Desde 1879 hasta 2011: el mar de promesas que pintó Chile a Bolivia

Las promesas que hizo para una salida soberana al mar son tangibles y están registradas en intercambios de notas diplomáticas, acuerdos entre partes, declaraciones unilaterales y resoluciones multilaterales.
domingo, 30 de septiembre de 2018 · 00:06

Juan Carlos Véliz / La Paz

El caso que Bolivia planteó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya contra Chile se traduce en un mar de promesas de un acceso soberano al océano Pacífico, que el vecino país sembró desde 1879 y que las incumplió sistemáticamente hasta ahora.

Santiago, caracterizado por tener una diplomacia de referencias internacionales, ofreció en diferentes momentos de la historia una puerta al mar con el que nació como país, pero ahora existe un muro infranqueable que sólo puede ser derrumbado con el mismo instrumento que lo ha creado: el diálogo.

El abogado de la causa boliviana Payam Akhavan indica que la causa boliviana en La Haya no es un capricho diplomático o un ejercicio académico, sino la exposición de una aberración jurídica comparable con la literatura de Kalil Gibran. “Te encanta establecer las leyes, pero te encanta más romperlas como niños jugando al lado del océano que construyen torres de arena con constancia y después las destruyen con risa”, parafrasea.

Las promesas que hizo Chile son tangibles y están registradas en intercambios de notas diplomáticas, acuerdos entre partes, declaraciones unilaterales y resoluciones multilaterales.

En términos de Akhavan, Chile no puede continuar barriendo bajo la alfombra “porque el sueño de Bolivia de tener un acceso soberano al mar no desaparecerá como su búsqueda de justicia”.

En un intento de fintar la contundencia argumental de Bolivia, Chile intenta posicionar el discurso de que Bolivia busca modificar el Tratado de Paz de 1904 y los límites territoriales, pero esa argucia cae por su propio peso. La resolución de la CIJ de 2015 sobre la objeción preliminar presentada por Chile indica que el caso no se trata de una disputa sobre el mencionado tratado, sino sobre la determinación de si Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia un acceso soberano al mar conforme a las promesas que hizo de manera continua y coherente.

El agente de Bolivia en La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, insiste en que el Estado boliviano no pide a la Corte que determine las modalidades específicas del acceso soberano al mar, sino simplemente “que Chile regrese a la mesa de negociación” que abandonó en 2011.

Chile está en el banquillo de los acusados por las promesas que hizo a Bolivia, y hacer promesas en el derecho internacional es un asunto serio y genera una obligación a los Estados.

En consecuencia, no se trata de “derechos expectaticios” porque tal expectativa no existe, sino que el reclamo de Bolivia se funda en más de 100 promesas de su vecino. En los recuadros de esta nota se reflejan solamente 20 de estos compromisos.

Incluso, según explica Rodríguez Veltzé, el alto tribunal de justicia de La Haya no podrá determinar los resultados de la negociación porque ese ejercicio corresponde a los dos países.

Bolivia, cuando nació en 1825, tenía una costa de 400 kilómetros en el desierto de Atacama, pero en 1879 fue invadida y derivó en el desmembramiento territorial y la pérdida de su acceso al mar. Después de ese capítulo amargo, Chile reconoció que Bolivia no podía permanecer sin acceso al mar y que la restauración del acceso soberano al mar representaría un pequeño paso para Santiago, pero transformaría el destino de Bolivia.

LA PRIMERA

En 1879, en Chile se indica que “no se debe dar muerte” a Bolivia quitándole su acceso al mar, la costa conquistada a Bolivia iría a Chile pero Bolivia retendría una salida marítima soberana al norte de Chile. La promesa está reflejada en las palabras de Domingo Santamaría, exministro de RREE de Chile.

TRATADO DE ANCON

El 20 de octubre de 1883 se firmó el Tratado de Ancon y Perú cedió su provincia Tarapacá a Chile como consecuencia de la victoria chilena en la Guerra del Pacífico y sobre la soberanía de Bolivia se estableció que se realizaría un plebiscito en los siguientes años. Bolivia y Chile acordaron que el acceso sería a través de ese territorio.

SALIDA AL NORTE

El 4 de abril de 1884, Bolivia firmó un pacto de tregua con Chile que se basaba en el entendimiento de que una salida al mar era una condición no negociable y en 1897 firmaron otro para la transferencia de territorio para la salida soberana de Bolivia en la frontera entre Chile y Perú todavía no definida.

EL TRATADO DE 1904

En 1904 se firmó el Tratado de Paz entre ambos países ante un ultimátum de Chile, Bolivia concedió el departamento de Litoral y a cambio se le dio derecho a un tránsito comercial al mar, pero no se resolvió el acceso soberano como también establece el fallo de La Haya respecto a las objeciones preliminares.

POS-TRATADO

Después de 25 años del Tratado de 1904, el estatus de Tacna y Arica permaneció en litigio. Entre 1904 y 1929, en repetidas ocasiones, Chile asegura que el acceso soberano se situará en la nueva frontera. En agosto de 1910, Chile explica que mientras se realizan los arreglos con Perú no podría discutir la sesión de Arica.

PUERTO PROPIO

En 1921, Bolivia acude a la Liga de las Naciones. Entonces Chile respondió que Bolivia puede procurar tener satisfacción mediante las negociaciones directas. En 1923, el presidente chileno Arturo Alessandri declaró que Chile está en disposición de iniciar negociaciones para que Bolivia acceda al mar a través de su propio puerto.

