En 6 años, Finpro prestó Bs 946 millones a 4 mineras estatales

Las que recibieron recursos para financiar sus proyectos son Colquiri, Vinto, Huanuni y Karachipampa. Un experto observa que no se diga si sus pagos están al día.
viernes, 28 de febrero de 2020 · 00:04

Lidia Mamani / La Paz

Desde 2013, las empresas mineras Huanuni, Karachipampa, Colquiri y la Metalúrgica de Vinto recibieron en calidad de préstamo 946 millones de bolivianos del Fondo para la Revolución Industrial Productiva (Finpro) para inversión en maquinarias y otros.

 La Empresa Minera Huanuni, que explota estaño en Oruro,  solicitó 603,2 millones de bolivianos, de los cuales ya se le desembolsó 391,3 millones, de acuerdo con el informe de rendición de cuentas de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

Estos recursos fueron utilizados en la rehabilitación del Ingenio Santa Elena, el tratamiento de aguas ácidas de la mina, dique de colas de Willa Khollu, bombeo de colas y sistema de bombeo Lucianita, según el reporte.

En el caso de Colquiri, en La Paz, pidió prestados 438,6 millones de bolivianos, de los que recibió 100,4 millones que financiaron proyectos como la construcción de la nueva planta de concentración de estaño y zinc, con capacidad de tratamiento de 2.000 toneladas. Hasta la fecha el proyecto sigue en curso.

Otro fideicomiso se destinó para la Metalúrgica de Vinto, que de los 348 millones que pidió, recibió 278,4 millones. Hasta ahora la empresa paga de acuerdo con los plazos fijados.

Por último, la Empresa Karachipampa, en Potosí,  solicitó 348 millones de bolivianos y le entregaron 171,9 millones, dinero que fue destinado a la compra de concentrados de plomo y plata y para el proyecto de rehabilitación del complejo metalúrgico.

No obstante, según Comibol, en 2010 la planta fue recuperada  de la estadounidense Atlas Precious Metals y luego se aprobó un decreto para su rehabilitación y funcionamiento, proceso para el que fueron contratados “comerciantes” y no técnicos.

“Los comerciantes lucraron varios años con las reparaciones sin lograr una solución definitiva”, observó Comibol.

El Finpro fue creado con recursos del Banco Central de Bolivia (BCB) para financiar emprendimientos productivos del Estado que generen excedentes y empleo. Se creó en abril de 2012 y las mineras estatales comenzaron a recibir recursos desde 2013, mediante decretos supremos.

El expresidente de Comibol Héctor Córdova afirmó que dentro del informe se mencionan los financiamientos que recibieron las empresas, pero que también puede ser interesante saber cuánto de estos créditos  ya fueron devueltos y cómo es la programación de pagos pactados, para evaluar el cumplimiento.

“Es sabido que bajo el régimen anterior no se permitió la refundación de Comibol y se promovió la independencia de sus empresas, de modo que la Comibol como tal recibía más ingresos de sus minas arrendadas que de sus propias empresas”, indicó.

Por ejemplo, citó a Huanuni como un caso  extremo, ya que era manejada de forma directa por el Ministerio  de Minería.

“Prácticamente cada empresa gestionó sus financiamientos independientemente, aprovechando los contactos sindicales con el gobierno, salvo Karachipampa, que fue un proyecto que se transformó en empresa de manera precipitada”, dijo Córdova.

Sobre Vinto, contó que hace poco se le reprogramaron los pagos por las  dificultades que tuvo para cumplir las amortizaciones del financiamiento, debido en gran medida a la pérdida de clientes  por la acusación internacional de comprar mineral a cooperativas que explotan a menores de edad; además de la caída de la provisión de minerales por parte de Huanuni.

Para Colquiri, se financió el proyecto  orientado a la ampliación de la capacidad de su ingenio, pero, en criterio de Córdova,   se anticipa que la empresa estatal tendrá dificultades para cumplir con sus obligaciones de pago, debido a la caída de los precios del estaño y del zinc.

Asimismo, Karachipampa recibió un “fuerte apoyo de Comibol” para cubrir sus deudas con el Gobierno, aunque también recibió dinero para hacer mejoras, algo que no se dio, cuestionó.

 

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