Expresidente del BCB prevé crecimiento de 2,1% en 2021

Según la evaluación de Guillermo Aponte, la tasa de desempleo está en 10,6% y la inflación en un nivel bajo, pero hay la confianza de una recuperación del PIB.
domingo, 18 de octubre de 2020 · 00:04

Página Siete / La Paz

Este año Bolivia tendrá una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 6,2%;  sin embargo el próximo año se puede alcanzar un crecimiento económico de 2,1%, informó Guillermo Aponte, expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB).

“En el BCB se espera una caída de 6,2% este año y en América Latina se prevé un 9% de caída, pero el próximo año se crecería a una tasa de 2,1%. Existe la esperanza de que exista una mejora de la situación económica”, precisó la exautoridad monetaria.

Los datos del Índice Global de Actividad Económica (IGAE) del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan una caída de 8,1% al mes de  junio y de 7,9% en julio.

De acuerdo con Aponte, este año habrá una contracción importante  en los sectores  transporte, minería, construcción, comercio, petróleo y gas natural e  industria manufacturera, entre otros. Los únicos sectores en los que se espera un crecimiento es en la agricultura, silvicultura, caza y pesca, y en el de servicios de la administración pública.

La tasa de desempleo que al cierre de 2019 se situaba en 4,8% se disparó hasta 11,6% en julio producto de la crisis económica derivada de la pandemia, aunque en agosto disminuyó levemente a 10,6%. La inflación se encuentra en un nivel bajo de 1% y en este momento no representa un problema, puntualizó.

Expectativas 

Aponte recordó que las expectativas adversas provocadas por los conflictos políticos y sociales de finales de 2019  provocaron retiros de depósitos y una mayor demanda de dólares que se tradujeron en una disminución de la liquidez y alza de tasas de interés en el sistema financiero.

Este contexto desfavorable se agravó con la llegada de la Covid-19, que incidió en una caída de las remesas y de la demanda de los principales productos de exportación.

Esta situación  y los bajos precios de las materias primas  determinaron un fuerte descenso de ingresos y del ahorro nacional. “Ante este panorama, el BCB profundizó la  orientación expansiva de la política monetaria, implementando varias medidas no convencionales para aumentar la liquidez y los depósitos, y sostener bajas tasas de interés”, precisó la exautoridad

Según Aponte, estas medidas fueron fundamentales para garantizar la continuidad de la cadena de pagos internos como externos y la estabilidad del sistema financiero. “El BCB  ha contribuido a mitigar los efectos económicos y financieros, y continuará implementando medidas para garantizar la estabilidad macroeconómica en general, mejorar la liquidez, reducir la volatilidad, y conservar la estabilidad de precios y del sistema financiero”, subrayó Aponte a modo de evaluación de su gestión.

Apoyo al TGN

Aponte mencionó que, por ejemplo, el BCB facilitó créditos de emergencia al Tesoro General de la Nación (TGN) por 9.810 millones de bolivianos y créditos de liquidez por 2.800 millones de bolivianos. Esto hace un total de 12.610 millones de bolivianos hasta el 2 de octubre.

Ante la caída de las recaudaciones e ingresos en medio de la pandemia del coronavirus y  la crisis económica, estos recursos ayudaron al Gobierno a cumplir con sus obligaciones de salarios, entre otros gastos.

Aponte explicó que   las diferentes medidas de política monetaria   permitieron inyectar liquidez por 24.177 millones de bolivianos.

 Esto  a través, por ejemplo, de la reprogramación de amortizaciones de créditos del sistema financiero al sector privado que llega a los 22.401 millones de bolivianos. 

De esa manera los impulsos monetarios alcanzan a un 22,5% del PIB, por encima de Colombia 9,5%, Perú 5,4%, Paraguay 5,1%, Chile 2,8%  y otros países de la región  y sólo por debajo de Brasil 24,9%.

 

RIN permanecen con estabilidad

Las Reservas Internacionales Netas (RIN) al mes de agosto alcanzan a 6.644 millones de dólares, informó   Guillermo Aponte, expresidente del BCB.

Estos recursos que en 2019 llegaron a 6.418 millones de dólares, se han mantenido estables este año y alcanzan para ocho meses de importaciones y como para pagar cinco veces la deuda externa del país.

Según Aponte, el anterior Gobierno se “comió” como 8.500 millones de dólares de las RIN, producto de préstamos a las empresas estatales y caída de ingresos de exportación en los últimos años.

 

 

 


   

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