ANUARIO 2016 DE PÁGINA SIETE

Choferes en la ruta de marchas, violencia y bloqueos a La Paz

En tres ocasiones el transporte sindicalizado paralizó La Paz y El Alto causando perjuicio y repudio de los ciudadanos. Entre las protestas crece el servicio del PumaKatari y el teleférico.
miércoles, 21 de diciembre de 2016 · 00:00
Liliana Carrrillo V. Periodista

 

 

En tres ocasiones, este año, los choferes del transporte sindicalizado  paralizaron la sede de Gobierno: el 7 de enero, el 13 de junio y -curioso regalo a La Paz- el 20 de octubre. Y todas esas veces hubo  marchas, bloqueos, violencia, perjuicio y repudio de la población ante el mal servicio que, con todo y alza de pasajes, no mejora.  
  
Con el primer bloqueo, recién iniciada la gestión, los choferes -con estudios sobre alza del costo de vida- exigían la "nivelación del pasaje” que hasta entonces era de 1,50 bolivianos. Esa tarifa había estado "congelada” durante años y para su compensación se instituyó el "trameaje” como un hábito impune.

 Desde las 7:00 del 7 de enero, los transportistas  interrumpieron el paso a todo vehículo, agredieron a los conductores y causaron destrozos en  La Paz y El Alto. Tras una marcha, ese día se realizó un cabildo en el que  los 42 sindicatos afiliados a la Federación Primero de Mayo  ratificaron el alza "de facto” de 0,50 bolivianos en el pasaje. La medida -adviertieron- sería aplicada "por la fuerza”.

No fue necesario. La Alcaldía de La Paz, las juntas vecinales y los choferes llegaron a un acuerdo el 22 de febrero y, en los hechos, subió el pasaje de 1,50 a dos bolivianos. El convenio establecía "una tarifa plana” dentro de uno de los sectores -norte o sur- en los que se dividió la ciudad, tomando como punto de referencia la estación del teleférico Amarillo, en la Curva de Holguín.

Alza de pasajes y compromiso

"La gente se dará cuenta en el transcurso de los siguientes días que esta es una decisión que va a beneficiar a la mayoría de la población, sobre todo a la gente que se siente afectada por tener que pagar dos, tres y hasta cuatro pasajes, pero ahora  pagará uno solo”, aseguró en la presentación de las nuevas tarifas  el alcalde paceño,  Luis Revilla.  

 A cambio del alza de los pasajes, los choferes se comprometieron a aplicar una serie de medidas para mejorar su servicio  en un plazo de tres meses. Debían  cumplir 31 requisitos técnicos (como instalar luminarias, puertas y ventanas que se puedan abrir y cerrar, asientos reforzados, tapiz  en buen estado, entre otros) y  eliminar el trameaje. La comuna advirtió con duras sanciones.

Sin embargo, desde la implementación  de la tarifa plana de dos  bolivianos, los  minibuses  desaparecieron en horas de la noche. Los coquetos chalecos que identificaba a la guardia sindical de los choferes  no se vieron más después del incremento. 

  "Hemos acabado pagando los platos rotos, tenemos un pasaje de dos  bolivianos por un servicio que ha empeorado. Ahora dicen que ya hay  transporte nocturno, pero que las paradas van a moverse”,   lamentaba el vecino de Llojeta, Damián Tito, en una parada.
Choferes: 

No somos máquinas

Para paliar la falta de transporte nocturno, en marzo la  comuna   autorizó  la circulación de  vehículos que tenían restricción  a partir de las 18:00. Además, solicitó a los conductores que  amplíen los turnos diurnos hasta las 21:00. La propuesta no les gustó a los choferes.

"La ley lo dice todo, son ocho horas  que nos condicionan a trabajar.  Después de este tiempo ¿qué podemos hacer? Tampoco somos máquinas para  trabajar más. La solución que  damos es la de reforzar de noche con los vehículos restringidos de 18:00 a 21:00 o más, en un rol que  permita que  salgan  de las paradas más seguido”, argumentó entonces dirigente de la Federación Primero de Mayo, Mario Silva. 

Manifestó que muchos de los conductores empiezan su jornada  a las 5:00 de la mañana  y que  a las 18:00  ya han cumplido  13 horas de trabajo continuo. "A esa hora ya están cansados  y optan por irse a su  domicilio”, dijo.

Además del cansancio, la congestión vehicular y el "bajo incremento” de la tarifa nocturna eran -según Silva- otros de los factores para que el transporte público se reduzca de noche.  Desde las 20:30, los usuarios pagan 20 centavos adicionales a  los 50 implementados en la nivelación.

  Ante la falta de respuesta del transporte sindicalizado, la Alcaldía implementó 34 nuevas rutas hacia las laderas para que operen  de 19:00 a 23:00. El proceso para poner en marcha las nuevas "paradas extraordinarias” empezó con confusión, caos y transporte pirata.

Cuando acabó el plazo para la mejora de los vehículos, la comuna empezó a decomisar placas y a aplicar sanciones a los infractores. Entonces vino el segundo paro.

Los abusos ¿de quién?

