Sistema financiero pide que el diferimiento sea caso por caso

Si la banca no cuenta con liquidez para atender las demandas de créditos, el público puede verse perjudicado. También se podría afectar a la cultura de pago.
jueves, 27 de agosto de 2020 · 00:04


 

Lidia Mamani /  La Paz

Los representantes de las entidades financieras pidieron ayer al Gobierno que en el reglamento de la nueva postergación de créditos hasta el 31 de diciembre de este año, no se disponga un diferimiento en general, sino que se haga una revisión de caso por caso.

El secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban)  Nelson Villalobos afirmó que persiste la preocupación en el sistema financiero, y particularmente en la banca, por el nuevo diferimiento y que con eso se corta un flujo importante para el sector.

“Nosotros consideramos que un diferimiento en general no es conveniente para la economía, porque la recuperación que se logre de unos va a redundar en beneficio de los que realmente necesitan este apoyo para retomar sus actividades y para su reactivación. Por eso, creemos que el diferimiento debe ser realizado caso por caso, como lo ha venido haciendo la banca desde un inicio”, afirmó el representante en una entrevista con Radio Fides.

En ese sentido, mencionó que el Poder Ejecutivo anunció un reglamento para la nueva norma, en el cual esperan que  prime la racionalidad y que el diferimiento se oriente a los sectores más vulnerables y a los que realmente necesitan del apoyo del sistema financiero.

En su criterio, el sistema bancario es heterogéneo, está conformado por entidades de distintos tamaños, orientadas a distintos nichos de mercado; por lo que una medida de este tipo  puede ser muy significativa en algunos casos.

Entre los efectos de la medida, desde el sector bancario se observa que en el corto plazo el sector continuará sin recibir los recursos líquidos que requiere tanto para atender sus propias obligaciones, como para continuar otorgando créditos a empresas y familias que los requieren para salir adelante después de este duro periodo.

Además, si el sistema bancario no cuenta con liquidez para atender a la demanda de crédito, seguramente más empresas, empleados y familias pueden verse afectados; otro de los efectos es la afectación a la cultura de pagos de los prestatarios, la que sin duda se ve mellada después de 10 meses de impago de sus obligaciones, señala la Asoban.  

Guillermo Sánchez,  gerente de la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (Asofin),    indicó que con el diferimiento anterior se provocó que el 30% de los prestatarios del sistema no estén siendo atendidos, debido a la falta de flujo de capital e intereses, que no han recibido durante todo este periodo de la pandemia.

“El tema sigue en análisis en el sector. Sin embargo, hay que saber diferenciar el estado de salud de cada una de las empresas; es como comparar el estado de salud que tiene cada persona en esta pandemia, no se le puede dar el mismo tratamiento a todos. Seguramente hay otras que no podrán salir adelante y  por tanto necesitan de ese diferimiento”, analizó Sánchez.

Por ejemplo, mencionó que hay empresas que han emergido en esta pandemia, es el caso de los importadores de generadores de oxígeno; otras se han reinventado  y ahora se dedican a otros rubros como los implementos de bioseguridad, que son emprendimientos que requieren  financiamiento

Comparó que es similar a la salud, que los que están enfermos requieren de diferente tratamiento, no todos serán internados en terapia intensiva y esa es la mirada que se debe tener con todo el sector empresarial, para que el país empiece con una reactivación paulatina.

Un funcionario allegado al sector financiero, quien no quiso ser identificado, coincidió con Sánchez e indicó que deben analizarse mejor los alcances y ver quiénes realmente necesitan un diferimiento y quiénes no, porque hay actividades que más bien se han potenciado como el servicio de delivery.

Identificó que entre los riesgos que generará el diferimiento es que hay sectores que primero pedían diferimiento, ahora piden condonación y si hay condonación, la rentabilidad de las entidades será afectada. También se debilitará la cultura crediticia y la voluntad de pago de los prestatarios.

De acuerdo con la ASFI, las captaciones por tipo de depósito en el sistema de intermediación financiera  registraron un incremento de 179.609 millones de bolivianos a 187.914 millones, de julio 2019 a julio 2020, es decir un 4,6% más (ver info).

 

 

 


   

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