Tras paralización, los 400 empleados de la Planta de Úrea hacen sólo mantenimiento

El complejo es considerado el proyecto industrial más grande de la historia de Bolivia, pero también es conocido como el más caro y cuestionado por su ubicación poco estratégica.
lunes, 24 de febrero de 2020 · 01:18

 María Mena M. / Cochabamba

Desde que la Planta de Amoniaco y Úrea paralizara sus operaciones,  más de  400 trabajadores   sólo se dedican a realizar el mantenimiento de las máquinas  de una factoría que no es de beneficio para Bulo Bulo, el municipio  Entre Ríos o el trópico de Cochabamba. El proyecto  industrial es considerado el  más grande de la historia de Bolivia, pero también el más caro y cuestionado por su ubicación.

“Hay más de 400 trabajadores que siguen en la planta. El trabajo que hacen es el de mantenimiento de las máquinas. La factoría está parada, no está operando. Para el sector de Chapare este proyecto no significa  nada porque está totalmente lejos de la población. No es un foco de desarrollo económico y a nivel departamental tampoco significa un aporte”, afirmó la asambleísta  por el Frente  Único  Lizeth Beramendi .

La factoría paralizó operaciones desde el pasado 7 de noviembre por los conflictos poselectorales. Desde entonces los más de 400 empleados sólo hacen el mantenimiento de la maquinaria, según información que  la Gerencia de Producción facilitó a la Asamblea Departamental de Cochabamba. Además, las oficinas centrales, donde trabajan más funcionarios, tampoco operan al 100% porque los contratos y las ventas están detenidos.

De acuerdo a Beramendi, cada empleado gana una media de 10.000 bolivianos y pese a la interrupción de las operaciones tienen que percibir su salario. El asambleísta Daniel Torres, del  MAS, estima que los gerentes y los  cargos jerárquicos ganan entre 25.000 y 30.000 bolivianos.

Para el analista en temas de hidrocarburos Hugo del Granado el hecho de que reciban un sueldo pese a que la planta no está en funcionamiento es “un gasto absurdo” para el Estado.

“Están liquidando la planilla sin producir nada y eso se va a sumar directamente a las pérdidas que tiene la planta y el  Estado”, precisó del Granado. Conoce  la factoría y afirmó que allí hay más de 450 equipos y que gran parte de los controles automáticos son electrónicos lo que los hace sensibles a la humedad del trópico.

“Los equipos que no están en operación diaria tienen un deterioro rapidísimo. En cuestión de semanas se destruyen y se tienen que cambiar una serie de piezas que deben importarse”, lamentó. Consideró que la inactividad de las máquinas sube los costos de operación de la planta.

Reducción de personal

El pasado 14 de febrero, un grupo de cinco asambleístas de Cochabamba visitaron la Planta de Úrea. Verificaron que por la paralización  se tuvo que reducir “un mínimo de personal” para aminorar los costos de producción.

“El costo del mantenimiento  de las máquinas que no pueden parar, no lo sabemos. Nos dijeron que  redujeron personal para no ocasionar más gasto en el tiempo que no se  opera”, indicó Torres.

Hasta noviembre de 2019 en la planta trabajaban entre 415  y 420 empleados. Por los conflictos sociales se retiró  cerca de 15 a 20.
 

Entre Ríos sin beneficios

Beramendi está convencida que la ubicación de la factoría no es de beneficio para  Bulo Bulo ni  para el  municipio de Entre Ríos, porque está alejada del centro poblado. Asegura que la planta no impulsó la reactivación del turismo, del comercio ni mucho menos de la economía regional. 

Añadió que debido a que las oficinas principales están ubicadas en Santa Cruz los impuestos  por las ventas van directo a las arcas de esa región. 

“Toda la administración tenía que estar en Cochabamba y no fue así. Todos los impuestos van directo a Santa Cruz. Todo el manejo económico y las ventas se realizan allí. La ubicación fue simplemente un capricho político del MAS”, indicó la asambleísta.

Este medio intentó comunicarse con el alcalde de Entre Ríos, Aurelio Rojas, pero su secretaria informó que está de viaje y que su celular se encuentra inactivo. Igualmente, la presidenta del Concejo Municipal, Antonia Marcos, no tiene habilitado su celular. Otros concejales  no quisieron referirse al tema.

Página Siete solicitó a YPFB el número exacto de empleados que trabajan en la Planta de Úrea y la escala salarial. Hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.

En 5 años baja la importación de úrea en 81%

En los últimos cinco años, de 2015 a 2019, la importación de úrea cayó  80% en valor y volumen, según cifras del Instituto Boliviano de Comercio Exterior con datos del Instituto Nacional de Estadística.

Bolivia compra el fertilizante de al menos 20 países: Perú, China, Alemania, Finlandia, Brasil, Argentina, España, Chile, Venezuela, Colombia, Uruguay, Estados Unidos y otros. En 2015 las compras fueron por un valor de 8,1 millones de dólares, mientras que en 2019 fue de 1,5 millones de dólares, lo que representa una caída de 81%.

Respecto al volumen la dinámica fue casi similar. En 2015 la importación en peso fue de 19,2 millones de kilos y en 2019 fue 3,7 millones de kilos, reflejando una baja de 80,6%. Si la planta de fertilizantes continúa paralizada, la importación podría registrar un repunte en los siguientes meses.

“Si no hay úrea, no habrá de otra que importar”, dijo el analista Hugo del Granado.

El ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, informó -después de la suspensión de operaciones- que la planta iba a ser sometida a una auditoría y reingeniería que demorará entre 60 a 90 días. Aseguró  que durante ese tiempo la productora de fertilizantes continuará paralizada .

