Pactar, conceder y aceptar fuer

La fallida lucha por el poder que iniciaron hace 52 años las FARC está tocando su fin gracias a un complejo proceso de paz iniciado en noviembre de 2012.
viernes, 24 de junio de 2016 · 00:00
AFP /La Habana

 Durante tres años y medio, lejos de Colombia, en la Cuba de la revolución castrista, se ha tejido un complejo acuerdo que debería empezar a extinguir el último conflicto armado en América, que deja 260 mil muertos. 
La fallida lucha por el poder que iniciaron hace 52 años las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una guerrilla de origen campesino y orientación comunista, está tocando su fin gracias a un proceso de paz iniciado en noviembre de 2012 que acaba de lograr su acuerdo más importante. 

Anunciado el miércoles 22 de junio, dicho compromiso consagra el alto al fuego definitivo y el desarme de la organización, lo que antecede la firma de la paz. 

Así, Gobierno y rebeldes convinieron  cinco de los seis puntos que definieron para terminar con la guerra interna. Queda por acordar el mecanismo de refrendación de lo pactado. 

Más allá del procedimiento (plebiscito o consulta popular), serán los colombianos quienes respaldarán o rechazarán en las urnas los compromisos de La Habana, según las partes. 

Sin embargo, la firma y refrendación de la paz con las FARC no significará el fin automático del conflicto, porque todavía queda por pactar una solución con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla colombiana surgida también en 1964 bajo el influjo político de la   Revolución cubana. 

Simultáneamente, el Estado enfrenta a bandas del crimen organizado vinculadas con el narcotráfico que se formaron tras la desmovilización de miles de paramilitares de ultraderecha. 

 Fin del enfrentamiento

En tregua no oficial desde julio de 2015, las FARC y el Gobierno anunciaron el 22 de junio de 2016 un acuerdo de alto al fuego definitivo que deberá empezar a regir en una fecha por anunciar en breve. Es la primera vez desde el fracasado cese bilateral del fuego que rigió entre 1984 y 1987, que las FARC se comprometen a bajar definitivamente  las armas. 

El punto sobre el fin del enfrentamiento incluye además el desarme de los rebeldes bajo verificación de la ONU, garantías de seguridad para los excombatientes y el compromiso del gobierno de combatir a las bandas armadas de origen paramilitar.  

 El drama de las víctimas 

El conflicto colombiano deja 260 mil muertos, 45.000 desaparecidos y 6,6 millones de desplazados, según cifras oficiales. 

En diciembre de 2015, las partes anunciaron uno de los acuerdos más complejos de la negociación que busca reparar a las víctimas de las FARC, sancionar a los responsables de delitos graves y garantizar que nunca más se repetirá el enfrentamiento. Como parte de ese acuerdo, se conformarán tribunales que juzgarán a los guerrilleros y agentes del Estado involucrados en delitos relacionados con el conflicto. Habrá amnistía para los combatientes  que  se hayan alzado en armas, y los que estén acusados de delitos de lesa humanidad recibirán penas alternativas.
 
El problema siempre latente del narcotráfico

 A partir de los años 80, el narcotráfico alimenta y agrava el conflicto colombiano. 

En mayo de 2014, las FARC llegaron a un acuerdo con el gobierno de Juan Manuel Santos para la sustitución de cultivos ilegales en sus áreas de influencia. 

Las autoridades seguirán combatiendo el narcotráfico, pero darán alternativas de sustento a los campesinos que plantan hoja de coca y tratarán el consumo como un problema de salud pública, destaca la agencia AFP.

 El analista Bernardo Montes explicó en RTL que "es muy posible que los guerrilleros desmovilizados oficialmente se unan a los cárteles del narcotráfico como un modo de vida”.

Las botas se transformarán en "votos” políticos
 
Las FARC depondrán las armas para convertirse en el futuro  en  un partido político. 

De hecho, en noviembre de 2013, suscribieron un pacto que les otorga garantías legales y de seguridad para que puedan competir en elecciones.

 Una de las claves de su participación política es el motivo de su  causa. Las FARC justificaron su lucha armada en la defensa de los campesinos pobres y víctimas de la violencia estatal, y en la redistribución de la propiedad agrícola altamente concentrada. 

En mayo de 2013 anunciaron un acuerdo con el Gobierno que prevé la concesión de tierras, acceso al crédito y la instalación de servicios básicos en zonas de conflicto en el país.
 
 Camino  expedito 
  • Antecedente El primer presidente de Colombia en buscar la paz con las FARC, Belisario Betancur, dijo estar "exultante” ante la firma   del acuerdo sobre el cese al fuego.
  • Empresarios El Consejo Gremial Nacional (CGN) de Colombia exigió  a las FARC que muestren "una actitud coherente” para terminar con el conflicto armado en el país.
  •  Reforma Las FARC plantearon  al Congreso una reforma electoral que les permita cambiar "las balas por votos”, en un inusual mensaje.




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