Escombros y ladrillos invaden el bosquecillo de Pura Pura

“El pulmón de La Paz” corre peligro por escombros y nuevas construcciones ilegales que se alzan en el lugar. Proponen ruta ecológicas, ciclovías y ecovías.
lunes, 7 de junio de 2021 · 05:04

Página Siete / La Paz

 El escombro que deliberadamente se deposita en el bosquecillo de Pura Pura y los ladrillos de las construcciones ilegales dejan casi sin vida al principal pulmón de la ciudad de La Paz. Los días de junio comienzan con temperaturas bajas, con los rayos de sol que no calientan   y con el frío que penetra los huesos.

El alcalde Iván Arias eligió una de estas gélidas mañanas para visitar el lugar. Vestido de overol y con un casco en la cabeza exclamó: “¡Vamos!”, y así comenzó la inspección  a una de las 24 áreas protegidas que tiene la ciudad.

El recorrido comenzó en el sector colindante con la zona de Alto Munaypata, palabra aymara que en castellano significa el “lugar del amor”.

El Alcalde iba por un estrecho camino de tierra, a su lado el secretario municipal de medio ambiente, José Carlos Campero, quien después de la caminata señaló unos promontorios de bloques de cemento, estuco, tuberías y cables eléctricos, entre otros, en pleno bosquecillo.

 Los técnicos municipales informaron al Alcalde que los residuos son de empresas constructoras que los trasladan en volquetas. Se presume que lo hacen desde hace nueve años. “Llevan desechos de construcción y como no hay control, los botan ahí”, dijo Campero.

Los miembros de la comitiva contaron que los escombros causan daños irreparables al medio ambiente, genera contaminación del suelo, del aire y del agua y afecta el hábitat de las especies que existen en este bosque.

El sol empezaba a calentar la mañana. Arias y los funcionarios ediles caminaban por  el bosquecillo, donde hay  miles de eucaliptos, pinos y kiswaras, y en el que habitan 13 especies de aves, roedores, anfibios y reptiles.

Al subir los cerros caían piedras, y uno que otro perro se acercaba al grupo. El burgomaestre llegó a un lugar donde al menos 100 árboles fueron talados hace poco.

Los guardabosques de la comuna  informaron sobre las dificultades que tienen para evitar la tala indiscriminada de árboles. Sugirieron que en Pura Pura sería ideal implementar rutas ecológicas, promover el turismo interno, habilitar parques exclusivos para niños, ciclovías y ecovías, entre otras iniciativas.

El bosquecillo de Pura Pura está ubicado al noroeste de la mancha urbana y tiene una extensión de 195 hectáreas. Allí se observa dos grandes mesetas  con construcciones precarias. Son varias hileras de casas construidas una a lado de otra, con techos de calaminas y ventanas pequeñas; unas de un solo nivel y otras con estructura lista para elevar otro.

Los escombros en una parte del área protegida.

Al ver estas viviendas, el Alcalde se dirigió hasta el lugar. Entre cada vivienda hay un espacio que es usado como calle “Iván Arias, votamos por usted para que nos escuches y nos ayudes, son nuestras casas donde viven nuestros hijos”, “tenemos papeles”, “¿dónde nos vamos a ir?”, le decían algunas mujeres  a Arias.

Del otro lado estaba otro grupo de personas que exigían seguridad, agua potable, gradas y rutas de acceso a la zona. “Señor Alcalde, ya varios abuelitos murieron aquí al bajar los cerros, se rodaron y murieron”.

“Nosotros queremos restituir la autoridad y queremos restituir la soberanía del municipio sobre esta área que es un pulmón de nuestro municipio”, afirmó Arias, tras constatar al menos 15 construcciones ilegales.

En otro sector había cordones de colores y piedras amontonadas; palos enclavados en el suelo que daban la señal que se trataba de un asentamiento ilegal. Durante la inspección del área protegida hubo hasta amenazas de muerte contra las autoridades. 

La Alcaldía de La Paz llevaba adelante tres procesos, dos civiles y uno penal, contra el presunto avasallador y anunció que todos serán reactivados. 

 En uno de los varios ingresos a la zona, el coronel Marco Portugal dio la bienvenida al Alcalde,  comentó que hay una Estación Policial Integral (EPI) abandonada. El alcalde llegó hasta el lugar y constató que la construcción no tenía ni puertas ni ventanas. La autoridad compartió su idea de convertir al espacio en un albergue para canes.

Desde otra óptica, los asentamientos ilegales.

La comitiva llegó a las instalaciones del parque de Pura Pura. “La recaudación de este parque es de un millón de bolivianos y la visitan aproximadamente 3.600 personas por año”, informó la gerenta de Emaverde, Ángela Oropesa.

Áreas de esparcimiento, deportivas y de recreación familiar, además de un puente colgante, en el que las parejas emplazan candados como símbolo de amor, es parte del atractivo. Metros más allá hay parrilleros para las  familias o grupo de amigos. 

Al final de la travesía, el alcalde paceño aseguró que se cuidará el área forestal y reiteró la idea de sentar presencia municipal. En la despedida, Oropesa replicó la leyenda  que caracteriza a la zona: “Pura Pura, pura vida. Pura Pura, pura vida. Pura Pura, pura energía”. 
 

 

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