CHANTAJE POR ARICA

En repetidas ocasiones Chile aseguró a Bolivia que no había necesidad de denunciar el Tratado de 1904 porque contaría con su propio puerto en el Pacífico e incluso persuadió a Bolivia para que le apoye en el plebiscito con el fin de obtener un resultado favorable para Chile respecto de Tacna y Arica. Bolivia apoyó a Chile en el plebiscito en la expectativa de conseguir un acceso soberano al mar.

RESPUESTA DE MATTE

En diciembre de 1926, Jorge Matte, ministro de RREE de Chile, respondió a una propuesta realizada por Estados Unidos respecto de la inclusión de Bolivia en el plebiscito. Entonces dijo que Chile honrará sus declaraciones respecto de las aspiraciones de Bolivia de una salida soberana al mar, este capítulo es conocido como memorándum Matte.

PROTOCOLO DE 1929

El 3 de junio de 1929, Chile y Perú concertaron el Tratado de Lima, acuerdan que en lugar de realizar un plebiscito dividirán Tacna y Arica entre ellos. Ahora Chile estaba en posición de resolver la cuestión del acceso soberano al mar, pero en lugar de hacerlo concertó un protocolo suplementario secreto que reconoce que el acceso soberano de Bolivia aún quedaba sin solución.

LA CARTA DE PERÚ

La Cancillería peruana en una carta del 26 de julio de 2016 a La Haya indica que las negociaciones durante el “proceso de Charaña” entre 1975 y 1978, unos 50 años después del protocolo de 1929, reflejaba la firme intención de hallar una solución a la carencia de litoral de Bolivia, coherente con el artículo 1 del protocolo suplementario al Tratado de 1929.

ASUNTO PENDIENTE

Después de la Guerra del Chaco, en el decenio de 1930, el presidente chileno Gabriel Enrique Gonzales Videla, de Chile, también reconoció que el acceso soberano de Bolivia a las costas del Pacífico era un asunto de “reparación histórica” y esta fue una constante del vecino país hasta la década de 1950.

NEGOCIACIONES

El 1 de junio de 1950, en una nota diplomática al ministro de RREE de Chile, Walker Larraín, el embajador boliviano Ostria Gutiérrez recordó que ese país aceptó la transferencia de un acceso al mar y propuso iniciar negociaciones para hallar una fórmula. Chile respondió por nota diplomática que estaba dispuesta a iniciar esas negociaciones.

PRUEBA DE FE

El 10 de julio de 1961, el embajador de Chile en Bolivia, Manuel Trucco, presentó un memorando al ministro de RREE de Bolivia de entonces en el que se confirma que la nota diplomática de 1950 era prueba manifiesta del acuerdo de Chile a iniciar formalmente negociaciones directas para que Bolivia obtenga un acceso soberano.

ALERTA LEGAL

En 1963, el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Germán Velarde, recordó a Chile que el intercambio de cartas del 1 y 20 de junio de 1950 -al amparo de las normas del derecho internacional de entonces- constituyen un compromiso formal entre Bolivia y Chile. Entonces el vecino país no objetó dichas observaciones.

EL ABRAZO

El 8 de febrero de 1975, Hugo Banzer y Augusto Pinochet concertaron con un abrazo de por medio una declaración conjunta en Charaña (Bolivia). Acordaron buscar fórmulas para resolver la falta de litoral que afecta a Bolivia. Esta declaración se publicó en una serie de tratados del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.

LITORAL DE 8 KM

El 5 de diciembre de 1975, la OEA proclamó de forma unánime que la falta de acceso marítimo que afecta a Bolivia es un asunto de preocupación continental, a la que se debería encontrar una solución y en 1975, una vez más Chile propuso a Bolivia la fórmula de 1895, una franja de territorio entre Chile y Perú, y un litoral de ocho kilómetros.

TEMA MAR

En el decenio de 1990 después de la restauración de la democracia en Chile, Bolivia continuó planteando la cuestión marítima en foros internacionales, como las Naciones Unidas y la OEA. En 1995 se estableció el mecanismo de consultas políticas entre ambos países y el tema marítimo nuevamente ingresó en la agenda con la aquiescencia del vecino país.

LA AGENDA DE 13

El 16 de abril de 2006, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley, confirmó que el punto 13 convenido de la agenda bilateral incluye el acceso soberano al mar por la buena disposición de Chile. Cinco días más tarde, el secretario de la OEA de entonces, José Miguel Insulza, ratificó la validez de las resoluciones de la OEA sobre el mar.

SOLUCIÓN FACTIBLE

El 14 de julio de 2010, ambos países reafirmaron su compromiso de alcanzar “soluciones concretas factibles y útiles” a la cuestión marítima pero no sucedió nada. El 7 de junio de 2011, el canciller David Choquehuanca solicitó en a la OEA el establecimiento inmediato de negociaciones bilaterales y formales basadas en propuestas por escrito, pero Chile cerró el debate.

EL PORTAZO

El 22 de septiembre de 2011, el presidente chileno Sebastián Piñera declaró en la Asamblea General de la ONU que Chile no tiene ningún asunto fronterizo pendiente con Bolivia y que todos fueron resueltos con el Tratado de 1904. El rechazo de Chile de continuar con las conversaciones dejó a Bolivia sin opción, si no la de llevar su caso a La Haya.

Las promesas

  • Continuidad Santiago hizo promesas de dar un acceso soberano al mar en diferentes momentos, pero de manera coherente y sistemática, sus compromisos tienen continuidad.
  • Sin presión En los intercambios diplomáticos no hubo alguna presión. Los Estados se sentaron a negociar porque querían poner fin al enclaustramiento de Bolivia.
  • Opciones En estas negociaciones se exploraron opciones reales para que Bolivia acceda al mar con soberanía.

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