De la plaza Abaroa a La Haya: la ruta que llevó a Bolivia al palacio de la Paz

El Presidente anunció la demanda en 2011; la causa fue interpuesta en abril de 2013 ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Los bolivianos aguardan la lectura del fallo y sectores alistan vigilias en todo el país.
domingo, 30 de septiembre de 2018 · 00:11

Pablo Peralta M. / La Paz

Bolivia está a la espera del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El Gobierno se muestra optimista, mientras que La Moneda se atrincheró en el Tratado de 1904 y está a la defensiva.

Los bolivianos aguardan la lectura del veredicto y sectores afines al oficialismo alistan, para mañana, vigilias en las plazas principales de todo el país.

El proceso data del 2011, año en que el presidente Evo Morales anunció que se acudiría a tribunales internacionales. Desde entonces pasaron siete años y mañana, los jueces de La Haya, en el palacio de la Paz, dictarán el esperado fallo.

Pero esta historia tiene sus antecedentes en el acercamiento que protagonizaron los gobiernos de ambos países en enero de 2006, el cual derivó en el tratamiento de la denominada agenda de 13 puntos.

Lagos llega a Bolivia

Horas antes de que Evo Morales jurara como Presidente, el 22 de enero de 2006, fue visitado por el entonces Jefe de Estado de Chile, Ricardo Lagos. “Es un día extraordinario. Me encuentro hoy con un líder con el cual queremos tener las mejores relaciones”, dijo aquel entonces el dignatario chileno.

No pasó mucho tiempo antes de que Morales devolviera la gentileza. El 11 de marzo, el Primer Mandatario asistió a la toma de posesión de Michelle Bachelet. “Estamos convencidos que así como es un hecho histórico, inédito, que una mujer sea Presidente de Chile, es también un hecho histórico e inédito que un hombre de origen aymara sea Presidente de Bolivia”, declaró entonces Bachelet.

Así comenzaba para Bolivia y Chile una etapa de acercamiento que se “coronó” en mayo de ese año, cuando Morales y Bachelet dieron un paso clave: Durante la IV Cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe decidieron negociar una agenda que no excluyera ningún tema.

Aquella lista se conoce como la agenda de 13 puntos. El temario -cuyo punto seis es la cuestión marítima- nació en el edificio de la Cancillería, en la plaza Murillo, el 18 de julio de 2006.

De Bachelet a Piñera

En 2010, Sebastián Piñera llegó al poder en Chile. El triunfo electoral de este político representaba el retorno de la derecha a La Moneda, algo que más de un especialista vio como un riesgo para las tratativas boliviano-chilenas.

Sin embargo, Piñera y Morales dieron señales para avanzar con la agenda. Un día antes de que el primero jurara a la Presidencia, jugó un partido de fútbol con el segundo en Chile.

Entonces, ambas autoridades compartieron equipo. “Nuestra camiseta lleva la bandera de Chile y de Bolivia, con un signo de unidad, un apretón de manos y eso es lo que queremos hacer con Bolivia, con Argentina, con el Perú, ser países hermanos, que resolvamos nuestras diferencias con diálogo y no con descalificaciones y mucho menos con violencia”, afirmó entonces Piñera.

No sólo eso. Su gobierno retomó el tratamiento de la agenda de 13 puntos y en 2010 se dio una noticia: ambos Estados pactaron que en las sucesivas reuniones debían alcanzarse “soluciones concretas, factibles y útiles” en torno al tema mar.

“Chile ha aceptado alcanzar soluciones concretas en el tema marítimo”, declaró Wálker San Miguel, en julio de 2010, cuando se desempeñaba como cónsul de Bolivia en el país vecino.

No obstante, La Moneda no convocó al encuentro siguiente (que debía realizarse en noviembre de ese año) ni estableció una fecha alternativa.

