La piscicultura en el Chapare creció en 181% en cinco años

En los municipios de Puerto Villarroel, Chimoré, Entre Ríos, Villa Tunari y Shinahota siembran tambaquí, pacú, surubí y otras variedades de peces.
lunes, 8 de noviembre de 2021 · 05:00

María Mena M. / Cochabamba

El Chapare, la zona cocalera de Bolivia, también crece en la producción de peces. En los últimos cinco años, este sector mostró un crecimiento de 181% que se refleja en un mayor número de productores, de piscinas o estanques y  de carne que llega a mercados locales y nacionales.

De acuerdo a datos del Fondo Nacional de Desarrollo Integral (Fonadin), en 2016 la producción de pescado en el Chapare  llegaba  a 2.000 toneladas al año. En 2020 el volumen creció a 3.621 toneladas anuales, lo que refleja un crecimiento de 181%.

Piscicultura en el Chapare

Piscinas  en las que se siembran alevines en el trópico cochabambino.
 Fotos: David Flores

Los habitantes del Chapare, la mayoría afiliados a las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, han diversificado sus ingresos mediante la piscicultura sin dejar de lado la producción de coca, que es la que genera mayores ingresos por el menor esfuerzo, inversión y dedicación que requiere.

“Con mi familia decidimos ingresar a la piscicultura sin dejar de lado el cultivo de coca porque tenemos que hacer trabajar nuestro cato de coca. Intentamos plantar frutas, pero tarda más y produce menos. Vimos que hay rendimiento y apoyo en el cultivo de peces”, explica a Página Siete Germán, productor y  habitante de Villa Tunari.

La carne de pescado es muy apreciada   por sus propiedades como la vitamina B, A, D y E. Es baja en calorías y rica en proteínas y minerales como el calcio, hierro, yodo, zinc y otros. Las variedades de pescado más buscadas en Cochabamba son el tambaquí, el pacú, la trucha, el pejerrey y el surubí.

Su preparación es variada. Puede ser a la parrilla, en sartén, ahumado, a la plancha, en caldo, ceviche, chicharrón, rebosado o frito. Y el precio puede variar desde los 15 hasta 50 bolivianos el plato dependiendo la variedad y el tamaño. En el Chapare los restaurantes se especializan, sobre todo, en la venta de pescado a la parrilla ya sea de tambaquí, pacú y surubí y el precio puede variar entre 25 y 50 bolivianos.

Boom del pescado chapareño

El Fondo Nacional de Desarrollo Integral (Fonadin), dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, impulsa  la producción piscícola  en el Chapare como en otras regiones.

Gualberto Rodríguez, coordinador regional del Fonadin en el trópico, informa que los municipios productores de pescado son Puerto Villarroel, Chimoré, Entre Ríos, Villa Tunari y Shinahota. 

En esas cinco regiones  entre 2016 y 2020, ésta y otras instituciones apoyaron a 2.759 familias con 4.527 estanques piscícolas que alcanzaron un volumen de producción por tonelada (se puede obtener 800 kilos en un estanque de 1.000 metros cuadrados) de 3.600, alcanzando un valor de venta de 13 millones de dólares (25 bolivianos por kilo aproximadamente).

“Los estanques piscícolas tienen una medida de 20 por 50, que son 1.000 metros cuadrados de espejo de agua donde se puede sembrar mil alevines. Los alevines son de dos a ocho centímetros de largo, ya sea de la variedad de tambaquí o pacú, las  que más impulsan las instituciones del Estado. Pero hay familias productoras que trabajan con otras variedades como el surubí, carpa y sábalo”, afirma Rodríguez.

También explica el ciclo de producción de los peces. Señala que en un estanque o piscina de 1.000 metros cuadrados (20 por 50 metros) se siembran 1.000 alevines de tambaquí (u otra variedad similar) de cinco a siete  centímetros de largo (cada alevín cuesta de 1,50 a 2 bolivianos).

Si la siembra fue en noviembre, la cosecha sería entre junio y julio del siguiente año con una producción de alrededor de 800 a 900 kilos. Para que la cosecha sea en Semana Santa, la siembre debe ser a mediados de año.

