La Max Paredes alberga los dos últimos tambos de La Paz

Luribay y San Andrés son los únicos que quedan desde la época de la Colonia, según un experto. En los espacios venden y guardan frutas.
domingo, 1 de agosto de 2021 · 05:04

Página Siete  / La Paz

Los tambos Luribay y San Andrés, de la calle Max Paredes, son los únicos que quedan desde la época de la Colonia en La Paz, ya que otros históricos terminaron convertidos en edificios, tiendas y galerías. 

“Se mantienen  los usos y costumbres. Los productores llegan para vender directo al consumidor a partir de noviembre hasta mayo. Llegan unos 100 productores”, comentó María, una de las vendedoras del tambo Luribay, que hoy se mantiene y congrega a comerciantes de frutas y telas en un patio de cemento. 

El segundo tambo que persiste es San Andrés, que es el lugar de trabajo de seis vendedoras que usan el espacio como  un  depósito.   “Ahí hacemos madurar (el plátano) lo que llega de los Yungas, envolviendo en nailon y periódico”, indicó Fibe Vásquez, una de las vendedoras. 

El tambo o tanpu (en quechua) es un alojamiento temporal. Los indígenas aymaras y quechuas crearon estos lugares para alojar a los viajeros que transportaban alimentos, frutas, sal y plantas medicinales, los cuales intercambiaban por chuño y otros alimentos propios del altiplano. 

“Los tambos eran lugares de conexión comercial e intercambio de productos y estaban ubicados cerca de los caminos”, dijo el técnico de patrimonio cultural de la Secretaría Municipal de Culturas, David Mendoza. 

Agregó que en la Colonia y luego, cuando surgió la república, tanto en la parte indígena como en la española de la ciudad, que estaban separadas por el río Choqueyapu, había al menos 20 tambos. Algunos de ellos perduraron y siguieron con la actividad comercial hasta el siglo XX. 

Mendoza señaló que los tambos estaban en las zonas San Sebastián, El Rosario y otras aledañas, como las calles Tumusla, Illampu, Sagárnaga, Evaristo Valle e incluso Comercio y Potosí. 

Ya en el siglo XX, varios tambos continuaron abiertos. Es así que los vendedores de las calles comerciales de Max Paredes y de otras vías aledañas, como León de la Barra y Sagárnaga, afirmaron que en ese sector había al menos 12, pero de a poco desaparecieron y sólo quedaron dos.

Los tambos Santa Rosa y San Felipe estaban en la calle Max Paredes, pero fueron cerrados hace casi 20 años y en el primer lugar ahora hay un garaje y el salón de fiestas Lunar, indicó Lucía, una comerciante que vende cerca del ingreso al garaje. 

Mientras que en la calle León de la Barra estaban los tambos Chico, Trinidad y San Agustín, recordó Antonia Céspedes, de 73 años, quien vende frutas en una tienda que está frente al alojamiento San Andrés, que antes fue un tambo con ese nombre.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

49
45