El intento por retomar

El 17 de diciembre de 2010, Piñera y Morales se reunieron en la cumbre del Mercosur que se realizó en Foz do Iguazú (Brasil), donde acordaron crear un equipo de trabajo para avanzar en la agenda bilateral. Uno de los nuevos componentes de la “nueva etapa” fue que las negociaciones se elevarían al nivel de cancilleres (antes de aquello, los vicecancilleres eran los que negociaban el temario).

El 17 de enero de 2011, el entonces canciller David Choquehuanca se reunió en Santiago con su par chileno Alfredo Moreno. Este, a su vez, llegó a La Paz el 7 de febrero de ese año, para reunirse con Choquehuanca.

Luego, el presidente Morales expresó su anhelo de que hasta el 23 de marzo de ese año haya una propuesta puntual de La Moneda para resolver la controversia. No obstante, el 17 de febrero de 2011 Moreno dijo: “Chile trabaja por resultados, no por fechas”.

Un mes antes del Día del Mar, Choquehuanca dijo de forma pública que Santiago todavía tenía la oportunidad de presentar una propuesta concreta y factible. “El Presidente (Evo Morales) ha dicho vamos a seguir trabajando, no se cierra el diálogo, los 13 puntos de la agenda compartida, donde aún Chile tiene la opción de presentar una propuesta para alcanzar soluciones concretas, factibles y útiles”, sostuvo en aquella oportunidad.

Es en ese marco y con esos antecedentes que el presidente Morales anunció el 23 de marzo de 2011 que el país acudiría a tribunales internacionales. “La lucha por nuestra reivindicación marítima, lucha que ha marcado nuestra historia por 132 años, ahora debe incluir otro elemento fundamental: el de acudir ante los tribunales y organismos internacionales, demandando en derecho y en justicia, una salida libre y soberana al océano Pacífico”, dijo el Presidente en la plaza Abaroa.

No obstante, la demanda fue interpuesta el 24 de abril de 2013. En aquella oportunidad, Eduardo Rodríguez Veltzé, en su calidad de agente, y el entonces canciller Choquehuanca lideraron la presentación de la causa ante La Haya. Mañana, ese tribunal dictará su veredicto a las 9:00, hora boliviana.

Negociación secreta, el último esfuerzo antes de la demanda

El 2 de septiembre, La Tercera dio a conocer que en junio de 2011 los presidentes Sebastián Piñera y Evo Morales acordaron realizar un último intento por el diálogo (en marzo de ese año, Bolivia anunció que acudiría a tribunales internacionales).

“Las minutas secretas del último esfuerzo entre Piñera y Evo Morales por una salida al mar”, tituló su reportaje el matutino chileno.

El 28 de junio de 2011, en Lima, Perú, Morales y Piñera se reunieron por más de una hora, antes del acto de toma de posesión de Ollanta Humala.

Fue en aquella oportunidad que ambos mandatarios acordaron realizar un último esfuerzo por encontrar una salida. En ese marco, Bolivia designó a Walker San Miguel y Chile a Jorge Bunster como negociadores.

En los encuentros, ambos hablaron sobre el ferrocarril Arica-La Paz y otros temas, incluido el marítimo, el más relevante y álgido de las tratativas. El tercer punto, considerado por los chilenos como “el más duro de la negociación”, fue la entrega en comodato y sin soberanía de un terreno en el borde costero al norte de Arica.

“San Miguel se muestra disponible a este planteamiento. Entiende que hoy no hay espacio para una negociación con soberanía, pero que sí podemos hacer una negociación para que su país mejore la ‘cualidad marítima’”, escribió Bunster en su informe a La Moneda.

El petitorio

Causa El petitorio de la demanda que presentó Bolivia ante La Haya es el siguiente:

a) Que Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia con el fin de alcanzar un acuerdo que dé al país un acceso soberano al océano Pacífico.

b) Que Santiago incumplió dicha obligación.

c) Que Chile debe cumplir esa obligación de buena fe, pronta y formalmente, en un plazo razonable y de manera efectiva, a fin de otorgar a Bolivia un acceso plenamente soberano al Pacífico.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

157
144