Originarios que se ilusionan con la vía rechazan a colonos

Admiten que los “regalos” del Gobierno les convencieron para aceptar.
domingo, 27 de agosto de 2017 · 00:00
        
Con motores, paneles solares, bombas de agua y  brigadas de médicos, entre otros "regalos” que recibieron, algunos indígenas quedaron convencidos de que se debe construir la carretera por el  Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). Confían  en que la vía les permitirá acceder a bienes y comodidades al igual que las que ostentan los colonos,  más aun cuando ya no hay mucho qué pescar ni cazar.

"Tenemos que apoyar la carretera, así vamos a tener todo”, afirma convencido Zacarías, un mojeño trinitario de 58 años, mientras muestra el panel solar y los equipos de luz que recibió del Gobierno en 2012, cuando se realizó la consulta previa  para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, que pasará por el corazón del territorio originario.  

En 2012,    el Gobierno,  junto a dirigentes afines,   desplegó una agresiva campaña contra aquellos indígenas, que con la VIII marcha  de  2011   lograron que se declare intangible a la reserva natural.

Similar opinión a la de Zacarías tiene su paisano Luis, quien con un semblante de esperanza dice que cultivará más yuca y plátano para vender en los mercados de Cochabamba; también comenta que con el dinero que obtenga podrá  comprarse una moto para que su hijo mayor trabaje de mototaxista, porque "ahora para todo es dinero”.

Con este anhelo coinciden la mayoría de los  indígenas de las comunidades de Santísima Trinidad,  San José de la Angosta, San Antonio de Moleto, Fátima de Moleto, El Carmen y 3 de Mayo que de a poco "copian” el estilo de vida de los colonos y cocaleros: el  de tener bienes.  

Sin embargo, los originarios del territorio indígena coinciden en que "el desarrollo”, que supuestamente  acompañará a  la construcción de la carretera  llegará a las comunidades indígenas siempre y cuando  no ingresen a su territorio   los colonos o cocaleros,   porque ellos "acaparan todo”. 

"Los colonos son ambiciosos, acaparadores de tierras, no se conforman con un cato de coca.
 
Tienen aquí, allá, mientras más casas, autos ellos pareciera que son más felices. Mientras nosotros con tener algo que comer estamos conformes”, afirma María Luisa, quien se suma a la conversación.

La indígena  tiene una  contextura delgada, es de baja estatura y de ojos tristones.  Relata que en 2011, pese a estar embarazada de siete meses, marchó junto a otros indígenas de su comunidad en contra de la carretera. Aquella caravana logró  frenar la vía. No obstante, a su retorno, la originaria  sufrió  represalias   de los colonos.

"En la venta (tienda), que es de un colono, no me querían vender ni sal. Decidí ir a Isinuta a comprar, pero ningún coche me quería llevar. En las reuniones nos trataban (a los que marchamos) de todo. Opinábamos algo y nos insultaban”, cuenta María Luisa con la voz entrecortada y con lágrimas.

"Eso es cierto”, dice Luis, quien pijcha coca, mientras cuenta que por esa situación su tía se tuvo que ir  con toda su familia de la comunidad indígena Limo  a Trinidad, donde ahora vive en un cuarto alquilado que paga con el poco dinero que recibe como ayudante de cocina de una mujer que vende en el mercado. 

Asimismo, relatan que algunos indígenas "sobre todo de Santísima Trinidad” -afirma Zacarías-  dejaron sus casas y se fueron a vivir al interior de la reserva natural,  para seguir con su estilo vida  de cazar, pescar, y cultivar yuca y arroz  para todo el año sin pensar en el dinero.  

 "Se fueron también porque ya no hay qué pescar ni cazar en esa zona. Los colonos pescan con dinamita y, como no saben bucear, dejan algunos peces en el fondo del río, lo que contamina el río”, agrega.

La advertencia

El  13 de agosto,  el presidente Evo Morales promulgó la Ley  969,  que elimina la intangibilidad del TIPNIS y da luz verde a "…la apertura de caminos vecinales, carreteras, sistemas de navegación fluvial, aérea y otras”, como señala el artículo 9 de la nueva norma. 

 Al acto asistieron dirigentes de los colonos y corregidores de las comunidades indígenas asentadas en el Polígono 7. 

Dos días después de la  promulgación, la noche del martes 15, los dirigentes que asistieron a ese acto brindaron un informe del viaje  a Trinidad. Para el periplo habían   pedido  una cuota de 10 bolivianos por afiliado.  

"Nos fue bien, los que rechazaban la carretera eran pocos así que no hubo problemas (enfrentamientos)”, informó Jacinto Noza, corregidor de Santísima Trinidad, comunidad indígena que está a pocos metros de donde se construye el puente Sazsama, el tercero al interior del TIPNIS.

Antes de concluir la reunión, Noza sostuvo que autoridades del Gobierno les comunicaron que mientras haya apoyo a la construcción de la carretera, habrá proyectos y obras. 

"Me han instruido que quien no apoya la carretera no tendrá el plan de vivienda ni otros proyectos”, comunicó Noza  al concluir la reunión, en la que la mayoría de los asistentes no eran indígenas, quienes aún, entre ellos, hablan en su idioma madre yuracaré, trinitario o chimán. Mientras los colonos   dialogan en quechua.

 

La historia del territorio  indígena Isiboro Sécure  
  • Protección  Mediante el Decreto Ley del gobierno del general René Barrientos Ortuño, desde el 22 de noviembre de 1965 hasta 1990, el territorio donde hoy viven los yuracaré, mojeño trinitario y chimane se conocía bajo la sigla PNIS, Parque Nacional Isiboro Sécure. 
  •   Gestión Un explorador de nombre Hans Hoffman y un misionero jesuita, ambos vinculados a las comunidades indígenas, fueron los que concibieron la idea de tramitar ante el Estado la delimitación de un lugar de refugio para las comunidades indígenas ante el avance de los colonizadores, migrantes de Potosí en su mayoría, informa la investigadora Sarela Paz.
  •  Línea Roja  El 24 de septiembre de 1990, el entonces presidente  Jaime Paz Zamora sancionó el decreto  22610, que reconoce al parque  como territorio indígena de los pueblos mojeño trinitario, yuracaré y chimán.
  •  Titulación  En 1990 el presidente Jaime Paz Zamora le entregó su "certificado de nacimiento” como territorio indígena y parque nacional. Siete años más tarde, en 1997, los yuracaré, mojeño trinitario y chimane recibieron un único título de propiedad colectiva, que convirtió su tierra y sus bosques en Tierra Comunitaria de Origen (TCO), recopiló el periodista Gustavo Guzmán en su libro La Marcha.  
  • El Polígono 7  Es la zona colonizada del TIPNIS. Está dividida del resto del área protegida y TCO por el trazo imaginario que la población denomina la "línea roja” . En el  Decreto Supremo 22610 y acuerdos, los  campesinos se comprometieron  a no sobrepasar el límite.

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

Más de
10
1