Hiperconexión, falta de control y deterioro en condiciones laborales: las principales desventajas del teletrabajo

La cuarentena por el coronavirus hizo que varias empresas recurran al trabajo desde los hogares para continuar con la producción.
martes, 28 de abril de 2020 · 17:15

Paulo Lizárraga A. / La Paz

Desde que rige la cuarentena sanitaria por el coronavirus (Covid-19) en Bolivia, el teletrabajo se convirtió en una forma común para realizar las labores que uno acostumbraba a hacer desde su fuente laboral.

Desde aquel entonces, las empresas han recurrido al mismo, definido como el “trabajo que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de ésta (habitualmente su propio domicilio), por medio de un sistema de telecomunicación”.

Sin embargo, pese a que algunas empresas han sobrellevado de buena manera el trabajo junto con las medidas de restricción, la gran mayoría no está preparada para algo de este tipo y se apela a los recursos que uno tiene en su hogar.

Para el analista del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Bruno Rojas, el teletrabajo puede ir en la línea de “desprotección” del empleado, ya que esta forma de trabajo no cuenta con regulación en Bolivia.

“Es una modalidad de trabajo que no está regulada en el país (…). Y al no ser regulada, habría un ámbito de desprotección del trabajador con relación a sus derechos y obligaciones sociales que tendría el trabajador con relación al empleador”, informó Rojas a Página Siete.

El analista acotó que una de las principales desventajas con respecto al trabajo desde casa es el “control de la jornada laboral”, ya que las ocho horas establecidas en la Ley General del Trabajo pueden ser superadas con reuniones en línea u otros requerimientos.

“Una de las desventajas tiene que ver con el control de la jornada laboral; es probable que a partir del teletrabajo, el trabajador-además de cumplir con las tareas que debe hacer-también se sujete a reuniones, o cualquier otro requerimiento que supere las ocho horas normales establecidas por la Ley General del Trabajo. Entonces hay la posibilidad de que se pueda extender la jornada de trabajo”, añadió.

Factores externos al trabajo

Las medidas de confinamiento por el Covid-19 hicieron que las personas acudan a sus propios recursos (computadoras, consumo de electricidad e internet), para poder trabajar desde sus hogares; cosas que antes eran facilitadas por el empleador en las fuentes laborales.

El experto del Cedla consideró que esta situación pone en desfavor a los empleados ya que al acudir a sus propios medios, implican también un “ahorro a la empresa” para la que trabajan.

“El trabajador recurre a sus propios medios de trabajo, computadoras portátiles, consumo de energía eléctrica, correrían por cuenta del trabajador (…). Este tipo de cuestiones van en desfavor del trabajador; y esto para el lado de la empresa implica un ahorro en los costos laborales y otros como tal”, sostuvo.

Otra de las principales preocupaciones con respecto al teletrabajo es la rescisión de contratos por parte de empleador hacia el trabajador, ya que éste podría no cumplir con la calidad o cantidad de trabajo que se requiera por motivos externos al trabajo.

El analista del Cedla concluye en que es otro de los factores de desprotección hacia el empleado.

“Lo que más preocupa del teletrabajo es la desprotección y que se proceda a una mayor explotación de la fuerza de trabajo, pero también por las exigencias y tareas que puedan darse en ese sentido (…). Si el empleador plantea que se debe entregar una cierta cantidad de productos (documentos, notas) y el trabajador no lo hace-porque no es lo mismo trabajar en la casa que en una oficina, eso pueda traducirse en la posibilidad de rescindir contratos”, mencionó.

Soluciones

Para Rojas, las condiciones laborales han ido en “deterioro”, particularmente en los últimos 14 años. Ya que se vieron vulneradas la estabilidad laboral, una buena remuneración y la seguridad social.

 “El propósito es que debe mejorarse notoriamente las condiciones de trabajo, que han venido desmejorando en el sentido en el que no se garantizan condiciones como estabilidad, buen ingreso, seguridad social; el teletrabajo no es ninguna respuesta por más emergencia en la que estemos, porque podría apuntar a un deterioro de las condiciones de trabajo”, dijo a este medio.

Añadió que organismos internacionales como el Banco Interamericano del Desarrollo (BID) han sugerido la modificación de la Ley de los trabajadores, para incorporar el teletrabajo como una modalidad laboral.

Sin embargo, Rojas concluyó que lo que se debe mejorar son las condiciones laborales para el empleado, ya que incluir al teletrabajo como una “modalidad”, alentaría las formas de desprotección mencionadas.

“El BID ha difundido noticias en términos de actualizar la legislación laboral para adecuar estas formas como el teletrabajo y el delivery (entregas a domicilio) (…). Y no se trata de modernizar la Ley General del Trabajo, sino de mejorar las condiciones de trabajo”, dijo.

 Y añadió “porque el teletrabajo y el uso del internet son un medio de apoyo más, pero que eso se convierta en una modalidad que aliente las formas de desprotección es lo que más preocupa”, finalizó.

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