Fitch: Las RIN de Bolivia ya no alcanzan para “congelar” el dólar

Desde que los precios de gas cayeron, hace 5 años, el Gobierno estuvo quemando las reservas de la moneda a un ritmo que Fitch dice que no es sostenible.
viernes, 31 de enero de 2020 · 01:08

Página Siete / La Paz

 La calificadora internacional de riesgos Fitch Ratings reportó ayer que las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia ya no alcanzan para mantener el tipo de cambio fijo del dólar estadounidense.

“Bolivia ha agotado su ‘cofre de guerra’ de reservas internacionales hasta el punto de que ya no tiene suficientes dólares para defender el tipo de cambio fijo de la nación”, publicó ayer Bloomberg sobre la evaluación de la calificadora para el país.

Fitch rebajó en noviembre la calificación boliviana a B+, al citar la disminución de las reservas del Banco Central de Bolivia (BCB) y advertir la agitación política luego de la renuncia del entonces presidente Evo Morales.

“El banco (BCB) ha intervenido para mantener la moneda estable en casi siete bolivianos por dólar en la última década. Desde que los precios cayeron para las exportaciones de gas natural de Bolivia, hace cinco años, el Gobierno ha estado apoyando su moneda quemando las reservas a un ritmo que Fitch dice que no es sostenible: desde 2014  han caído a la mitad, a menos de 8.000 millones de dólares”.

Al 17 de enero -el registro más reciente publicado por el ente emisor-, las RIN se situaron en 6.448 millones de dólares, una cifra mucho menor a la anotada al momento de la evaluación que llevó a cabo Fitch Ratings.

“Las políticas fiscales, monetarias y crediticias de Bolivia han sido altamente estimulantes, y el resultado final ha sido una reducción muy rápida de las reservas internacionales”, explicó a Bloomberg el analista de Fitch Todd Martínez, en entrevista telefónica desde Nueva York.

La compañía estadounidense de asesoría financiera explicó el informe de Fitch sobre el criterio de que Bolivia disfrutó de una de las tasas de crecimiento más fuertes de América Latina durante la presidencia de Morales, en principio impulsada por los crecientes ingresos de la exportación del gas natural.

Sin embargo, cuando los precios del carburante cayeron en 2015, “el  Gobierno aumentó el gasto público para apoyar a la economía, convirtiendo los superávits fiscales y de cuenta corriente en profundos déficits”.

Ante este escenario, Martínez sostuvo que la próxima administración tendrá que hacer ajustes que ya no pueden esperar.

“Quien gane tendrá que implementar un ajuste difícil, ya que el sector de gas de Bolivia se ve afectado por un triple golpe de precios más bajos, caídas en la producción debido a la baja inversión y la caída de la demanda de Brasil”, indicó el analista.

Fitch estima que la economía boliviana se expandirá sólo un 1% este año, el ritmo más lento desde 1999. El pronóstico de la firma de calificación es mucho más sombrío que el del Fondo Monetario Internacional (FMI), que pronostica un crecimiento del 3,8%, y del Ministerio de Economía, que prevé un 3,5%.

“Aun así, el país parece haber evitado el peor de los casos de una contracción severa”, apuntó Martínez, en alusión a que en el apogeo de la agitación, cuando hubo bloqueos en las carreteras y daños a la infraestructura y la producción de gas, la economía boliviana de verdad pudo haber sufrido “daños reales”.

Fitch también se refirió a los bonos en dólares que tiene el país, con vencimiento en 2028. “Han subido cinco centavos desde que Morales dejó el cargo, lo que redujo el rendimiento a 4,94%”, detalló la calificadora.

Martínez agregó que los inversores pueden no tener una idea clara de la estrategia de ajuste económico hasta después de las elecciones del 3 de mayo.

“El Servicio de Inversionistas de Moody’s puso la calificación de Bolivia en revisión a la baja en diciembre, con el argumento de que el mayor riesgo político ha incrementado significativamente la incertidumbre política”, precisó Bloomberg.

 

 

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