Escombros, el problema olvidado que crece en la metrópoli paceña

El boom de la construcción incrementó la presencia de estos desechos pero también los sitios clandestinos donde se los bota.
jueves, 04 de octubre de 2018 · 03:00

Gabriel Díez Lacunza / La Paz

La Paz suma cada día una montaña que se forma en base a restos de hormigón, ladrillos, estuco, vigas, distintos tipos de cerámica triturada y otros elementos de descarte de las construcciones. Lo mismo sucede con los municipios vecinos que forman parte del área metropolitana. El problema se agrava considerando que ninguno de éstos reglamentó la gestión de esos desechos.

Sumado a ello, el boom de la construcción que vive la urbe paceña alimenta el negocio del transporte de los mismos pues ya son cientos de camioneros los que se prestan a “desaparecer” estos residuos.

“No tenemos el reglamento”, es la respuesta común de los funcionarios de las alcaldías de La Paz, El Alto, Viacha, Achocalla, Mecapaca y Palca que conforman el área metropolitana de La Paz. Ya son 26 años que la Ley 1333 de Medio Ambiente llama a los gobiernos municipales a reglamentar el tema de escombros, pero a la fecha sólo hay proyectos.

Foto:Gabriel Díez / Página Siete

El negocio clandestino

Entre quienes aprovechan este vacío legal están los transportistas y los vecinos de las diferentes zonas. Los primeros tienen tarifas que van desde los 150 bolivianos hasta los 450 para llevar los residuos en sus volquetas. Los segundos, en muchos casos, cobran entre 10 a 20 bolivianos, para “autorizar” a que los volqueteros dejen escombros en zonas que ellos mismos permiten.

Como consecuencia, en el área metropolitana de La Paz existen más de 100 puntos donde se acumulan los escombros. Están los que pueden considerarse grandes (uno en Mallasa, otro en Alpacoma y un tercero en Río Seco en El Alto) y otros medianos y pequeños desperdigados a los largo de las avenidas y carreteras de los seis municipios arriba mencionados.

Cuatro veces más que la basura

En 2017 sólo en La Paz se produjeron aproximadamente 714.101 m3 de escombros, detalla el Diagnóstico, gestión de residuos de construcción y demolición en la ciudad de La Paz, encargado por el municipio a Swiss Contact. Esto significa que durante ese año se generó casi un millón de toneladas de estos desechos.

Para ser más precisos, según el cálculo de los expertos, diariamente se produce en la urbe 2.739 toneladas, que estiman, son cuatro veces más que la basura que los ciudadanos producen cada 24 horas.

Ante este panorama, las autoridades municipales se han comprometido a futuro a elaborar los reglamentos que exige la ley medioambiental. Mientras eso no suceda, las montañas de escombros seguirán creciendo al igual que el impacto en los suelos.

Foto:Gabriel Díez / Página Siete

El boom de la construcción

Los últimos cinco años el municipio de La Paz otorgó 2.457 permisos de construcción. Es decir, que al año se tienen casi 500 nuevas construcciones legales, aunque es sabido que también hay gran cantidad de construcciones ilegales. Todas generan escombros.

Tantas construcciones han transformado barrios como Miraflores, Sopocachi, Obrajes y Calacoto que antes acogían casas de una planta. Ahora se han llenado de edificios. ¿A dónde fue a parar todo ese escombro?

Debido a la creciente cantidad de escombros la urbe paceña ha dado lugar a al menos 30 botaderos que reciben esos desechos y que son clandestinos, pues desde la Alcaldía informan que solo tienen habilitados cuatro buzones (sitios permitidos de descarga) temporales. Estos buzones por lo general se habilitan para rellenar espacios destinados a obras públicas.

Nadie asume responsabilidad

En un intento por frenar este problema, hace 21 años se promulgó la resolución 427/97 que prohibe echar escombros en sitios no permitidos bajo una multa de hasta 1.000 bolivianos. Según el abogado de la Secretaría Municipal de Gestión de Riesgos de La Paz, Isaac Cusicanqui, nunca se pudo efectivizar un control adecuado ni realizar los cobros.

No obstante, un reporte de la Agencia Municipal de Noticias da cuenta de que en el primer semestre de este 2018 se multó a 28 vecinos por esta causa. Esto a partir de la ordenanza municipal 076/04 que establece sanciones para los infractores que dejen escombros en las veredas. Entonces, ¿dónde botar escombros si la Alcaldía no habilita más buzones?

Lo cierto es que en la actualidad, La Paz se está convirtiendo en un botadero de desechos de la construcción y para muestra un botón: el 6 de junio de este año obreros ediles retiraron 10 volquetas de escombros de la avenida Kantutani. Hoy, casi tres meses después, a unos 200 metros del lugar existe nueva acumulación de este tipo de residuos.