El promedio del precio por kilo es de 25 bolivianos, pero los intermediarios incrementan el precio hasta en 10 bolivianos por kilo. Por ejemplo, en el kilómetro 2 de la avenida Petrolera en Cochabamba –zona donde comercializan carne de pescado– el kilo de pacú se vende a 30 y 35 bolivianos, mientras que el kilo de trucha hasta en 40 bolivianos.

En los supermercados y friales, el precio puede encarecerse aun más por la extensión de  factura.

Demanda pospandemia

Según Rodríguez, el incremento de la producción de pescado está relacionado con el consumo. Asegura que, antes de la pandemia, el consumo era reducido, pero  se fue incrementando porque las personas tomaron conciencia de la importancia de consumir carnes blancas por sus diversas propiedades.

“Aumentó bastante el consumo. Antes de la pandemia, el precio del kilo  no subía de los 25 bolivianos  en las mejores épocas como  Semana Santa. Actualmente, el kilo se vende (del productor) a 28 bolivianos. Hay bastante demanda”, afirma el responsable del Fonadin. 

En 2019, según datos oficiales, el consumo per cápita de carne de pescado era de 2,5 kilos por persona. Desde el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras y el Programa Nacional de Pesca, se propusieron hasta 2020 duplicar el consumo a 5,2 kilos por persona, mediante incentivos en programas de producción y ferias del productor al consumidor.

Milton Peredo,  padre de familia y vecino de la zona de Tupuraya, recuerda que hasta hace unos años consumía un promedio de dos kilos de pescado al año, pero desde que se casó y tuvo hijos incrementó el consumo de esta carne a cinco kilos por año debido a sus múltiples beneficios.

“Siempre me gustó la carne de pescado y podría consumir más, pero el precio es elevado a comparación de otras carnes. Un kilo de res rinde más que el de pescado. Para toda mi familia debo comprar al menos cinco kilos de pescado y gasto más de 150 bolivianos. En pollo o res sale más económico”, compara Peredo.

Los incentivos

Para acceder a los incentivos del Fonadin, explica Rodríguez, los productores deben cumplir una serie de requisitos. Para los beneficiarios, el Estado financia   el  70% de los costos y el 30% lo deben cubrir los productores. Para sumarse al  proyecto, se necesita un mínimo de 20 personas interesadas en la piscicultura sin importar la comunidad o municipio del trópico al que pertenezcan.

Los beneficiarios deben tener a disposición los estanques y alevines, alimento y asistencia técnica por un año. Los estanques deben estar ubicados en lugares cercanos a ríos o agua para que no requieran bombear el líquido. El financiamiento es en efectivo y los recursos van destinados para la excavación y construcción de los estanques (hasta 20 piscinas) y quizás la comercialización.

En cinco años el Fonadin llegó a establecer 1.020 estanques piscícolas en los cinco municipios del Chapare, incrementando la producción y el consumo de la carne de pescado. “Las oportunidades son buenas y el pescado, delicioso”, asegura Germán.

 

Con mi familia decidimos ingresar a la piscicultura sin dejar de lado el cultivo de coca porque tenemos que hacer trabajar el cato

Germán, Villa Tunari

 

Antes de la pandemia, el precio del kilo  no subía de 25 bolivianos  en las mejores épocas. Hoy  se vende a 28 bolivianos

Gualberto Rodríguez,Fonadin

 

Bs 25
es el precio del kilo de pescado en el trópico,
el precio se incrementa en otras regiones.

 


En tres años crece en 105% la   importación de carne de pescado
 
De 2018 a 2020, el volumen de importación de la carne de pescado creció 105,7%, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior basándose en datos del INE. El país no registra cifras de exportación de pescado debido a su baja producción y la falta de mataderos autorizados que cumplan las normas.

“No exportamos pescado por temas de sanidad. Todavía no tenemos un matadero autorizado por el Senasag. El primero estará  en el Complejo Piscícola y cumplirá todos los requisitos. Los mataderos son rústicos. Argentina es la principal competencia porque desde allí se importa. Además, no tenemos salida al mar”, afirma el coordinador regional del Fonadin en el trópico cochabambino, Gualberto Rodríguez.

