Planta de úrea pierde $us 257 millones en un año y retira 84% de trabajadores

El daño económico mensual al complejo petroquímico más grande del país es de 21,4 millones de dólares, aproximadamente. Actualmente no abastece al mercado internacional ni al nacional.
lunes, 7 de diciembre de 2020 · 01:06

María Mena M.  / Cochabamba

Fue construida en 2017 con el objetivo de impactar en  la agricultura con la producción de fertilizantes; pero desde que inició sus operaciones fue cuestionada  por generar  pérdidas económicas al Estado. La Planta de Úrea y Amoniaco de Bulo Bulo, en el trópico de Cochabamba, el complejo petroquímico más grande del país,  está paralizada desde noviembre de 2019. En un año perdió 257 millones de dólares y retiró al 84% de sus trabajadores.

“Si se hace una cotización, la tonelada de amoniaco está 264 dólares y por la capacidad productiva que tiene, se estima que más o menos la pérdida  anual es de 257 millones de dólares ”, dijo el presidente de la Cámara Departamental de Hidrocarburos y Energía de Cochabamba, Cristian Torrico. Según el cálculo, cada mes el daño económico del complejo  fue de 21,4 millones de dólares, aproximadamente.

Tiene  capacidad de producir  de 700.000 toneladas al año.

La planta fue inaugurada en septiembre de 2017, demandó una inversión de 953 millones de dólares con crédito del Banco Central de Bolivia y tiene una capacidad de producción de 700 mil toneladas de fertilizante por año. El principal comprador era Brasil con 277.539 toneladas; seguido por Argentina con 103.725; Paraguay con 27.952; Uruguay con 13.008, y Perú con 4.068. Antes de la paralización de producción tenía contratos pendientes con el primer país.

“Consultada en septiembre de 2020, sobre si los contratos se vieron perjudicados por la parada de la planta desde noviembre de 2019,  la gerencia de productos derivados e industrializados de YPFB del gobierno transitorio de la expresidenta Jeanine Añez aseguró que no se tienen penalidades en los contratos, declaraciones que deberán ser corroboradas con la actual administración”, respondió Moisés Quispe, director de Desarrollo Industrial, Energía e Hidrocarburos de la Gobernación de Cochabamba a un cuestionario enviado por Página Siete.

Causas de la paralización

El reporte de la Dirección de Desarrollo Industrial, Energía e Hidrocarburos de la Gobernación de Cochabamba, con base en inspecciones e información facilitada por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sostiene los motivos para el paro de la planta fueron los siguientes:

En los meses de noviembre y diciembre de 2019 se procedió a realizar un paro programado por saldos críticos de químicos en stock de la planta y almacén de úrea, que estaban al límite de su capacidad debido a los conflictos poselectorales. 

Una vez solucionados estos factores externos se procedió a cumplir con los requerimientos de despacho de úrea acorde a lo almacenado. Sin embargo, argumentan que no iniciaron operaciones debido a que cayeron los procesos de contratación de suministro de úrea formaldehido químico, un componente  importante para la producción del fertilizante y por el cambio de personal en la administración.

En enero de 2020 se anunció una auditoría por el Ministerio de Hidrocarburos; sin embargo, la Gobernación cochabambina asegura que a la fecha no se hizo pública. “La administración de la Planta Amoniaco Úrea  menciona que se estaba desarrollando una reingeniería y auditoría a la planta, pero por el tema de la pandemia de la Covid-19 se vio paralizada”, dice el reporte.

Pese a ello – prosigue-  se aplicó el Plan Integral de Mantenimiento de Preservación con el objetivo de preservar los equipos con inyección de nitrógeno; esto con la finalidad que cuando haya la orden de arrancar no se suscite ningún inconveniente en las operaciones de la factoría.

En mayo de 2020, el complejo atravesó otra dificultad. Los procesos de licitación fueron afectados tras la declaratoria de emergencia sanitaria por el coronavirus, por lo que recién en junio de 2020 inició el proceso de contratación de suministro de úrea formaldehido, aunque en septiembre de 2020 se declaró desierto. 

Situación actual

El complejo no produce amoniaco ni úrea, pero la Dirección de Desarrollo Industrial, Energía e Hidrocarburos de la Gobernación explica que la Planta de Servicios Auxiliares se encuentra operando con normalidad a carga mínima y realiza las siguientes funciones:

Tratamiento de agua del río Ichoa para la generación de vapor y energía eléctrica, circuito de refrigeración, agua contra incendios y agua potable. Generación de nitrógeno para preservar las plantas de amoniaco y úrea. Servicios de aire comprimido para instrumentos, actuadores y otros.

Específicamente, en la Planta de Amoniaco y Úrea el sistema de preservación está activo gracias al nitrógeno que genera, y  realiza operaciones rutinarias para periodos de paralización prolongada, dice el informe. 

Estas operaciones se las realiza con el mínimo de personal. La mayoría de los operarios fueron retirados; mientras tanto, se espera que el nuevo gobierno asuma acciones en busca de la reactivación de la factoría más grande del país.

“Dentro de las acciones que realizara el Gobierno nacional está evaluar la situación actual de la planta y los efectos que trajo consigo este paro prolongado”, sostuvo Quispe.
 

La petroquímica

 La Planta de Úrea y Amoniaco de Bulo Bulo  fue inaugurada en septiembre de 2017, con  una inversión de 953 millones de dólares. Tiene una capacidad de producción de 700 mil tn de fertilizante por año.  Se necesita un millón de dólares para que en medio año reinicie operaciones.