“La Planta de Úrea debe correr un proceso de auditoría muy ágil para saber cuál fue la realidad de la inversión y cuál es la situación actual financiera de la úrea y el amoniaco. Esa auditoría acompañada de una reingeniería va a ser entregada a la brevedad posible”, sostuvo Zamora en conferencia.
 


La falta  del producto podría afectar la cosecha de soya.
Foto: Archivo

Sobre  la planta

  •  Ubicación  La Planta de Úrea está ubicada a 260 kilómetros, aproximadamente, de la ciudad de Cochabamba. Su construcción inició en 2013 y en septiembre de 2017 fue inaugurada, aunque meses después recién entró en operaciones. 
  • Construcción  Fue construida en una superficie de 20 hectáreas. El centro poblado de Entre Ríos está a más de tres kilómetros.
  • Capacidad Tiene una capacidad de producción de 600 mil toneladas de úrea al año,  el 15% es para el mercado interno y el resto para exportación. Sin embargo, desde su apertura operó a un promedio de 8% de su potencial.
  • División Está dividida en tres estructuras: una dedicada a la Planta de Úrea; otra a la de amoniaco, las que realizan el proceso de transformación del gas en fertilizante; y una tercera para servicios auxiliares. 
  • Gas Consume alrededor de 50 millones de metros cúbicos de gas natural por día para producir 2.100 toneladas métricas de úrea granulada.
     

Sin úrea  para el mercado interno y externo

“Hemos constatado que no hay nada de productos (fertilizantes). Hemos visto que hay paquetes de una tonelada y unas cuantas bolsas de 50 kilos cada una. Ya no hay nada para vender al mercado interno y peor al externo. Tiene que volver a operar a la brevedad posible la planta”, declaró el asambleísta Daniel Torres (MAS).

La factoría paralizó operaciones durante los conflictos poselectorales debido a un “sobrestock” de úrea en sus almacenes, ya que  no se podía transportar el fertilizante a los mercados internos y externos, de acuerdo a información de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).


Los almacenes  están practicamente vacíos.

Sin embargo, en la visita de los asambleístas de Cochabamba a la planta  se verificó que los almacenes están casi vacíos. Por ello, para Torres urge que el Gobierno ordene que la factoría  reanude funciones y cumpla con los compromisos de venta con los países vecinos y  los productores locales.

Para el analista en temas de hidrocarburos  Hugo del Granado  es necesario que se establezca un calendario de trabajo y producción y que el Gobierno informe la fecha de reinicio de operaciones para que no haya incertidumbre en los mercados interno y externo.

“Se tiene que poner fecha para el inicio de las funciones. No hay la información de los contratos y de los volúmenes que se tiene que entregar. Es necesario que este Gobierno informe”, declaró Del Granado.

Recordó que hace más de un año se firmó un contrato con una importadora brasileña de origen belga para la exportación de 330 mil toneladas de úrea por tres años. “Se está incumpliendo ese compromiso”.

“¿En qué quedó ese contrato? ¿Qué hay de las multas? ¿Qué hay de los retrasos? ¿Por qué no informan?”, cuestionó Del Granado. Consideró que lo más importante es que se busquen mercados para dar continuidad a la producción.

“Si los almacenes están vacíos debería funcionar ya nomás. Hay mercados a los que no están atendiendo, hay que cubrir los costos al personal, de mantenimiento y otros que están ocasionando mayores pérdidas. Si no hay sobrestok  -argumento del Gobierno para parar- por qué no la pone en operación ya”, enfatizó.

Según datos de la Gerencia de Producción, en 2018 la Planta de Úrea produjo 279.419 toneladas métricas (TM) de fertilizante. De esa cifra 40.419 TM fueron  destinadas al mercado interno y 239 mil a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

En 2019 la producción fue de 291mil TM, de las cuales 31.000 TM fue para el mercado interno y 260 mil para Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Perú. Cuba también era otro comprador, pero el Gobierno decidió anular su contrato porque el precio de venta era muy bajo.

La Asociación de Productores de Oleaginosas es el principal mercado interno de la úrea. Debido al desabastecimiento la campaña de invierno está en riesgo. Los agricultores se verán en la necesidad de comprar fertilizante importado a costos más elevados.
 

7 años  de la planta

El Gobierno abrió la posibilidad de trasladar la Planta de Úrea  a Puerto Suárez,  Santa Cruz, para optimizar transporte y comercialización. Luego la opción fue descartada.

2013 se iniciaron las obras para la construcción de la Planta de Amoniaco y Úrea en la región de Bulo Bulo en el municipio de Entre Ríos, del trópico de Cochabamba. El presupuesto inicial fue de 843 millones de dólares.

2017 Se inauguró  la factoría. El Ministerio de Hidrocarburos informó que hubo sobreprecio en la construcción. El costo inicial era de 843 millones de dólares, pero luego el contrato se modificó a 953 millones de dólares.

34,4 millones de dólares es la pérdida  reportada en la  Planta de Amoniaco y Úrea durante las gestiones 2018 y 2019,  según una publicación de este medio.

110 millones de dólares sería el sobreprecio en la construcción de la factoría, según información del Ministerio de Hidrocarburos. Con ese dinero se pudo construir dos hospitales de tercer nivel.

3%  representó la exportación de úrea al mercado cubano del total de las ventas de ese producto al mercado exterior, en noviembre de 2018 a noviembre de 2019, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior.

195 y 220 bolivianos es el precio de la bolsa de úrea de 50 kilos en los mercados de La Paz. La estatal petrolera estima que el costo es 20% menos que el importado.

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