Expertos: La pandemia agravó el deterioro de la economía boliviana

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el Producto Interno Bruto (PIB) al segundo semestre del año pasado cayó en -11, 11%, mientras que el IGAE a noviembre fue de -8,17%.
domingo, 14 de marzo de 2021 · 05:22

Página Siete /  La Paz

Cuando ha transcurrido un año de la llegada del coronavirus a Bolivia, expertos señalan que la pandemia agravó el deterioro de la economía boliviana, que ya desde 2014 mostraba síntomas de recesión.

De acuerdo con  datos del Instituto Nacional de Estadística (INE),  el Producto Interno Bruto (PIB) al segundo semestre del año pasado cayó en -11,11%, mientras que el Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) a noviembre del año pasado llegó a -8,17% y la tasa de desempleo en el país cerró el año pasado en 8,4%.

“Las condiciones que enfrentaba Bolivia, en el momento en el que la Covid-19 llegó al país eran, sin duda alguna, complejas. Las debilidades económicas estaban originadas en el agotamiento evidente del modelo de consumo, que había generado asimetrías muy marcadas en el crecimiento de las regiones, una tendencia decreciente en las Reservas Internacionales Netas, varios años de déficit fiscal y desaceleración generalizada de la economía”, señala Gabriel Espinoza, economista y exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB).

Espinoza señala que  la falta de información sobre la enfermedad, así como las debilidades del sistema de salud empujaron al país a tomar medidas sanitarias estrictas como la cuarentena rígida y el cierre de fronteras,   que  tuvieron un impacto significativo en la actividad económica, sobre todo en los sectores de servicios. 

El exdirector del BCB agrega que,  en términos salariales, la pérdida de ingresos para los trabajadores alcanzó a más del 70% durante los meses de confinamiento estricto. Algo similar sucedió con las empresas y el propio Estado.

 “En términos cualitativos, la pandemia obligó a cambiar de manera sustancial  los patrones de consumo y de producción, lo que exigía inversión en procesos más que en infraestructura y equipo. Aunque las medidas sanitarias lograron contener con relativo éxito el impacto de la enfermedad, fue claro que el costo económico fue alto”, puntualizó.

El analista financiero Jaime Dunn agrega  que  la pandemia   tocó a Bolivia ya en un período de deterioro económico. 

“Por ejemplo, las exportaciones cayeron 50% entre 2014 y 2020. Renta petrolera de  6.660 MM a 1.500 MM de dólares, es decir son -80% menores. Mientras que entre 2006 y 2014 el superávit fiscal acumulado fue de +14,5% del PIB, de 2015 a 2019 el déficit fiscal acumulado fue del -36%. No sólo nos farreamos el superávit sino gastamos más del doble de lo ahorrado”, señala.

En cuanto a las medidas adoptadas por el actual Gobierno, Dunn indica que éstas establecen una  continuación de una política económica basada en el modelo económico social comunitario. 

Es decir, se está apostando por el crecimiento y desarrollo con base en el aprovechamiento de los recursos naturales, la apropiación del excedente económico  de las empresas estratégicas, la aplicación de bonos (Juana Azurduy, Juancito Pinto, Renta Dignidad) y  reducción de la desigualdad social.

“Dicho eso aún dependeremos del contexto internacional por que dependemos del sector extractivo para financiar este modelo. Este modelo ha demostrado que, si se acaban las materias primas o los precios altos de las mismas, recurrimos a la deuda externa y pérdida de reservas internacionales”.

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) Rolando Kempff, indica que, en el caso de las empresas formales, el impacto de la pandemia fue importante, ya que se estima que solamente alrededor del 30% de las empresas activas a finales de 2020 se mantienen vigentes formalmente.

Por otra parte, en 2020 se han inscrito alrededor de 21% menos de empresas formales en el país respecto la gestión 2019;  esto representa aproximadamente 3.500 empresas. Finalmente, Kempff señala que aproximadamente 5.000 empresas cancelaron su matrícula mercantil en la gestión 2020. Esto representa un  10% menos respecto la gestión pasada.       
 

Perspectivas dependen de la pandemia

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Rolando Kempff, señala que la recuperación de la economía nacional dependerá en gran medida de la evolución de la pandemia y el éxito de las campañas de vacunación en el mundo.

“Hemos estimado que por un efecto rebote, la economía boliviana crecerá en un 4% en   2021. De igual forma, se estima que América del Sur crezca en promedio al 3%. Lamentablemente, estas proyecciones podrían ponerse en riesgo debido al segundo rebrote de la pandemia, que ya está generando efectos negativos en otras economías, como en los países de Europa”. 

Kempff agrega que dependiendo de la evolución de la pandemia y las medidas que asuman los gobiernos en general y el nuestro en particular, el comercio exterior tendería a estabilizarse. 

“Por esta razón,  el Gobierno nacional debe reconsiderar su modelo económico,  puesto que en esta etapa de crisis será muy difícil reactivar la economía y el empleo basado en las premisas de su antiguo modelo”, indicó.

Asimismo, expresó que, bajo la coyuntura actual,  la población en su conjunto necesita tener mayor certidumbre sobre la estabilidad y el futuro en ámbitos como la salud, la economía y el empleo. 

“El rol articulador del Gobierno con las diferentes organizaciones de la sociedad será muy importante para diseñar e implementar medidas oportunas y efectivas que coadyuven con la reactivación de la economía y el empleo en Bolivia”.

 

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