En 2018, el volumen de importación fue de 15 millones de kilos por un valor de 22 millones de dólares; en 2020 el volumen  creció a 15,9 millones de kilos por un valor de 22,5 millones de dólares.

Bolivia compra pescados y sus derivados de Argentina, Uruguay, Chile, Ecuador, Perú, Estados Unidos, China y Tailandia.

Los productores y el Estado ven en el Complejo Piscícola  una alternativa para reducir la importación del alimento, incrementando además la producción hasta en 60%, mejorando la calidad de la carne de pescado, optimizando el rendimiento, ampliando el tiempo de vida útil de los estanques e incentivando el consumo de este alimento.

 

Evo Morales, de presidente de Bolivia a piscicultor chapareño

Morales  con los alevines que crecieron en su chaco chapareño.
Foto: Facebook de Evo Morales

El exmandatario  y actual líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, se consolidó como pequeño empresario piscicultor tras la primera cosecha de tambaquí de su chaco ubicado en la central Villa Victoria, afiliada a la Federación Centrales Unidas de Shinahota.

“Voy aprendiendo cómo es la crianza del pescado tambaquí y ya llegó la hora de cosechar. Invitamos a algunos compañeros expertos en la cosecha”, afirmaba Morales el pasado 19 de octubre en su chaco, minutos antes de iniciar la recolección de los peces.

Mientras cumplía funciones de primer mandatario de Bolivia, en reiteradas oportunidades Morales dijo  que cuando terminara su gestión  se dedicaría a su chaco y a la crianza de peces. Esa promesa tardó año en cumplirse, aunque no al 100% porque aún permanece activo en la vida política como presidente del MAS y de las Seis Federaciones del Trópico.

El día de la cosecha piscícola de Evo, el 19 de octubre, participaron  autoridades municipales, comunarios y expertos en la recolección de peces.

Morales precisó que la siembra de alevines de tambaquí en esa piscina se realizó el primero de enero de este año, que tuvo gente que le colaboró sin que fuera necesario pagarles por sus servicios. Añadió que su sindicato le regaló otros dos estanques y que la meta es llegar a 12 (actualmente tiene nueve estanques) de 100 por 25 metros. Para cada estanque se requiere un promedio de 1.000 alevines y su cosecha demanda de ocho a nueve meses. 

Jhonny, un productor que colaboró en las piscinas de Morales, dijo que de la primera cosecha del exmandatario se obtuvo alrededor de una tonelada de tambaquí para la venta.

“La venta está garantizada a un local que ofrece tambaquí. Hizo la compra total. El trópico no abastece la demanda local, regional ni nacional. Por el momento, el kilo está de 23 a 25 bolivianos, es un buen precio para que los productores obtengan rentabilidad”, afirmó Jhonny.

En septiembre, Morales anunció que negociaba con el empresario venezolano Eduardo Núñez para exportar su primera cosecha de peces tambaquí.

Complejo piscícola

Para abastecer la demanda de carne de pescado, el Gobierno proyecta un Complejo Piscícola en el municipio de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba. Prevén  su inauguración a finales de año.

Entre las características de este complejo están el beneficio directo a las familias  productoras de las especies de tambaquí, surubí y pacú mediante el acopio, procesamiento de carne y comercialización en mercados de Cochabamba y a nivel nacional  a través de Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos.

El complejo cuenta con tres instalaciones para su industrialización: el alevinaje y engorde, la fabricación de ración y el frigorífico para conservar la cadena de frío. Se prevé que la capacidad de producción sea de cinco millones de alevines por año y que la producción interna anual alcance a 132 toneladas de peces de engorde.

Evo  lanzó su  primera cosecha de  peces el 19 de octubre.
Foto: Facebook de Evo Morales

 

Estoy aprendiendo cómo es la crianza del  tambaquí y ya llegó la hora de cosechar. Invitamos a expertos en la cosecha

Evo Morales

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