Industriales, empresarios y otros sectores exigen ajustes a la reprogramación de créditos

De acuerdo con constructores, hoteleros y microempresarios, la norma, tal como está redactada, no los beneficia y es discriminatoria.
miércoles, 25 de marzo de 2020 · 17:32

Página Siete Digital / La Paz

Industriales, hoteleros, constructores y microempresarios piden al Gobierno realizar ajustes a las medidas de reprogramación de créditos por parte de la Banca, ya que bajo las actuales condiciones no serán beneficiados por la misma.

La pasada semana, el diputado del MAS, Víctor Borda presentó un proyecto de Ley de reprogramación de créditos y servicios básicos, el cual fue aprobado por ambas cámaras legislativas.

La norma contempla el diferimiento de hasta 6 meses en los pagos de créditos de hasta 70.000 bolivianos. Sin embargo, este número luego se amplió para incluir también a préstamos que superen ese monto.

“Esta medida es insuficiente para el sector industrial puesto que los créditos industriales superan este valor y el tiempo para la reprogramación debiera ser superior a los 6 meses. Es una medida de carácter discriminatoria que no beneficiará a medianas y grandes empresas. Se trata de un simple diferimiento de pagos de créditos que no considera que las empresas durante y después de la emergencia sanitaria tendrán severa iliquidez”, señaló el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI) Ibo Blazicevic.

De acuerdo con Blazicevic, la reprogramación de créditos para el sector industrial debe al menos considerar un diferimiento de pago de las cuotas de 6 meses o mayor, con pago de cuotas al final del periodo del crédito, sin intereses, ni multas ni sanciones.

Asimismo, indicó que el sector industrial requiere no sólo de medidas de diferimiento de pago de créditos, sino de un conjunto de medidas de política pública para evitar caer en recesión producto de la pandemia del Coronavirus Covid–19.

Por su parte, Guillermo Cáceres, presidente de la Cámara Departamental de Hotelería de La Paz, considera que lo propuesto por el proyecto de Ley y las medidas anunciadas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Gobierno son muy tibias, ya que su sector requerirá un diferimiento de al menos 18 meses para poder remontar la crisis que dejará la emergencia sanitaria mundial causada por el Coronavirus.

“La recuperación para el sector hotelero va a tomar al menos un año desde el final de la emergencia, tenemos cancelaciones para todo el 2020, este va a ser un año muerto para nosotros. Creemos que para que nos beneficie esta medida, la reprogramación debería extenderse por al menos 18 meses, seis meses en los que no se pague nada a los bancos y se difieran esas cuotas al final del plan de pagos y otros 12 meses en los que solo se paguen los intereses “, explicó.

Asimismo, dijo que esta medida, debería venir acompañada de una reforma en el sistema tributario que no asfixie a los empresarios.

Los constructores, representados por la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), en una carta abierta a la presidenta Jeanine Añez, pidieron al gobierno establecer nuevas fechas de vencimiento de los créditos, sin incrementar los intereses por al menos 180 días (6 meses) así como ajustar los préstamos productivos con una tasa de interés máximo del 5%.

“Respecto a las deudas con el sistema financiero, indican que se deben establecer nuevas fechas de vencimiento de los créditos sin incrementar los intereses por al menos 180 días, ajustar los créditos por un año, con un interés máximo del 5% de los créditos productivos brindados a la construcción, instruir a la Banca por parte de todos los contratantes de obras públicas, la inmediata liberación de boletas de garantía, en obras que ya han sido entregadas y cuentan con su acta de entrega definitiva”, señala la carta de Caboco.

En días pasados, los microempresarios pidieron a la presidenta diferir el pago de sus préstamos bancarios en los 6 meses posteriores al fin de la emergencia sanitaria, como medida para poder reactivar el aparato productivo, que ya se encontraba golpeado por los conflictos sociales de octubre y noviembre del año pasado.

 “Lo que pedimos es que se paralice el pago de los créditos, porque ahora mismo  no estamos vendiendo nada. Además, que pasada la pandemia, se mantenga el congelamiento de los pagos por seis meses, para reponernos y revitalizar el aparato productivo”, indicó La presidenta de la Federación Departamental de la Micro y Pequeña Empresa de La Paz (FedeMype), Soledad Pérez.

Una medida que beneficiará a los pequeños negocios

De acuerdo con el analista financiero, Jaime Dunn, el proyecto de ley es un apoyo directo y sectorializado a los pequeños negocios, cuentapropistas, transportistas y comerciantes de Bolivia.

“Es una medida importante y necesaria dadas las circunstancias. Hasta ahora El Gobierno racionaliza el gasto público, lanzó el Bono Familia de un impacto de cerca de Bs776 millones. Para complementar esto era necesario llegar al microempresario y al informal que son la mayoría en el país”, señaló.

Dunn agregó que el 20% de la cartera de créditos en el país corresponden a montos de hasta 70 mil bolivianos y estos representan casi el 80% de los prestatarios. “Es importante que los consumidores financieros y las entidades de intermediación financiera estén tranquilos y la crisis sanitaria sea menos profunda. Las personas de pequeños negocios viven del día a día y la mayoría depende que les compren directamente gente de las calles. Ese mercado está prácticamente muerto por ahora. Claramente el gobierno está utilizando la banca del país para que con su ayuda y a través de ellos se pueda aliviar la presión de liquidez de estos empresarios”, puntualizó.

El analista acotó que sin estas medidas, la mora en el sistema financiero podría subir rápidamente, justamente porque estos créditos son un porcentaje importante de la cartera total en cuanto a número de prestatarios principalmente.