El 13 de junio, con más de 30 puntos de bloqueos, los choferes de la Federación Primero de Mayo  paralizaron la ciudad de  La Paz en protesta a los que consideraban "abusos” de la Alcaldía. La medida ocasionó que miles de ciudadanos caminen largas distancias, el colapso del teleférico, la suspensión de clases y reclamos de la población por los perjuicios. 

La  comuna aseguró que no retrocederá en el control, pero aún así inició negociaciones con los transportistas. Mientras, las quejas ciudadanas por el mal servicio, el trameaje y la falta de minibuses a las laderas en horarios nocturnos continuaban.

 En octubre, la Alcaldía anunció que los choferes que no habían cumplido con su compromiso de febrero no serían beneficiados con el descuento del 50% del pago en impuestos, que corresponde -por norma nacional- a los vehículos de transporte público.

 La evaluación edil determinaba que siete de los 42 sindicatos no accederían al beneficio. Los transportistas protestaron y exigieron la renuncia del secretario edil de Movilidad Urbana, Ramiro Burgos.

"Hemos pedido una respuesta al Alcalde mediante notas, pero él ha hecho caso omiso al problema y eso es lo que  molesta a los compañeros de base. Como no hay voluntad, un paro se llevará a delante”, advirtió  el dirigente de los movilizados, Mario Silva.  La protesta -anunció- sería  acatada en  La Paz, El Alto y en las 20 provincias del departamento y se complementaría  con el bloqueo de las mil esquinas.

El 20 de octubre se cumplió la amenaza. Ese día -aniversario de la fundación de La Paz- choferes de minibuses y micros bloquearon las calles de La Paz y El Alto. Otra vez el perjuicio, otra vez  indignación en la ciudadanía. La Alcaldía los tildó de "tozudos y abusivos” y advirtió con la reversión del alza de pasajes.

  La protesta del transporte colmó la paciencia de autoridades y ciudadanos. El gobernador de La Paz, Félix Patzi, lamentó que los choferes realizaran un paro en pleno aniversario de la fundación de La Paz. Calificó la medida de presión como "un castigo para los paceños”.  

"Por lo menos por respeto al acto cívico, al civismo y a nuestra identidad, deberían posponer y hacer (el paro) en otra fecha. No estamos en contra de sus reivindicaciones, comprendemos sus luchas y sus necesidades, pero no podemos  castigar a la ciudadanía  en una fiesta del pueblo” dijo  Patzi en su solitaria la iza de bandera y  ofrenda floral.

A diferencia de la Alcaldía, la Gobernación cumplió con los actos protocolares por el 463 aniversario de La Paz pese al paro de transporte. "Hacer  homenajes en otra fecha no tendría el mismo significado”, argumentó la autoridad.

Empresarios  también expresaron su  preocupación porque el paro perjudicó la llegada de los obreros a sus fuentes de trabajo, lo que merma la producción. "Entendemos que hay demandas, pero  siempre vamos a estar en desacuerdo en que tengamos que solucionar los problemas, perjudicando a los paceños. Invocamos a que haya diálogo”, dijo a la agencia  el director ejecutivo de la Federación de Empresarios Privados de La Paz, Jorge Quiroga.

  En las redes sociales, los ciudadanos expresaron su indignación. Una resolución de "ciudadanos de a pie de La Paz”, muy compartida, declaró "enemigos de la ciudad maravilla a los señores de transporte público”, pidió la restitución del transporte libre,  más líneas de PumaKatari y teleférico y que la Alcaldía no ceda”. "Continúen con su paro, dejen expeditas las calles. Al fin y al cabo la ciudad se ve más linda sin transportistas”, decía el manifiesto.

Tres nuevas líneas de Pumas

Este año, mientras los choferes sindicalizados protestaban, el servio de transporte municipal se expandía para beneplácito de los vecinos. El PumaKatari inauguró  esta gestión tres nuevas rutas: a Siete Lagunas, a Kalajahuira y a Irpavi II.

Estas tres líneas forman parte de la    segunda fase del sistema La Paz Bus y se implementaron con la flota de 70 motorizados que fueron fabricados en China, especialmente para la sede de Gobierno. El plan municipal preveía inaugurar este año una cuarta ruta -a la Periférica- que fue postergada hasta la siguiente gestión.

Este año, la comuna también inauguró la Estación de Transferencia de las rutas del  PumaKatari, ubicada en el Parque Urbano Central (PUC),  que permite  a los pasajeros llegar a su destino conectando varias rutas del bus municipal. En contraparte, en julio, el pasaje subió 0,30 centavos, de 1,70 a 2,00 bolivianos.

En julio, el Alcalde anunció la integración de los buses de transporte municipal de La Paz y El Alto: PumaKatari y Wayna Bus.  Dijo que se preven   también más conexiones con el sistema del teleférico.

    "Yo sueño con una ciudad donde haya sólo Pumas y teleférico porque los minibuses mucho nos abusan. Ojalá los choferes mejoren o pongan más líneas de buses”, comentó Luis Lima, desde la fila de carrys.

 
 
 
 
 

 

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