistemas de trabajo en el campamento, con base en contratos de remuneración mensual, según información obtenida de la compañía.

Los trabajadores en operaciones mineras trabajan siete días y descansan otros siete.

En el caso de los trabajadores que ofrecen servicios, trabajan 14 días y disponen de siete días de descanso.

De forma indistinta a cada modalidad, los obreros reciben un sueldo íntegro por mes trabajado, aún habiendo operado sólo dos semanas.

El promedio de labores de los “trabajadores operativos” de la MSC es de cinco meses al año; el de los de servicios llega a siete meses anuales. Perciben 12 sueldos, aguinaldo y prima, si corresponde.

 

Punto de vista
Héctor Córdova, expresidente de Comibol


“La huega puede llevar su trabajo a una crisis”

Dependiendo de la cotización internacional de los metales, cada año la Minera San Cristóbal aporta al Estado boliviano unos 200 millones de dólares, entre regalías e impuestos. Las regalías representan una cuarta parte de este monto; es decir, unos 50 millones de dólares que van al departamento de Potosí. De esos, 7,5 millones van al municipio de Colcha K.

Durante este mes, la cotización del zinc ha llegado a un mínimo de varios años; pero la plata ha alcanzado casi los 20 dólares por onza troy; 25% más que al comenzar al año. Esto causa la preocupación de todos los involucrados porque se estaría perdiendo una gran oportunidad de aumentar los ingresos.

La huelga de los trabajadores de la empresa por casi un mes va a provocar la disminución de más de 15 millones de dólares a la renta estatal (unos cuatro millones menos para Potosí). Por su parte, la empresa perderá unos 20 millones de dólares por este paro. La influencia sobre Potosí puede detener la ejecución de algunos proyectos.

Los trabajadores conocen la situación de la empresa y saben que la medida que han tomado puede llevar a una crisis a su fuente de trabajo. Hay una pregunta lógica, sabiendo que pueden matar a la gallina de los huevos de oro, ¿por qué persisten en su reclamo? ¿O saben algo que no todos conocemos?

 

 

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