Oruro: el único oncólogo sólo tiene guantes y barbijo

Desde hace dos años este centro atiende el servicio de oncología con un solo especialista; los pacientes que no cuentan con los recursos se dejan morir.
jueves, 18 de octubre de 2018 · 00:04

Wara Arteaga / Oruro

En Oruro, el único lugar para atender a los pacientes con cáncer se limita a un cuarto de tres por tres del Hospital público San Juan de Dios, que tiene una infraestructura de más de 115 años. Esta pequeña sala de oncología recibe por día de cuatro a cinco enfermos que padecen este mal.

Es uno de los dos hospitales de tercer nivel del departamento orureño. Y apenas hace dos años, abrió una unidad para atender a los enfermemos que sufren cáncer gracias a la llegada del primero y ahora único médico oncólogo del sistema de salud público de Oruro.

“Hacemos como podemos, todo depende de la voluntad de nosotros”, asegura Zenón Céspedes, el único médico oncólogo del hospital San Juan de Dios. “El que pone en riesgo su salud soy yo porque tengo que preparar los medicamentos y todo eso, acá no hay cámara de flujo laminar para eso. Trato de cuidarme con la protección de barreras, guantes y barbijo… La inhalación de los tóxicos que tienen los medicamentos puede ocasionarme a la larga el mismo efecto que a los pacientes. Es decir, la disminución de los glóbulos blancos, la hemoglobina”, añade.

Hoy la voluntad de Céspedes es vital para cientos de pacientes que padecen este mal en Oruro. La mayoría de los enfermos no cuentan con recursos para buscar ayuda en otras ciudades del país.

De lunes a viernes, todas las tardes, Céspedes atiende a los enfermos con cáncer. En dos años de residencia en Oruro, vio con impotencia cómo muchos de sus pacientes abandonaron el tratamiento, incluso algunos ni siquiera iniciaron las medicaciones.

“Si no hay presupuesto para infraestructura (oncología), mucho menos para otras cosas. Si hay un paciente (que) llega con una biopsia y se entera que tiene cáncer dice: ‘ni modo, qué voy a hacer doctor, no tengo para costearme, me voy a casa y me moriré’, te lo dicen así, de frente. Da pena, pero no podemos hacer mucho por esos pacientes”, explica Céspedes.

El director del Hospital General, Raúl Givarra, asegura que este centro sólo cuenta con oncología clínica y quirúrgica. “Si bien no tenemos el servicio de oncología bien consolidado, tenemos a los profesionales que cubren la demanda de pacientes. Tenemos un solo oncólogo y un grupo de cirujanos que trabajan en estas áreas”, dice.

Madaí Soto es la cirujana general que realiza las intervenciones a los enfermos con cáncer. Dice que sería ideal contar con un cirujano oncólogo para atender a los pacientes, pero sabe que no existe otra opción.

“El cáncer te vuelve pobre”, sentencia un chofer de taxi, mientras traslada pasajeros al hospital San Juan de Dios. Recuerda la historia de su hermana que perdió todo por culpa de este mal.

GroverVéliz es testigo de la tragedia que viven los pacientes con cáncer en el departamento de Oruro, la tierra donde nació el presidente Evo Morales. Véliz se enteró que tenía cáncer en 2007, cuando en Oruro no se contaba con una unidad de Oncología en ningún centro de salud público. Por esa falencia, vivió un infierno. Visitó un nosocomio y como sufría fuertes dolores estomacales recibió un diagnóstico errado: intestinal. “Fui a Cochabamba para que me operen, ahí supe que tenía cáncer”, recuerda.

Véliz era profesor y accionista de una escuela. Tenía una casa, un auto y una familia. Paulatinamente perdió todas sus propiedades. “Vendí mis acciones, mi auto, casi pierdo mi casa también. Tuve que separarme de la familia para vivir en Cochabamba”, lamenta.

La sala donde se hacen todas las cirugías, en el San Juan de Dios.

En el San Juan de Dios, la dirección sólo permite que los periodistas saquen fotos en el área de “endoscopia” porque se teme que una imagen pueda tergiversar la realidad. El personal explica que los otros consultorios serán trasladados al nuevo Hospital Corea, donde ya se concluyó la primera fase de la construcción. En la nueva infraestructura no se implementará una sala para oncología, pero se dice que se incluirá un espacio en la segunda fase de la obra, que concluirá en 2019.

