Ana Gabriela Mamani, Cholita Paceña 2016

Profesora de aymara, estudiante de Trabajo Social y taxista, resalta la perseverancia y afán de superación de la mujer de pollera.
sábado, 16 de julio de 2016 · 00:00
Leny Chuquimia /  La Paz 

Ana Gabriela  Mamani Aduvuri tiene 26 años y vive en el límite paceño que divide el  área rural   de la urbana. Cada día se levanta con el sol para encarar una agenda  marcada por el deseo de superación en la que se acomodan la docencia  de aymara,  los estudios de  Trabajo Social -su segunda  carrera-  y un  trabajo extra de conductora de un taxi. 

Este mes, a estos ajetreos cotidianos se suman entrevistas, sesiones fotográficas y pruebas de vestimenta; además de los   eventos   y  actos protocolares  por las fiestas julias. Hace dos semanas, Ana fue elegida "Cholita Paceña 2016” y, al igual que el reloj,   no se detiene y  logra sacarle más horas al día. 

"Además de las polleras,  de mi madre   he heredado  la persistencia, las ganas de superación y el gusto por el trabajo duro, que es una característica de la mujer que viste pollera. Nunca estamos quietas, yo misma no sólo tengo   un trabajo: doy clases, soy taxista y en casa tengo un negocio tipo snack. La mujer de pollera no se cansa de trabajar, es imparable”, asegura.  

Su edad, su nombre,  su actividad y sus estudios son datos que repite a diario  desde el día de la elección. Pero ahora, entre carcajadas, añade algo más: "Soy paceña, ch’ukuta y pico verde de corazón; y las polleras pueden ser una ventaja”.

Su vestimenta la acompaña desde que tiene uso de razón, al igual que sus sueños de "ser grande”. Luego de titularse en Lingüística ella se presentó -junto a muchas otras profesionales- para dar clases de aymara en un instituto. Además de su alto rendimiento, las polleras  fueron el factor determinante para lograr el puesto. "Es que  no sólo llevo la enseñanza del idioma sino toda una cultura”, dice. 

  Su madre es su ejemplo y  cómplice y la acompaña a donde quiera que va para que "su Anita” cumpla sus objetivos. "Mi mamá es mi apoyo. Cuando era niña mi casa aún era chica, no había luz, agua ni caminos; pero aún así ella siempre - junto a mi papá- nos ha enseñado a luchar y compartir juntos, todos en familia”, sostiene.
La primera prueba a su voluntad la enfrentó siendo pequeña. Para ir a la escuela, Ana debía trotar por más de 20 minutos  para llegar a una escuela particular en Ciudadela. Tenía que bajar el cerro, pasar un río y en algunas épocas atravesar caminos cubiertos de nieve. "Pero como eramos niños corriendo rapidito llegábamos”, relata.
Cuando los primeros caminos llegaron a Hampaturi, su comunidad, se cambió de escuela  a una que se encontraba cerca a la Autopista y allí había una biblioteca. "El padre que la dirigía era muy bueno. Nos compraba los periódicos todos los días para que leamos”, recuerda.

   Ahora Hampaturi ha cambiado. Ya tiene  camino asfaltado, cuenta con todos los servicios. Un sindicato de taxis -en el que ella trabaja- transporta a los vecinos desde la Autopista . "Pero aún así extrañamos la vida en comunidad”. 

"Cuando no había   muchagente -evalúa la Cholita Paceña-  no había inseguridad, podíamos dejar las puertas de las casas abiertas, los niños salían a jugar a las calles con los vecinos y todos compartían. Ahora cada quien se ocupa sólo en su celular o tablet  y tiene amigos en las redes a quienes ni conoce y con los que no comparte”.  
Para su futuro,  planea trabajar para ayudar a los demás. Ha elegido Trabajo Social como su segunda carrera en miras a gestionar  para otros el apoyo que ella encontró en su familia y diferentes personas que fueron parte de su vida.

"A un principio había pensado en estudiar Derecho o Psicología pero creo que esta carrera (Trabajo Social) puede reunir las dos cosas. Quiero   ayudar y hacer conocer sus derechos y  posibilidades a las personas de grupos vulnerables”, explica Ana.  

Recuerda que cuando acabó su primera carrera se preguntó qué más quería hacer en su vida. "Entonces y siempre me respondo: Quiero seguir creciendo, quiero ser grande, quiero superarme”.

 

Hoja de Vida

  • Nacimiento Ana Gabriela mamani Aduviri nació en  1990. Ahora tiene 26 años de edad.
  • Carrera Terminó la carrera de  Lingüística y es docente de Aymara en diferentes institutos. Es conductora de Taxi en el sindicato local de Hampaturi y cursa el tercer año de Trabajo Social.

 

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