16 años de guerra: nace la nueva república

La minería, su principal fuente de ingreso, fue paralizada por el agotamiento de las minas de plata. Su agricultura estaba diezmada.
sábado, 06 de agosto de 2016 · 00:00
Ivone Juárez
Página Siete / La Paz
 

Los 39  representantes de los cinco departamentos del Alto Perú (Chuquisaca, Potosí, La Paz, Oruro y Santa Cruz) inician la primera sesión de la Asamblea Deliberante en la que decidirán el destino del territorio, que tras 16 años de guerra interna (1809 – 1825) ha logrado su emancipación del imperio español con dos batallas decisivas: Junín, del 6 de agosto de 1824, y  Ayacucho, del 9 de diciembre del mismo año.

 La Asamblea fue  convocada por decreto el 9 de febrero de 1825, por el Mariscal Antonio José de Sucre, en La Paz, hasta donde llegó cabalgando, desde el Desaguadero, con el abogado  chuquisaqueño  Casimiro Olañeta.
 
 El Libertador Simón Bolívar no ve con agrado la decisión, pues va contra su proyecto de convertir a América hispana en un solo país. Es el sueño que persiguió durante su lucha por la liberación de la Corona Española desde que regresó de Europa , en 1810. Por eso, en mayo de 1825, promulgó también un decreto. Éste  establece que la decisión de los altoperuanos está sujeta a los congresos  de la República de Perú y de las provincias del Río de la Plata.

Además, el decreto firmado por Sucre establece claramente que la Asamblea es sólo deliberativa y  señala el 10 de abril para el inicio de su gestión, en la ciudad de Oruro. Sin embargo, la fecha fue pospuesta hasta el 10 de junio y el lugar modificado, en vez de Oruro se realiza en la ciudad de La Plata,  Chuquisaca.

La sesión, celebrada el 10 de junio,  comienza con la revisión de los poderes y credenciales de los diputados, entre los cuales sólo dos lucharon en la Guerra de la Independencia: José Ballivián y   José Miguel García Lanza, líder de la Guerrilla de Ayopaya de La Paz. Los demás representantes son considerados hombres de letras. Los representantes de Santa Cruz aún están en camino rumbo a Chuquisaca. La consideración es si la Asamblea debatirá, sin su presencia, el motivo de su reunión: decidir el destino de las provincias del Alto Perú.

 El siguiente paso en la primera sesión es la elección del Presidente de la Asamblea. El cargo recae en el doctor José María Serrano.  En su discurso, además de recordar los 16 años de guerra, la lucha y gloria de los patriotas y de los libertadores, expresa su emoción porque "un millón de hombres ha fiado su destino a nuestra probidad y débiles luces”, se lee en el Libro mayor de sesiones de la Asamblea de Representantes del Alto Perú de 1825.

Tras las palabras de Serrano se celebra una misa en la Catedral de La Plata: las campanas repican y se oyen salvas de artillería. Es el anuncio de  la inauguración de un evento  importante para los altoperuanos. En la sala de sesiones los diputados continúan su agenda y enseguida se lee el mensaje del Mariscal Sucre.  Tras la lectura se entra en materia: El Alto Perú debe sumarse a las provincias del Río de la Plata, a las de la República del Perú o debe ser un Estado independiente. 

  Los 16 años de guerra interna dejaron  consecuencias  letales  para la economía: la minería, su principal fuente de ingreso, prácticamente está paralizada por el agotamiento de las minas de plata,  igual que la agricultura, que fue diezmada. A esto se suma sus pésimas condiciones camineras: "caminos aptos sólo para mulas y llamas”, según el estudio La situación económica de Bolivia en su creación, de la Fundación Milenio.

"En 1820 el total de ingresos del Alto Perú (Audiencia de Charcas), fue de 2,2 millones de pesos (...)   mientras que en 1825 los ingresos apenas llegaron a 1,6 millones de pesos”, señala el documento.

El tema no fue abordado en las sesiones deliberativas  de la Asamblea, sino más bien postergado,  donde gran parte  de los diputados se inclina porque El Alto Perú se constituya en un Estado independiente.  Tras largas deliberaciones, entre ellas algunas secretas, el 6 de agosto de 1825, los diputados firman el Acta de la Independencia de la República de Bolívar. El nombre de la nueva nación es un homenaje al Libertador Simón Bolívar. Uno de los diputados de Santa Cruz, Vicente Antonio Seoane,   llegó el mismo 6 de agosto y estampó su firma en el acta. 
 

Comentarios