“Hace tiempo, antes de mi llegada, se hizo la parte de farmacia, donde funcionaba también el área de traumatología, supuestamente este espacio era destinado para el área de oncología, pero hasta ahora no se entregó. Insistí bastante con el director anterior para que me den un lugar (en la nueva infraestructura)”, relata Céspedes y explica que primero se dio prioridad al traslado de otros servicios. “Por eso, Oncología nunca tuvo la entrada a ese espacio”, añade.

El consultorio del único oncólogo del sistema público de salud de Oruro consta de una vieja camilla, un escritorio al fondo del cuarto y cajas de cartón que hacen de gavetas. “Al principio, cuando llegué realmente me dio pena la gente de Oruro, no sé cómo pueden aceptar estas condiciones de salud. Quise hacer algo para ver si se podía hacer un servicio de Oncología con quimioterapia y radioterapia”, cuenta. “Cuando se realizaba la primera parte del Hospital Corea, presentamos un proyecto al Gobernador, pero quedó en nada”, añade Céspedes, medio desilusionado, medio acostumbrado.

Recuerda que ese proyecto llegó a la Gobernación gracias a la mamá de un paciente que se movilizó por la causa. Poco después, el hijo de 15 años de la mujer falleció, entonces no se hizo más nada.

La situación del seguro social

El otro hospital de tercer nivel de Oruro es el Obrero, dependiente de la Caja Nacional de Salud. Este centro, según su director, abarca a 300 mil personas que viven en este departamento. Y su área de oncología funciona desde hace más o menos seis meses. Por día, recibe tres pacientes con cáncer.

“Años atrás dependíamos del hospital Obrero de La Paz. Todo paciente oncológico, para quimioterapia y radioterapia era trasladado allá. Pero, colapsó. Si bien nos reciben, lo hacen con una demora excesiva. El problema creció a nivel mundial y ante esta eventualidad nosotros teníamos que dar una solución a los pacientes en espera”, dice el director del Hospital Obrero de Oruro, Óscar Ayala.

Según el médico, ahora este centro del seguro social cuenta con dos oncólogos clínicos, uno formado en Cuba y el otro en Venezuela. “Ambos tuvieron formación primaria en Bolivia”, recalca. Añade que la unidad de Oncología de este hospital ofrece el tratamiento de recuperación (quimioterapia) y los cuidados paliativos para los pacientes con cáncer terminal.

Un sueño que parece imposible

En el hospital San Juan de Dios, el personal médico apoya con prioridad a los enfermos con cáncer que no tienen dinero para pagar medicamentos y tratamientos en centros de La Paz o Cochabamba. “A Oruro llegan familias de las áreas rurales, también de otros departamentos, porque les resulta más accesible. Vienen de Arque (Cochabamba); de Sica Sica (La Paz) o de Norte de Potosí”, explica Rosario Córtez, directora de la Fundación Orureña Contra el Cáncer (FOCC).

Explica que impulsan la construcción de un centro oncológico para prevenir la detección temprana del cáncer y apoyar a los pacientes. “Si compráramos las medicinas de los tratamientos, la fundación habría dejado de existir hace mucho”, confiesa.

El médico Zenón Céspedes muestra el consultorio de oncología.

Oruro en cifras

  • Población Este departamento cuenta con 490.612 habitantes, según censo poblacional del 2012.
  • Casos El cáncer de piel, de estómago y respiratorio están entre los reportes más frecuentes de casos en el departamento de Oruro, según los datos del Hospital Obrero.
  • Incremento Según su informe, la mayor tipología es de piel y anexos. “En estadísticas anteriores, de hace 20 años, la mayor frecuencia era vesícula biliar, sigue con frecuencia alta, pero acá, los más frecuentes son piel, anexos y cuello uterino”, dice Sonia Montaño, médico patólogo del Hospital Obrero.
  • Tendencia Según el área de Salud Sexual y Reproductiva del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Oruro, el año 2017, se reportaron 21 casos de cáncer cervicouterino.
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