2018 Un reporte de enero de la consultora Gas Energy Latinoamérica (Gela) señala que en  2018-2019 la Planta tuvo pérdidas de $us 34,4 millones. La información fue confirmada entonces por el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora,

Auditoría El gobierno de  Añez anunció en enero que YPFB haría  una auditoría a la Planta de Úrea y Amoniaco para establecer la existencia o no de irregularidades. No hubo resultados de la misma.

92%La planta logró una tasa de operación diaria del 92% y una producción mensual de 50.428 tn métricas.   Llegó a una tasa de producción del 80% en octubre de 2019.

Vías La construcción de la vía férrea de Bulo Bulo a Montero se  inició en 2013  con tres empresas: CAMC, la china Railways y Puentes y Calzadas. Esta vía inconclusa busca optimizar el transporte de úrea.

953 MM La planta de úrea es el proyecto industrial más  caro de Bolivia con una inversión de 953 millones de dólares, sin considerar los costos del ferrocarril Bulo Bulo-Montero, que aún no fue concluido.

7/11De acuerdo a YPFB, el último día de operación de la Planta de Amoniaco y Úrea fue el 7 de noviembre de 2019. Se necesita un millón de dólares para que en medio año reinicie operaciones.

378 obreros y administrativos fueron retirados
La planta  conserva sólo a 72 trabajadores “sin experiencia”

Antes de la paralización, en la Planta de Úrea y Amoniaco trabajaban 450 personas, entre obreros y personal administrativo. El 11 de septiembre pasado, YPFB reportó que solo permanecen 72 personas, lo que representa el retiro del 84% de los trabajadores.

El recorte de personal fue paulatino. Hasta el 14 de febrero de 2020  aún trabajaban 435.

Para el asambleísta por el partido Demócrata Freddy  Gonzales no es raro que se haya prescindido de trabajadores, lo extraño es que se conserve a gente en cargos jerárquicos con sueldos que oscilan entre los 20.000 y 40.000 bolivianos. “La denuncia que hemos recibido es que esa parte ejecutiva, entre  directores y coordinadores, tienen un sueldo entre los 20.000 y 40.000 bolivianos”, dijo.

La agroquímica  más grande  fue inaugurada en septiembre de 2017.

Otro factor alarmante para Gonzales es que el personal de la planta fue contratado recientemente, durante el gobierno de  Añez, sin tener experiencia en el mantenimiento de la maquinaria, lo que derivó en fallas.

“Cuando se realizó el cambio de gobierno, se removió a todo el personal especializado, lo cual ocasionó diversos problemas en el mantenimiento porque no se lo realizó adecuadamente. Es por ello que a la fecha se tiene un equipo fuera de servicio”, precisó según un informe al que accedió.

El asambleísta explicó que el 29 de agosto se presentó un problema en la turbina de vapor 312JT que suministra energía a la planta y el campamento; el 5 de septiembre la turbina 101JGT que inyecta aire para la creación de oxígeno, mezclarlo con el gas y obtener el amoniaco presentó fallas. La reparación y los repuestos tendrían un costo aproximado de 200 mil a 250 mil dólares. 

“Se evidencia la falta de experiencia de este personal y la falta de liderazgo de los jefes”, sostuvo.
 

La CDH plantea tres alternativas
  Reactivación demandará $us1 millón y  seis meses

“Como cualquier planta mecánica, la de úrea necesita un diagnóstico que evalúe qué está mal y qué se tiene que reponer, es un proceso. Para este trabajo, hemos propuesto un monto. Solo el diagnóstico saldría 350 mil dólares. Se estaría hablando de aproximadamente un millón de dólares para   su reactivación”, explicó Cristian Torrico, presidente de la Cámara  de Hidrocarburos y Energía de Cochabamba.

Torrico estima que el diagnóstico demande tres meses y la reactivación otros tres meses. “Puede variar de uno a tres meses y la reanudación lo propio. Se necesita medio año”, dijo.

Su último día  de operación,    el 7 de noviembre de 2019.

El asambleísta departamental de Demócratas Freddy Gonzales calcula que demore más de seis meses, ya que la importación de los repuestos demandaría hasta 30 semanas.  “Los repuestos tardan en ser provistos por las fábricas. El tiempo de entrega entre 25 a 30 semanas. Estamos hablando de aproximadamente siete meses más que esta planta se encontraría parada”, argumentó.

La Cámara Departamental de Hidrocarburos y Energía de Cochabamba, como parte del proceso de reactivación, plantea una serie de propuestas en beneficio del departamento.

Entre las más importantes destaca la reanudación de operaciones de tres o cuatro pozos en el trópico, que luego después de  una serie de estudios se evidenció que ya están maduros, listos para su explotación. “Esos pozos ya están identificados. Tenemos un análisis estratigráfico para poder trabajar este tema. Hay pozos que ya están maduros y pueden producir hidrocarburos”, precisó Torrico. 

Otra propuesta pretende ampliar la línea de producción. Se busca obtener diésel ecológico para abastecer al mercado interno y reducir su importación.

 El tercer planteamiento busca una alianza o sociedad mixta entre el complejo, YPFB y la ANH con la Gobernación en los procesos de comercialización, transporte e industrialización del gas natural. Esta sociedad, donde la novedad sería la participación de la Gobernación, podría generar más de 2.000 fuentes de trabajo.
 

 

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