Reprogramación de créditos subió en un 51% hasta mayo

Según Asoban, la reprogramación como el diferimiento de pagos no representa costos adicionales en el interés, y las cuotas se trasladan al final del crédito.
lunes, 13 de julio de 2020 · 00:04

Página Siete / La Paz

Con la desaceleración de la economía y la emergencia derivada por la pandemia de coronavirus se  afectó la solvencia de los prestatarios por lo que la reprogramación de créditos se ha incrementado en un 51% hasta mayo en comparación a similar periodo de 2019 y llega a 847 millones de dólares, según la Asociación  de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).

“De acuerdo con cifras al mes de mayo de 2020, la cartera de créditos  reprogramada alcanzó a 847 millones de dólares, registrando un crecimiento de 51% en relación a mayo de 2019”, informó el secretario ejecutivo de Asoban  Nelson Villalobos en respuesta a un cuestionario enviado por Página Siete.

De acuerdo con el ejecutivo de la asociación, se observa que el aumento en la cartera reprogramada se registró principalmente a fines del año pasado, a raíz de la crisis política y social por la que atravesó el país, periodo en el que se paralizaron las actividades a nivel nacional. 

La Ley 1294 de Excepcionalidad y Diferimiento de Pago de Créditos y Reducción Temporal del Pago de Servicios Básicos, promulgada el 1 de abril, dispuso el diferimiento de créditos de los prestatarios. 

Villalobos explicó que el diferimiento es un beneficio que implica que los prestatarios con vencimiento de cuotas entre los meses de marzo y hasta agosto no están obligados a pagar estas cuotas y el pago de éstas se posterga y traslada hasta el final del plan de pagos o se distribuyen estas cuotas entre las cuotas restantes de ese plan de pagos.

Los bancos   han aplicado el diferimiento de las cuotas de marzo, abril y mayo de manera automática, excepto para quienes voluntariamente decidieron continuar con su plan de pagos. 

Esta modalidad para las cuotas de los meses de junio, julio y agosto es aplicada también de manera automática para los prestatarios con un endeudamiento igual o menor a un millón de bolivianos, excepto para aquellos prestatarios cuya fuente de ingresos no se ha visto afectada por efectos del Covid-19, como es el caso de las personas con ingreso fijo o salario. 

 

 Villalobos sostuvo que más del 90% de los prestatarios se han visto beneficiados en el diferimiento de sus pagos. “El restante 10%, es decir, aquellos deudores con endeudamiento superior a un millón de bolivianos, son atendidos caso por caso”, dijo.

Reprogramación sin costos

El ejecutivo de Asoban  manifestó que la modalidad de reprogramación de créditos es distinta del diferimiento de operaciones, que como se indicó, continúa siendo aplicada a la cartera bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente.

Esta es una alternativa que se plantea ante el deterioro en la capacidad de pago del deudor y requiere modificar las principales condiciones iniciales de la operación; puede ser  cambio de plazo y tasa de interés, entre otros.

 Se genera un nuevo plan de pagos, pero básicamente se mantiene la operación con un nuevo plazo o cronograma de pagos y posiblemente una tasa de interés menor o igual a la inicial.

 En el nuevo plan de pagos, el cual se adecúa a la nueva situación del prestatario, si el plazo de la operación se extiende contractualmente, es probable que la cuota sea menor, de lo contrario  se mantiene. 

Cuando la operación se reprograma, para realizar el análisis la entidad bancaria solicitará información al prestatario, de manera que se actualicen los datos relevantes. Entre los requisitos podrán incluirse los flujos de ingreso de los últimos periodos y su nueva situación económica. “La reprogramación en el marco de la crisis emergente de la Covid-19  no tiene costos adicionales”, puntualizó Villalobos.

También subrayó que el cálculo del seguro de desgravamen hipotecario  en los créditos de vivienda  se realiza sobre monto de la operación, “la cual al reprogramarse no afecta al seguro de desgravamen”.

Si una persona sufrió una reducción de su sueldo y eso afecta su capacidad, sólo tiene que habla con su banco   y analizar la posibilidad de una reprogramación, la cual podría significar la ampliación de plazo, con lo que reduciría su cuota, agregó. 

Un mayor plazo también depende del tipo de crédito. 

 

 Clientes tienen opciones de diferimiento

El secrtario ejecutivo de Asoban Nelson Villalobos  explicó que existen diferentes modalidades a las que se puede optar para el diferimiento de créditos. 

La más común  es trasladar las cuotas de los meses que establece la normativa hasta el final del plan de pagos.

Otra opción  es  trasladar estas cuotas pendientes  de pago hasta el final del plan de pagos, pero convirtiéndolas en una sola cuota

La tercera modalidad es  que las cuotas diferidas sean prorrateadas o distribuidas entre las restantes cuotas pendientes en el plan de pagos. En este caso  las cuotas mensuales podrían incrementarse levemente, pero se cumpliría con el plan de pagos en el plazo establecido originalmente, añadió.

 

La mora de los bancos se mantiene en niveles bajos

La mora del sistema bancario hasta mayo se mantiene en niveles bajos y se sitúa en 1,88% del total de la cartera de préstamos de los bancos, pese a un leve alza con respecto a mayo del anterior año,   según  la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban). 

“Es importante aclarar que de acuerdo con las cifras al mes de mayo, el índice de morosidad en el mes de mayo se situó en 1,88%; su crecimiento con relación a mayo de 2019 fue 6%. En ese sentido, la mora se mantiene en niveles bajos, nivel comparable con la última década”, precisó el secretario ejecutivo de Asoban  Nelson Villalobos.

Los datos de la asociación muestra que la cartera de préstamos hasta diciembre de 2019 había llegado a 24.249 millones de dólares y a mayo de este año suma 24.617  millones de dólares.

 El número de prestatarios llega 1.265.088, algo superior respecto a 2019 en los bancos múltiples. Los bancos PyMe cuentan con 73.211 prestatarios.

Cartera regulada

Según los datos de Asoban, la cartera de crédito productivo creció a mayo en 5% respecto a 2019 y suma 11.438 millones de dólares. Mientras que la cartera de vivienda de interés social creció en 10% y totaliza en cinco meses  3.838 millones de dólares.

A través del  Fondo de Garantía para el Crédito de Vivienda Social y Solidaria (Fogaviss) las personas que ganan tres sueldos mínimos podrán acceder a  mejoramiento de vivienda, de hasta 70.000 bolivianos. Para  autoconstrucción, hasta 150 mil bolivianos con una tasa de interés de 5,5% y dirigido a personas que ganan entre 6.000 y 6.200 bolivianos, según el Gobierno.

 

 

 

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causado la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindibles para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Preguntas Frecuentes


   

Otras Noticias