Para el presidente de la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco) La Paz, Luis Bustillo, son los ciudadanos que emprenden construcciones particulares los responsables de este problema. Asegura que de las 228 empresas constructoras afiliadas a la cámara, la mayoría trabaja en obras públicas y saca permisos para depositar los escombros en sitios habilitados por la Alcaldía.

Foto:Gabriel Díez / Página Siete

Negocio que aglutina a cientos

Usimacon, como sindicato, tiene entre 500 a 600 afiliados con volquetas en 11 barrios de La Paz, que van desde el Cementerio hasta Irpavi 2. Su competencia, el sindicato Simitramac, con oficinas en Chasquipampa, tiene más de 250 unidades entre volquetas y retroexcavadoras, explica su ejecutivo, Pedro Machaca. Son los dos sindicatos más grandes de la ciudad.

¿Cuánto se gana en el transporte de escombros? “Cobro 300 bolivianos, ese es el tope y a veces nos piden rebaja (…). Es factor suerte, al mes hago unos 10 viajes”, dice Simón Mamani en la oficina del sindicato Usimacon.

Como Simón, muchos de sus compañeros consideran que el transporte de estos desechos apena da para vivir al día.

Las tarifas dependiendo la distancia y la cantidad de la carga varían desde los 150 a los 450 bolivianos, dependiendo del sindicato o si se trata de volqueteros particulares.

Leo, un transportista que suele ubicarse en la plaza Humboldt, afirma que los precios “caros” se deben a la distancia. “La volqueta de cuatro cubos te sale unos 450 bolivianos (…) generalmente se bota el escombro en Río Abajo, allí hay botaderos”.

Tanto Machaca como Máximo Quesocala, secretario ejecutivo de Usimacon, niegan que los miembros de sus organizaciones sean responsables de la mala disposición de escombros, aunque en realidad todo apunte a lo contrario. “Son los vecinos los que permiten que botemos los escombros en sus barrios”, aseguran.

Sucede que una vez acordado el traslado de los escombros con el vecino o la empresa constructora que los ha generado, los choferes tienen que negociar con los vecinos de las zonas receptoras de estos desechos. “No hay botaderos en la ciudad, tenemos que buscarnos la vida, rogar a los vecinos en las laderas que nos dejen botar en sus barrios y ellos por su parte nos cobran”, explica Rolando Gonzáles, jefe del sector La Portada de Usimacon. Los cobros, afirman diferentes transportistas entrevistados, varían entre 10 a 20 bolivianos.

En noviembre del 2015 el alcalde Luis Revilla anunció procesos contra vecinos que cobraban por permitir verter escombros en la zona de Villa Salomé. Esto luego de que tras una lluvia se produjera una mazamorra que afectó a un sector de Callapa. Tres años después esta situación de cobros aún es una constante en diferentes zonas

Los residuos de la construcción y de demoliciones afectan los suelos y paisajes

  • Afectación La mala disposición de residuos de la construcción y de las demoliciones (RCDs) influyen de mala manera en la salud pública, porque dañan recursos renovables y no renovables y en la preservación de los recursos naturales en general.
  • Suelos Según la Guía de manejo de escombros y otros residuos de la Construcción de Costa Rica, que es la más completa de la región, los escombros erosionan los suelos y causan la pérdida de cualidades fértiles de la tierra, el cambio en la composición misma del suelo, así como cambios en forma.
  • Aguas Cuando se echa escombros en cuerpos de agua como ríos, lagunas, etc., es muy probable que esto afecte en contaminación por partículas sedimentarias, lo cual puede repercutir en calidad de la arena que se saca de los ríos para futuras construcciones, daños en el sistema de drenaje pluvial y contaminación directa por sustancias tóxicas que puedan contener estos residuos (barniz, pinturas, etc.).
  • Hábitat Puede ocasionar que se elimine parcial o definitivamente la cubierta vegetal del terreno donde se disponen los escombros. Además, según la misma Guía, puede llevar a eliminar los hábitat de especies silvestres si se trata de sitios alejados de las ciudades.
  • Paisaje Generación de contaminación visual por la mala disposición de estos residuos y por la maquinaria de transporte. Por tanto, la Guía de manejo de escombros y otros residuos de la Construcción recomienda que este tipo de residuos deben ser tratados integralmente.

Esta nota es parte del Dossier "Invasión de escombros, el problema olvidado", investigación realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight IV de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsó la Fundación para el Periodismo con el apoyo del European Journalism Centre.

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

1
8