Denuncian ingreso de maíz y soya transgénicos de contrabando

Los productores de maíz evidenciaron que en solo tres meses de 2020 ingresaron ilegalmente más de 200 mil toneladas de ese producto desde Argentina.
miércoles, 19 de mayo de 2021 · 05:04

Página Siete  / La Paz

 Los productores agropecuarios  denuncian el ingreso de maíz y soya transgénicos de contrabando, principalmente desde  Argentina. En sólo tres meses de 2020  se cuantificó la internación  ilegal de maíz modificado genéticamente por  valor 30 millones de dólares.

El vicepresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y expresidente de Promasor, Freddy García, indicó que en 2020 se hizo una denuncia por el ingreso de maíz de contrabando desde Argentina.

En ese país la producción está por encima de los 55 millones de toneladas, mientras que en Bolivia no supera los 1,1 millones de toneladas, lo que hace que el territorio nacional se convierta en un imán para esos productos. 

“En Bolivia si bien hay producción de  soya transgénica,  la que está ingresando son otros eventos que no están autorizados y que son dañinos porque no están certificados por el Iniaf. En el caso del maíz que se interna por la vía irregular, el 100% es transgénico, los mismos que van al consumo de los avicultores y porcinocultores para el engorde del  ganado, entre otros. En Bolivia no nos dejan producir maíz transgénico”, observó el representante.

Contó que cuando era presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor)  se hizo un seguimiento y levantamiento de información durante 90 días, entre junio y  agosto de 2020 de todos los intermediarios que llevaban maíz de contrabando hasta la doble vía La Guardia a vender el producto y donde se cuantificó  el ingreso de entre 52 y 65 camiones por día.  

“Se evidenció que era   maíz de contrabando  por las características, porque el maíz de Argentina viene limpio y el grano es grande por ser transgénico; mientras que el de Bolivia es sucio, porque no es procesado, está sin limpieza. Cada camión cargaba 35 toneladas en promedio, que multiplicado por los 65 camiones y los 90 días, se calculó el ingreso ilegal de más de 200 mil  toneladas de maíz  transgénico y multiplicado por el valor del precio internacional  daban los 30 millones de dólares”, detalló García.

Observó que con el ingreso de este maíz hay  una fuga de divisas  en desmedro de la producción nacional y provoca que el precio disminuya por debajo de los costos. “Imagínese es el seguimiento de 90 días, durante todo el año ¿cuánto será lo que ingresa por la vía ilegal?”, manifestó.

 Entiendo que actualmente hay numerosas denuncias del contrabando de maíz.

“El   rendimiento en Argentina  supera las seis toneladas por hectárea, cuando en Bolivia no pasa las 3,2 toneladas. Esto también se da por  la devaluación de la moneda que hacen que su producto gane competitividad”, sostuvo  García.

La Aduana Nacional se incautó el lunes de 270 toneladas de soya  que ingresaron de Argentina. La mercadería estaba valuada  en 1,6 millones de bolivianos.

El presidente de la CAO, Mario  Justiniano, afirmó que al ingresar de contrabando la soya es producida con semillas modificadas, la cual no les posibilita competir en igualdad de condiciones  debido al menor costo de producción que tienen en los países vecinos.   

 El gerente del Instituto Boliviano de Comercio  Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, explicó que los granos que se producen en  países vecinos y que ingresan por vía ilegal son producidos con   semillas genéticamente mejoradas, ya que  en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay las utilizan. “El uso de la agrobiotecnología y las buenas prácticas agrícolas hacen que sus rendimientos en soya sean 50% más que en Bolivia,  al igual que en el  maíz amarillo”, dijo.

 Industrias operan   al 65% de capacidad

 Las industrias oleaginosas  operan al 65% de su capacidad instalada debido a la falta de materia prima. De los 4,8 millones de toneladas que pueden procesar, sólo muelen tres millones de toneladas, afirmó el presidente de Caniob, Jorge Amantegui.

“Nosotros actualmente, certificados por el Ministerio de Desarrollo Productivo, tenemos una capacidad de molienda  de 4,8 millones de toneladas de grano de soya. En este momento la producción en el país en ambas campañas, verano-invierno, en el mejor de los casos alcanza a tres millones de toneladas de grano”, indicó.

Lo que significa que  se tiene un déficit de dos millones de tonelada de grano de soya, que hace que la industria no pueda operar al 100% de su capacidad, sino solo se llega hasta un 65%.

 Ante ese panorama, el sector  apoya  que se modernice la producción de oleaginosas, tomando en cuenta que Bolivia compite  con los países de Argentina, Brasil y Paraguay, donde implementan biotecnología y ampliación de la   frontera agrícola.

 

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